{"id":1116,"date":"2013-10-01T10:55:55","date_gmt":"2013-10-01T08:55:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1116"},"modified":"2013-10-01T10:57:51","modified_gmt":"2013-10-01T08:57:51","slug":"el-asunto-asunta-la-crueldad-multiple","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2013\/10\/01\/el-asunto-asunta-la-crueldad-multiple\/","title":{"rendered":"El asunto Asunta, la crueldad m\u00faltiple"},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]&gt;--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pZHocFY_YUs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pZHocFY_YUs<\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\">Para no pensar lo mejor es el ruido. No solo el estruendo de 50 o m\u00e1s decibelios, cuando los sonidos se vuelven hirientes, sino la ausencia general de silencio. En esta \u00e9poca el silencio es privaci\u00f3n, una minusval\u00eda. Por eso los espacios p\u00fablicos se saturan de sinton\u00edas y mensajes; y los privados, de canciones y pasatiempos. <strong>Ruido tambi\u00e9n es que la tele hable sin parar del suceso de una ni\u00f1a muerta, al parecer, a manos de sus padres, ocurrido en la m\u00e1gica Galicia. Digamos ciertas verdades: no estamos en la sociedad de la informaci\u00f3n, que nos empacha de datos y casi ning\u00fan criterio: vivimos en la aldea del ruido<\/strong>. Porque, entre el hambre desordenada de saber todo al instante y la comunicaci\u00f3n entendida como servicio de urgencias, hemos creado el monstruo de la infoxicaci\u00f3n. El resultado es la transformaci\u00f3n de la tele en juzgado de guardia, tribuna de erudici\u00f3n psiqui\u00e1trica y c\u00e1tedra de especulaci\u00f3n, tras una org\u00eda de apresuramiento y juicios sumar\u00edsimos que se desment\u00edan a las pocas horas en una carrera de desprop\u00f3sitos y en estaci\u00f3n de certezas ef\u00edmeras. <strong>Pero la abolici\u00f3n de la prudencia y la contenci\u00f3n ten\u00eda lugar en la tele al igual que en la calle.<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><strong>\u00bfPodr\u00eda usted esperar a que se supiesen los hechos con exactitud para recibir la informaci\u00f3n correcta?<\/strong> Entonces no culpe de temeridad a los medios, sino a su propia ansiedad. <strong>\u00bfCree que los padres de Asunta son culpables?<\/strong> No me venga pues con lamentaciones por unos juicios paralelos en los que usted participa. <strong>\u00bfEst\u00e1 convencido de que el m\u00f3vil es econ\u00f3mico?<\/strong> Deje ya de sentirse libre de una epidemia moral que afecta a ambos lados del televisor, dentro y fuera de este organismo.<span>\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.0pt;font-family: 'Times New Roman','serif'\">En el asunto de Asunta lo m\u00e1s tr\u00e1gico ha sido el espect\u00e1culo de la ruindad familiar, que aprovecha la ocasi\u00f3n para insinuar que, antes de la ni\u00f1a, la imputada hab\u00eda liquidado a los abuelos. Y escuchar a la chusma gritar \u00a1asesina! a la salida de un registro policial.<strong> La tele solo tuvo que situar la c\u00e1mara y activar el audio: se oy\u00f3 la voz del pueblo.<\/strong> Obviamente, la culpa es de los medios.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para no pensar lo mejor es el ruido. No solo el estruendo de 50 o m\u00e1s decibelios, cuando los sonidos se vuelven hirientes, sino la ausencia general de silencio. En esta \u00e9poca el silencio es privaci\u00f3n, una minusval\u00eda. 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