{"id":907,"date":"2017-05-15T19:16:02","date_gmt":"2017-05-15T17:16:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/?p=907"},"modified":"2017-05-15T19:16:02","modified_gmt":"2017-05-15T17:16:02","slug":"quiero-llorar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2017\/05\/15\/quiero-llorar\/","title":{"rendered":"Quiero llorar"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2017\/05\/LLORAR1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-909\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2017\/05\/LLORAR1.jpg\" alt=\"LLORAR\" width=\"524\" height=\"341\" \/><\/a>AUNQUE<strong> llorar libere endorfinas<\/strong> y nos relaje, en principio no nos gusta llorar, no solo porque se corra el r\u00edmel y nos deje la cara hecha un cromo, que maldita la gracia, sino porque manifestamos, aunque sea inconscientemente, impotencia, y por supuesto dejamos traslucir vulnerabilidad, inmensa vulnerabilidad.<\/p>\n<p>Este fin de semana ha saltado a la fama mundial, corrosiva y p\u00e9rfida fama claro, un \u201ctipo duro\u201d<strong> de virus inform\u00e1tico malware, un <i>ransomware WannaCryptOr<\/i><\/strong>, que es hoy mismo nuestro m\u00e1s calentito y medi\u00e1tico \u201cquiero llorar\u201d hasta que se pague el rescate de archivos por v\u00eda<i>bitcoins<\/i> o se ataje con un buen contrataque la invasi\u00f3n v\u00edrico-digital. Hoy lunes, con la reincorporaci\u00f3n al trabajo, se esperan m\u00e1s l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>El camino desde luego no pasa por la prohibici\u00f3n digital, porque su deslocalizaci\u00f3n impide el control de gobierno o entidad alguna, sino en prevenir siguiendo las sensatas recomendaciones que los expertos nos proponen para hacer frente a esta invasi\u00f3n de virus inform\u00e1ticos. Consejos juiciosos y poco costosos: apagar el equipo tras terminar el trabajo, actualizar el sistema, utilizar contrase\u00f1as seguras y actualizarlas peri\u00f3dicamente, no abrir correos adjuntos de desconocidos\u2026 nada, nada dif\u00edcil incluso para una ne\u00f3fita digital; ni caro ni agotador comparado con las dificultades, sangr\u00eda econ\u00f3mica y p\u00e9rdida de tiempo que supone reparar una infecci\u00f3n. Pero al parecer preferimos (incluidas grandes empresas) llorar lamentando el da\u00f1o m\u00e1s que prevenir.<\/p>\n<p>Escucho a<strong>l sr. Trump airear las posibilidades \u201cempresariales,<\/strong> productivas y extractivas\u201d \u2015petr\u00f3leo, gas, metales valiosos, pesca\u2026\u2015, que ofrece el \u00c1rtico a\u00fan casi virgen, y recuerdo el anuncio de una agencia norteamericana de viajes que le\u00ed hace unos meses ofertando cruceros por el polo norte \u00a1para el verano del a\u00f1o 2025! <strong>en la seguridad de que pronto el \u00c1rtico ser\u00e1 navegable los meses de julio y agosto.<\/strong> Quiero llorar, porque a los l\u00edos de fronteras y enfrentamientos geopol\u00edticos se sumar\u00e1n los clim\u00e1ticos, ambientales, especies en peligro o directamente en extinci\u00f3n, pueblos desubicados de su entorno\u2026 Lloro porque sabiendo c\u00f3mo se puede prevenir, no se haga.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os <strong>Europa llor\u00f3 ante la invasi\u00f3n de gripe A<\/strong>. No fue a mayores, pero gener\u00f3 p\u00e1nico-alarma frente a la cual se dispararon soluciones (vacunas, antis\u00e9pticos, aumento de urgencias\u2026.) que nos costaron un ri\u00f1\u00f3n y parte del otro, para despu\u00e9s regalar, malvender o directamente tirar las vacunas sobrantes (90%) que no hac\u00edan tanta falta, porque el simple lavarse las manos con jab\u00f3n evitaba el 95% de las transmisiones infecciosas. <strong>Pero en las granjas del sudeste asi\u00e1tico las condiciones laborales e higi\u00e9nico-sanitarias contin\u00faan tan deplorables como antes,<\/strong> por lo se incuban nuevos brotes parecidos o peores. Pero elegimos llorar a los muertos que prevenir en los vivos.<\/p>\n<p>Tal vez <strong>preferimos llorar a prevenir porque las endorfinas<\/strong> enga\u00f1an a ese cerebro que nos habla de quiebra de confianza en los gobiernos, en los dirigentes y en la seguridad que dicen garantizar sin tener poder para hacerlo. <strong>Lo dicho, si la realidad no cambia llore y enga\u00f1e a su cerebro.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AUNQUE llorar libere endorfinas y nos relaje, en principio no nos gusta llorar, no solo porque se corra el r\u00edmel y nos deje la cara hecha un cromo, que maldita la gracia, sino porque manifestamos, aunque sea inconscientemente, impotencia, y por supuesto dejamos traslucir vulnerabilidad, inmensa vulnerabilidad. 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