{"id":1201,"date":"2013-12-12T10:09:06","date_gmt":"2013-12-12T09:09:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1201"},"modified":"2013-12-12T10:10:12","modified_gmt":"2013-12-12T09:10:12","slug":"la-politica-es-teatro-comedia-o-tragedia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2013\/12\/12\/la-politica-es-teatro-comedia-o-tragedia\/","title":{"rendered":"\u00bfLa pol\u00edtica es teatro? \u00bfComedia o tragedia?"},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]&gt;--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/12\/1382956142_506587_1382957067_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1202\" alt=\"1382956142_506587_1382957067_noticia_normal\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2013\/12\/1382956142_506587_1382957067_noticia_normal.jpg\" width=\"560\" height=\"411\" \/><\/a>Siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n el hecho de que en nuestros planes educativos, tanto en el nivel medio como el universitario, no existiera la asignatura de arte dram\u00e1tico, tampoco ret\u00f3rica y oratoria. Ni siquiera se imparten en marketing o en Derecho, aun cuando la facultad interpretativa y la puesta en escena, aplicadas en sus justos t\u00e9rminos, parecen herramientas indispensables para el audaz ejercicio profesional y la mejora de las competencias comunicativas. <strong>Y sin embargo, la teatralizaci\u00f3n est\u00e1 presente en la vida: vender, enamorar, persuadir, liderar, ilusionar, influir y emocionar son actos que exigen el uso de elementos teatrales -mistificaci\u00f3n, exageraci\u00f3n, simulaci\u00f3n- para causar resultados efectivos.<\/strong> \u00bfNo se ense\u00f1a arte dram\u00e1tico porque se considera una habilidad innata que debe cultivar aut\u00f3nomamente quien la posea o porque se entiende como parte vergonzante de la naturaleza humana, ant\u00edtesis de la verdad y la autenticidad? Fuera de los escenarios el teatro tiene mala fama, por c\u00ednico y fulero. Y sin embargo, todos somos actores, desde el atuendo a las palabras, los gestos y los recursos sentimentales y hasta los silencios y las ausencias.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">\u00a0Supongo que es cuesti\u00f3n de l\u00edmites y que la teatralizaci\u00f3n de nuestros actos no deber\u00eda rebasar ciertas fronteras \u00e9ticas. En la pol\u00edtica se exhibe con nitidez la superaci\u00f3n de las barreras que distinguen lo real de lo irreal y el uso desbocado de la escenificaci\u00f3n, lo que explica la escasa credibilidad de la que gozan los representantes p\u00fablicos. \u00bfCu\u00e1ndo act\u00faan y cu\u00e1ndo se sinceran? Cierto es que los pol\u00edticos sufren una sobreexposici\u00f3n medi\u00e1tica porque su trabajo se proyecta desde las tribunas a los medios de comunicaci\u00f3n; pero <strong>si las autoridades no se despojan de la vanidad -su peor enemigo-, no destierran el juego perverso de las controversias medi\u00e1ticas en las que se vuelven rehenes del inter\u00e9s medi\u00e1tico y olvidan su identidad para crear su <i>alter ego<\/i>, se convertir\u00e1n histriones del tragic\u00f3mico teatro de la pol\u00edtica y, finalmente, en c\u00ednicos profesionales.<\/strong> Y es que la falsificaci\u00f3n como sistema de relaci\u00f3n con la ciudadan\u00eda necesita una escenificaci\u00f3n dram\u00e1tica y un enmascaramiento ret\u00f3rico.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">\u00a0\u00bfCu\u00e1ndo un pol\u00edtico tiende a ser actor? <strong>Cuando pasa de persona a personaje y olvida que debe aceptar la equivocaci\u00f3n y la cr\u00edtica como parte de su condici\u00f3n y tiene dificultad en mostrarse fr\u00e1gil pero constante.<\/strong> Un curioso s\u00edntoma de las similitudes entre el drama y la pol\u00edtica es la frecuencia con que los dirigentes pol\u00edticos utilizan la palabra \u201cescenario\u201d o \u201cnuevos escenarios\u201d para referirse a oportunidades sobrevenidas. Hasta en las palabras se adivina el contagio entre gobernar y actuar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">\u00a0De todas las formas de teatralizaci\u00f3n pol\u00edtica la peor versi\u00f3n es la demagogia y su variante populista. En estos g\u00e9neros es donde existe menos verdad y mayor distancia entre lo real y lo ficticio, al mismo tiempo que hay m\u00e1s decorado emocional (miedo, necesidad, frustraci\u00f3n, ilusi\u00f3n) que es lo que permite la percepci\u00f3n por el p\u00fablico de un enga\u00f1o como certeza. <strong>Lo emocional no deber\u00eda ser sustancial en pol\u00edtica, sino formal, es decir, un instrumento al servicio de la verdad \u00e9tica y el compromiso p\u00fablico.<\/strong> Demasiados adjetivos no hacen una buena narrativa, como la abundancia de hermosas palabras no construyen un amor inquebrantable. Hay que desconfiar de los l\u00edderes emocionales porque suelen encubrir tras la tramoya de su engolamiento un gran vac\u00edo argumental e ideol\u00f3gico. El pol\u00edtico no tiene que ser vendedor ni seductor, ni siquiera carism\u00e1tico, sino limpio, eficiente y emp\u00e1tico, tan aproximado a la realidad como exige la gravedad de los problemas que gestiona. <strong>El teatro tiene una <\/strong><span><strong>dimensi\u00f3n metaf\u00f3rica, mientras que la pol\u00edtica es lo contrario: se debe a la estricta autenticidad de las cosas.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><i><span style=\"font-size: 16.0pt\">El teatro del dolor<\/span><\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\">\u00a0<span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Se dice que la pol\u00edtica son gestos. No lo creo, si el gesto no es acci\u00f3n concreta con alg\u00fan resultado positivo. Precisamente lo que le sobra a la pol\u00edtica son gestos, que las m\u00e1s de las veces son cobard\u00edas extravagantes que esconden una profunda tibieza. Esta proliferaci\u00f3n gestual se observa sobre todo en lo relacionado con las v\u00edctimas del terrorismo y las discusiones sobre la paz.<strong> La gesti\u00f3n sectaria e innoblemente emocional que se viene realizando desde hace a\u00f1os con las v\u00edctimas del terrorismo ha inducido a las autoridades a adoptar una forzada espectacularizaci\u00f3n del sufrimiento, una obligaci\u00f3n inexorable a mostrarse compungidos, cuanto m\u00e1s mejor, al margen del modo personal -sobrio, neutro o incontenido- en que cada uno tiene de mostrar sus aflicciones y dem\u00e1s sentimientos. <\/strong>Y as\u00ed resulta que<strong> la solidaridad hacia los damnificados se mide en t\u00e9rminos de exuberancia verbal y solemnidad sombr\u00eda para su validaci\u00f3n pol\u00edtica ante la ciudadan\u00eda y los medios.<\/strong> En esta teatralizaci\u00f3n imperativa el PP ha llegado a tal nivel de artificiosidad que sus dirigentes necesitar\u00e1n mucho tiempo para desprenderse de la m\u00e1scara f\u00fanebre que se ci\u00f1eron como identidad superficial y a\u00fan no han abandonado.<span>\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\"><strong>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la perversi\u00f3n de este teatro del dolor? En que el objetivo prioritario de la exhibici\u00f3n del sentimiento afligido de los pol\u00edticos hacia las v\u00edctimas no es expresar solidaridad y pena, sino que se vea lo mucho que les duele, lo muy apenados que se sienten y as\u00ed no se les pidan responsabilidades por no haber evitado los cr\u00edmenes ni remediado el problema que los causa.<\/strong> Muy cat\u00f3lico y espa\u00f1ol, por cierto: que todos me vean cu\u00e1n piadoso soy, una fe de procesi\u00f3n. Supongo que esa obvia instrumentaci\u00f3n teatral del dolor es lo que a muchas v\u00edctimas les han espantado del gran embuste de la solidaridad hinchada y a no participar en la estrategia del rencor que ha hecho a\u00fan m\u00e1s irracional, burda e insoportable esta comedia del luto oficial.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">Tras el fiasco de la doctrina Parot se ha producido un nuevo acto del teatro del sufrimiento, muy curioso. En este caso la escenificaci\u00f3n pol\u00edtica ten\u00eda dos prop\u00f3sitos: tapar la verg\u00fcenza jur\u00eddica, cuyas consecuencias preve\u00edan y reducir la c\u00f3lera de las asociaciones de v\u00edctimas m\u00e1s agresivas, todo ello mediante los iniciales amagos de no acatar la sentencia derogatoria de Estrasburgo, las posteriores recepciones de los ministros de Interior y Justicia a \u00c1ngeles Pedraza y Mari Mar Blanco e incluso la audiencia privada del rey, para terminar con el montaje creado en comandita con las cadenas de televisi\u00f3n para retransmitir la salida de los presos de ETA, as\u00ed como el debate artificial generado sobre la excarcelaci\u00f3n de violadores y pederastas, enredando este miedo social con la cuesti\u00f3n pol\u00edtica vasca.<strong> Al final, la clase dirigente del Estado est\u00e1 atrapada en su viejo sainete de congoja culpable.<\/strong> \u00bfAcaso la calculada congelaci\u00f3n de la pol\u00edtica penitenciaria no es otro de los instrumentos del teatro nacional espa\u00f1ol en su gesti\u00f3n demag\u00f3gica del sacrificio de las v\u00edctimas y el rencor incentivado durante a\u00f1os contra quienes no compart\u00edan las leyes de excepci\u00f3n y los atajos democr\u00e1ticos?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;text-indent: 35.4pt\">Pero nadie ha teatralizado mejor esta fase del victimismo que la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, al proponer a las instituciones de Euskadi \u201cuna respuesta conjunta que deslegitime el terrorismo y prestigie la democracia ante la sucesi\u00f3n de excarcelaciones de etarras que no han mostrado la menor se\u00f1al de arrepentimiento\u201d. \u00bfY cu\u00e1l era su verdadero objetivo m\u00e1s all\u00e1 del espect\u00e1culo? Hacer copart\u00edcipes a la sociedad de la comedia del dolor hinchado, involucrarnos en la t\u00e1ctica de odio y hacernos c\u00f3mplices de la chapuza jur\u00eddica de la retroactividad. <strong>Tal vez el juego p\u00edcaro del teatro sea una necesidad para la pol\u00edtica, tal como est\u00e1 hoy concebida; pero intentar que los ciudadanos subamos al escenario sobrepasa todas las l\u00edneas rojas de la decencia.<\/strong> Preferimos contemplar el espect\u00e1culo y re\u00edr o llorar con la comedia cotidiana de nuestra clase dirigente, hasta que no quede nadie que la soporte y el tinglado se venga abajo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n el hecho de que en nuestros planes educativos, tanto en el nivel medio como el universitario, no existiera la asignatura de arte dram\u00e1tico, tampoco ret\u00f3rica y oratoria. 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