{"id":1146,"date":"2013-10-29T09:34:12","date_gmt":"2013-10-29T08:34:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1146"},"modified":"2013-10-29T09:34:28","modified_gmt":"2013-10-29T08:34:28","slug":"el-exhibicionismo-o-la-jactancia-paleta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2013\/10\/29\/el-exhibicionismo-o-la-jactancia-paleta\/","title":{"rendered":"El exhibicionismo o la jactancia paleta"},"content":{"rendered":"<div class=\"Texto\">\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/10\/ongietorri4_foto960.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1147\" alt=\"ongietorri4_foto960\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/10\/ongietorri4_foto960.jpg\" width=\"960\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2013\/10\/ongietorri4_foto960.jpg 960w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2013\/10\/ongietorri4_foto960-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2013\/10\/ongietorri4_foto960-940x528.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><strong><span class=\"Mayusculas\">GUARDAR<\/span> los secretos propios y respetar los ajenos son cumbres de la grandeza humana<\/strong>, donde solo al arte y a la literatura le cabr\u00edan la delicada misi\u00f3n de descubrir, debidamente sublimado, cuanto se oculta en el coraz\u00f3n. La intimidad y sus hermanos menores -pudor, rubor, discreci\u00f3n y decoro- nacen del mismo tronco de la dignidad. \u00bfEl hogar entra en la categor\u00eda de lo privado? Desde luego que s\u00ed y por eso es un \u00e1mbito reservado a unos pocos amigos y a la familia. La tele ha llamado al timbre de las casas en busca del vecino con baja autoestima y dispuesto a ense\u00f1arlo todo. ETB tiene los jueves un espacio para este exhibicionismo primario. Se llama Ongi etorri, casas con encanto y lo presenta Patricia Gazta\u00f1aga.<strong> El espect\u00e1culo del mal gusto o lo <i>kitsch<\/i> no est\u00e1 en lo aparatoso de salones, jardines, ba\u00f1os, cuadros y piscinas, sino en el orgullo y la presunci\u00f3n con que los propietarios lucen a c\u00e1mara sus residencias y otros objetos, como los hijos y el perro. Es la jactancia paleta.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace que una persona sienta la necesidad de mostrar a la curiosidad p\u00fablica el secreto de su hogar? Un cierto car\u00e1cter exhibicionista, obviamente. Nadie deber\u00eda exponer la intimidad del lugar donde vive, por la misma raz\u00f3n que no se desnudar\u00edan en la calle. Es verdad: si hay exhibicionistas es porque existen los mirones; pero ni unos ni otros habitar\u00edan el planeta si nuestra sociedad cuidara el tesoro de la identidad personal. <strong>Somos de carne y hueso, no de cristal.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hay quien se escandaliza de que la televisi\u00f3n p\u00fablica d\u00e9 cabida a la ostentaci\u00f3n de los casoplones y pisos formidables, porque esto ofende, por antiest\u00e9tico e inmoral, a las v\u00edctimas de la crisis y el paro en Euskadi.<\/strong> Es una raz\u00f3n muy sensible; pero no es el problema principal. Es la sobrevaloraci\u00f3n de la apariencia y el equ\u00edvoco de la trasparencia. No se aprende decoraci\u00f3n ni el arte del buen vivir en las visitas de Patricia a las mansiones vascas. En realidad, nos ense\u00f1a lo est\u00fapidamente vulgares que son la vanidad y el dinero. Vulgares no, lo siguiente: horteras.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GUARDAR los secretos propios y respetar los ajenos son cumbres de la grandeza humana, donde solo al arte y a la literatura le cabr\u00edan la delicada misi\u00f3n de descubrir, debidamente sublimado, cuanto se oculta en el coraz\u00f3n. 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