{"id":979,"date":"2017-09-25T19:50:41","date_gmt":"2017-09-25T17:50:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/?p=979"},"modified":"2017-09-25T19:50:41","modified_gmt":"2017-09-25T17:50:41","slug":"las-golondrinas-sin-nido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2017\/09\/25\/las-golondrinas-sin-nido\/","title":{"rendered":"Las golondrinas sin nido"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2017\/09\/repoblaci\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-981\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2017\/09\/repoblaci\u00f3n.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"412\" \/><\/a><\/p>\n<p>CONCERTABA una cita con unas amigas para San Miguel y una mostr\u00f3 su sorpresa \u201c\u00bfSan Miguel?\u201d Pocos saben que en Cambridge los tres primeros meses del curso son el trimestre de San Miguel, pero cre\u00eda que estaba tan asentado el calendario gregoriano de cosechas y de la cultura tradicional como para saber que en muchos pueblos san Miguel es el hito que marcaba el fin del verano y la recolecci\u00f3n de las \u00faltimas cosechas. Pongan san Juan, santa Luc\u00eda, san Jos\u00e9, santa \u00c1gueda\u2026 un calendario reflejo cristianizado santificado de las estaciones lunar\/solares acompasado al ritmo de cultivos, labores y cosechas que ellas marcaban. No puedo a\u00f1orar ese mundo pasado porque yo, como muchos urbanitas de segunda generaci\u00f3n, s\u00f3lo lo he conocido de visita en el caser\u00edo familiar.<\/p>\n<p>Mercado en Gernika, Balmaseda, Ordizia\u2026 fiestas y costumbres que repetimos pero con las que tengo\/tenemos escasa relaci\u00f3n, ni por fecha ni por estaci\u00f3n y menos por el santo con el que cristianizaron la fiesta. Nuestro contacto con el mundo rural es tur\u00edstico o pura an\u00e9cdota.<\/p>\n<p>En 1900, el 25% de la poblaci\u00f3n mundial habitaba en ciudades; hoy, el 60% somos urban\u00edcolas en grandes ciudades y sus conurbaciones. El campo est\u00e1 despobl\u00e1ndose a marchas forzadas. En el Estado espa\u00f1ol casi 2.000 pueblos tienen menos de 1.000 habitantes, como mi manzana.<\/p>\n<p>Disfrutamos su tranquilidad, ritmo relajado, pocos ruidos, saludar a las personas y charlar pausado con ellas,\u2026 quiz\u00e1 por eso vayamos a un pueblo, a un caser\u00edo de pasada vacacional, a descansar unos d\u00edas, a una fiesta\u2026 pero su vida ya no es la nuestra, ya no pertenecemos a su cultura ni su cultura a nosotros; esos santos y esos cambios de estaci\u00f3n ya no son nuestros referentes ni marcan nuestro ritmo vital. De hecho sorprenden los deportes rurales\u2026 pero como an\u00e9cdota, porque ya no forman parte de la vida real\/cotidiana, sino, como mucho, del espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n pasa en alguno de esos dos mil pueblos unos d\u00edas de agosto, ver\u00e1 sorprendido la vida bulliciosa con ni\u00f1os en las calles y mayores en los zaguanes, movimiento en la taberna y coches aparcados\u2026 pero vuelvan a finales de setiembre y no digamos en febrero: ni coches, ni taberna, ni zaguanes abiertos ni por supuesto ni\u00f1os en las calles, golondrinas que nunca volver\u00e1n como s\u00edntoma de su irreversible desaparici\u00f3n; s\u00f3lo viejos, dicho con todo cari\u00f1o. \u201cCerrado por fin de vacaciones\u201d, en la mayor\u00eda septiembre es la cr\u00f3nica de un adi\u00f3s anunciado, el presagio de lo irreversible, quedan pocos y s\u00f3lo mayores: los funerales permiten ver mejor las telara\u00f1as del baptisterio.<\/p>\n<p>Sin servicios ni ayudas ni trabajo para j\u00f3venes\u2026 \u00bfmerece la pena batallar para que no desaparezcan esos pueblos peque\u00f1os? Por su inacci\u00f3n parecer\u00eda que a los dirigentes p\u00fablicos les importe un comino su supervivencia; entonces los echaremos en falta. A algunos los conservar\u00edan como parques tem\u00e1ticos; pero entonces, quienes quieran vivir en ellos la vida del siglo XXI \u00bftendr\u00edan que ser actores represent\u00e1ndose a s\u00ed mismos? \u00bfConvertirse en golondrinas sin nido?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; CONCERTABA una cita con unas amigas para San Miguel y una mostr\u00f3 su sorpresa \u201c\u00bfSan Miguel?\u201d Pocos saben que en Cambridge los tres primeros meses del curso son el trimestre de San Miguel, pero cre\u00eda que estaba tan asentado el calendario gregoriano de cosechas y de la cultura tradicional como para saber que en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2017\/09\/25\/las-golondrinas-sin-nido\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Las golondrinas sin nido<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":980,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[104177,104174,356,10689,59723,94785],"class_list":["post-979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-ciudades","tag-despoblacion","tag-espanol","tag-estado","tag-pueblos","tag-san-miguel"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=979"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":982,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/979\/revisions\/982"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}