{"id":1072,"date":"2013-08-21T14:46:19","date_gmt":"2013-08-21T12:46:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1072"},"modified":"2013-08-21T14:46:54","modified_gmt":"2013-08-21T12:46:54","slug":"modelo-festivo-vasco-que-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2013\/08\/21\/modelo-festivo-vasco-que-fracaso\/","title":{"rendered":"Modelo festivo vasco, qu\u00e9 fracaso"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/08\/Aste.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1073\" alt=\"Aste\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/08\/Aste.jpg\" width=\"480\" height=\"360\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">\u00bfQu\u00e9 se celebra en las fiestas de nuestros pueblos y ciudades? \u00bfLa conmemoraci\u00f3n de San Pedro, Santa Ana, la Virgen&#8230;? No parece que este sea hoy el impulso de la diversi\u00f3n colectiva en una sociedad postcristiana y desarraigada de sus antiguas creencias religiosas, lo que indica que los festejos se han reorientado en su significado y de ah\u00ed los cambios radicales de su formato. Desaparecido su origen cat\u00f3lico excepto en lo nominal, las fiestas se mantienen sin que nadie ponga en cuesti\u00f3n su funci\u00f3n socializadora y su aportaci\u00f3n a la consolidaci\u00f3n de una precaria unidad comunitaria y su capacidad de incentivar la convivencia y la identidad del grupo humano frente a la dispersi\u00f3n de lo global. Y si bien no hay quien discuta su necesidad, incluso su indispensable esp\u00edritu transgresor, cabe discrepar del actual modelo y las derivas que contradicen, a mi juicio, el sentido de la celebraci\u00f3n popular.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">Obviamente, las fiestas reflejan las singularidades de cada sociedad, porque arrastran consigo tradiciones y mitos que dan lugar al modo de entender y vivir el jolgorio en los distintos lugares. Tambi\u00e9n es verdad que el concepto l\u00fadico ha evolucionado al comp\u00e1s de los cambios sociales; pero de la justa observaci\u00f3n se deduce que el patr\u00f3n festivo en Euskadi carga hoy con notables excesos y defectos, cuya peor experiencia es la patrimonializaci\u00f3n insoportable de sus actos. No es que las fiestas de Euskadi sean una proyecci\u00f3n de su personalidad: es que transfiguran un agobiante sectarismo p\u00fablico y una est\u00e9tica y valores que para nada expresan la pluralidad ciudadana y las variadas formas de concebir el entretenimiento en comunidad. \u00bfSon realmente nuestras fiestas las fiestas de todos o al menos de la mayor\u00eda?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><i><span style=\"font-size: 16.0pt\">Los excesos<\/span><\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">Aceptemos que nuestras celebraciones, por esencia, implican una vulgarizaci\u00f3n de las conductas y unos excesos aceptables de la correcci\u00f3n habitual, algo as\u00ed como un par\u00e9ntesis informal, solo por unos d\u00edas, de las normas sociales que nos rigen durante el resto del a\u00f1o. Pero como en todo proyecto mal configurado en origen, lo que se pensaba como limitaci\u00f3n moderada de las contenciones sociales, ha pasado a ser una totalizaci\u00f3n de lo desmesurado, incluso lo cutre y fastidioso, hasta el punto de convertir la fiesta en un riesgo agresivo bajo el manto enga\u00f1oso de una banalizaci\u00f3n ingenua. Es el pecado original de nuestro modelo festivo, la libertad de lo inmoderado que empieza por lo incorrecto y deriva en la dictadura del ruido, la mugre y la zafiedad, m\u00e1s un consumo alcoh\u00f3lico desaforado y su inacabable letan\u00eda de percances asociados que van de la violencia gratuita a las agresiones sexistas. La clave degenerativa es que hemos ampliado los l\u00edmites del exceso y nuestros m\u00e1rgenes de tolerancia de lo vulgar y abusos son cada vez mayores.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">Nada me produce m\u00e1s ternura que el llamamiento de las autoridades municipales a mantener la compostura c\u00edvica en periodo de juerga patronal. \u00a1Qu\u00e9 ingenuidad! Es como apelar, invocando al Santo o la Virgen en los que casi nadie cree, a que un toro no hiera o mate a alg\u00fan ser humano en las plazas y los encierros. Es absurdo invocar el respeto convivencial cuando el estilo festivo contiene el germen del atropello a todo y a todos, porque no pocos de sus contenidos van a derivar indefectiblemente en violencia y estragos de lo p\u00fablico y lo privado. El autoenga\u00f1o consiste en circunscribir este problema al comportamiento inc\u00edvico de unos pocos, cuando lo corriente es que las conductas \u00e9tica y est\u00e9ticamente reprochables, que avergonzar\u00edan extramuros de la juerga, llegan a proporciones preocupantes.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">La gran mentira de la tregua festiva anual es que nuestra sociedad, o al menos grandes sectores de la misma, viven compulsivamente este est\u00e1ndar de excesos, suciedad y ruido cada fin de semana y que el calendario tiene tantas citas de jolgorio que todo es una continuidad de desparrame alocado. Por si tanto ocio cazurro y decib\u00e9lico fuera poco, nuestras fiestas ejercen un magnetismo brutal -efecto llamada- sobre miles de personas adictas a lo salvaje y grosero que, si bien gastan sus dineros por la ciudad, nos dejan tambi\u00e9n destrozos y desmanes por doquier. No, esto no es una colisi\u00f3n entre gustos o maneras de entender la diversi\u00f3n, ante la que cuantos amamos la fiesta atrevida pero respetuosa nos vemos obligados autoexcluirnos. Este es el fracaso de la vivencia de la alegr\u00eda, la <i>adolescentizaci\u00f3n<\/i> ciudadana y, por supuesto, una de las muchas carencias de nuestro sistema de relaciones.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><i><span style=\"font-size: 16.0pt\">Y los defectos<\/span><\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Entre los defectos de nuestro modelo festivo destaca algo que es consustancial a una sociedad hiperactiva: la dispersi\u00f3n, la acumulaci\u00f3n obsesiva de actividades, como si el empacho fuese el destino, hacer mucho para disimular la privaci\u00f3n de la excelencia. Y a medida que se a\u00f1aden nuevos elementos al programa, m\u00e1s vac\u00edo se queda en lo esencial. La desculturizaci\u00f3n de las fiestas es lo peor de su trayectoria y lo que explica su paulatina degradaci\u00f3n hacia lo insustancial. Mucho me temo que a falta de argumentos de satisfacci\u00f3n vital y verdadero sentido de la celebraci\u00f3n compartida, una mayor\u00eda ciudadana, espec\u00edficamente juvenil, se aburre ruidosamente.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Quiz\u00e1s el empobrecimiento del estilo de ocio colectivo no ha tocado fondo y haya que esperar su derrumbe final. Hasta entonces, podr\u00edamos impulsar la desamortizaci\u00f3n de las fiestas en los casos en que su dominio y propiedad efectiva est\u00e9n en manos de determinados grupos que son prolongaci\u00f3n de la izquierda abertzale. El sufrimiento de alcaldes y concejales por ofrecer dignidad \u00e9tica y est\u00e9tica a las fiestas de nuestros barrios y ciudades es entendible por la frustraci\u00f3n a la que se enfrentan, pero deber\u00edan pasar a la acci\u00f3n y devolver al pueblo la responsabilidad de la diversi\u00f3n organizada. La colonizaci\u00f3n que comparsas y otras entidades sectarias ejercen sobre el modelo festivo es inaceptable. No puede ser que un sector minoritario tiranice el espacio festivo, el programa y la identidad l\u00fadica. El Ayuntamiento de Bilbao tumb\u00f3 ese monopolio situando la dignidad p\u00fablica en primer t\u00e9rmino y a cada cual en su sitio, sin merma de la cooperaci\u00f3n privada en el dise\u00f1o de las actividades.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Los campamentos de txoznas son un residuo del pasado y deben tender a la desaparici\u00f3n. Con la potencia, calidad y solvencia de nuestra masa de bares y cafeter\u00edas, que pueden hacerse cargo con esmero del consumo festivo, \u00bfpara qu\u00e9 necesitamos tan precarios y mugrientos tinglados? Hay muy poca calidad, intereses particulares y un mont\u00f3n de ilegalidades permitidas detr\u00e1s del modelo txoznero que hurta para s\u00ed una funci\u00f3n que corresponde, por sobradas razones, a nuestra hosteler\u00eda. Si la irrupci\u00f3n de la txoznas se debi\u00f3 a un prop\u00f3sito de popularizaci\u00f3n en un tiempo dado, una vez garantizada esta prioridad conviene que transitemos hacia lo cualitativo y al respeto debido a los profesionales que los son antes y despu\u00e9s de las fiestas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Y de entre todos los defectos de nuestro est\u00e1ndar festivo ninguno es m\u00e1s urgente y complicado, despu\u00e9s de a\u00f1os tir\u00e1nicos y el fracaso de lo com\u00fan, que la despolitizaci\u00f3n del ambiente de diversi\u00f3n, a veces irrespirable, con la desaparici\u00f3n de los espacios de oprobiosa simbolog\u00eda partidista y las agresiones al respeto democr\u00e1tico.<span style=\"background: yellow\"> Claro, que tambi\u00e9n est\u00e1n los Carlos Urquijo y los tribunales para, desde la otra orilla del fanatismo pol\u00edtico, a\u00f1adir conflicto y ruido de despachos, con censura de pregoneros y txupineras e impedir que la fiesta transcurra en paz.<\/span> <span style=\"background: yellow\">Es verdad que la respuesta indiferente de la mayor\u00eda ha servido para sobrevivir a estas imposiciones y sectarismos; pero ha llegado la hora de dar vuelta y media a nuestro modelo: repensarlo, dignificarlo, transitar de lo cutre a lo cualitativo y singularizarlo por elevaci\u00f3n, despolitizarlo de un lado y del otro.<\/span> Se acab\u00f3 la vieja fiesta: que empiece la nueva.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 se celebra en las fiestas de nuestros pueblos y ciudades? \u00bfLa conmemoraci\u00f3n de San Pedro, Santa Ana, la Virgen&#8230;? 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