{"id":127,"date":"2011-07-20T10:10:04","date_gmt":"2011-07-20T08:10:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=127"},"modified":"2011-07-20T10:11:31","modified_gmt":"2011-07-20T08:11:31","slug":"euskadi-un-relato-en-busca-de-autor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/07\/20\/euskadi-un-relato-en-busca-de-autor\/","title":{"rendered":"Euskadi, un relato en busca de autor"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/07\/foto_galeria_4_5814.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-128\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/07\/foto_galeria_4_5814.jpg\" alt=\"\" width=\"574\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/07\/foto_galeria_4_5814.jpg 800w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/07\/foto_galeria_4_5814-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 574px) 100vw, 574px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El relato. Este es el nombre, escueto y determinante, que los vigilantes del sistema constitucional y sus activistas de la opini\u00f3n p\u00fablica le han puesto a la narraci\u00f3n del conflicto pol\u00edtico vasco. No <em>un<\/em> relato, sino <em>el<\/em> relato, lo que expresa la concepci\u00f3n patrimonialista de su pretendida cr\u00f3nica. Y dado que perciben que el desenlace de la violencia terrorista est\u00e1 pr\u00f3ximo y que el final coincide con el fortalecimiento del voto abertzale (60% frente al 30% del sufragio espa\u00f1olista), se muestran muy preocupados ante la posibilidad de que la memoria de las v\u00edctimas sea marginada y se imponga un relato equidistante e injusto. Estamos en lo que Txema Montero llamaba hace poco en este peri\u00f3dico \u201cla guerra de la memoria\u201d. En realidad, se trata de una posici\u00f3n preventiva no por el reconocimiento social de los damnificados, que es solo su pretexto, sino por asegurarse un \u00a0balance hist\u00f3rico favorable a sus posiciones partidistas, esto es, del constitucionalismo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Hagamos las preguntas pertinentes: \u00bfPor qu\u00e9 tanto inter\u00e9s y ansiedad por escribir una historia que a\u00fan no se ha cerrado? \u00bfNo suelen reclamar los historiadores cierta perspectiva de tiempo y un contexto no condicionado para la elaboraci\u00f3n de un relato imparcial y completo? \u00bfBajo qu\u00e9 premisas (o prejuicios) ideol\u00f3gicos se piensa redactar la cr\u00f3nica de Euskadi? \u00bfNo se est\u00e1 sustrayendo a la sociedad vasca en su conjunto la iniciativa de hacer la narraci\u00f3n de lo acontecido, es decir, una historia de todo, de todos y con todos?<\/p>\n<p>Lo mismo que los personajes de Pirandello en su drama existencial <em>Seis personajes en busca de autor<\/em>, los actores de nuestra reciente historia -la ciudadan\u00eda vasca- han salido en busca del relato de la verdad, sin p\u00e1ginas arrancadas, sin falsificaciones y sin excesos emocionales que distorsionen la certeza de lo acaecido. En todo caso, la bondad de un relato no consiste en hacer juicios previos, sino en presentar los hechos con rigor y valent\u00eda. Las valoraciones vendr\u00e1n despu\u00e9s y no probablemente ser\u00e1n coincidentes aunque la verdad sea compartida. Una sociedad madura y no conmocionada es capaz de enfrentarse a su conciencia y sus fantasmas siempre que haya condiciones de serenidad y exista un equilibrio de informaci\u00f3n, opini\u00f3n y di\u00e1logo p\u00fablico. No contamos, por ahora, con un clima propicio para semejante introspecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em> <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Los guardianes de la memoria<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las mayores dificultades para la paz y la convivencia en Euskadi proceden, adem\u00e1s de los \u00faltimos resistentes al abandono de la violencia, de quienes piensan que el ciclo se est\u00e1 cerrando en falso y que se est\u00e1 fraguando una paz aparente, porque no hay una escenificaci\u00f3n de la rendici\u00f3n y tampoco un reconocimiento expl\u00edcito del mal causado. O lo que es m\u00e1s improbable, una capitulaci\u00f3n pol\u00edtica. Hay un potente sentimiento de agravio que impide el tr\u00e1nsito de un tiempo de violencia a una \u00e9poca de reconciliaci\u00f3n. Me conformar\u00eda con que esta emoci\u00f3n dolorida estuviese solo motivada por la exigencia de una disculpa sincera y una justicia reparadora; pero creo que existen otros impulsos, de naturaleza partidista, que quiebran el camino hacia la concordia.<\/p>\n<p>Ahora que las v\u00edctimas cuentan con respaldo p\u00fablico y tras haber traficado electoralmente con su dolor, irrumpen en la escena los guardianes de la memoria para usurpar al pueblo lo que solo a \u00e9l le pertenece: el relato de su historia. La malversaci\u00f3n del recuerdo colectivo es un peligro y puede envenenar un proceso necesariamente parsimonioso y con no pocas contradicciones. Los guardianes de la memoria est\u00e1n en las filas del constitucionalismo para erigirse -tambi\u00e9n por vanidad- en jueces parciales de cuanto ha ocurrido. Y ya est\u00e1n escribiendo su particular relato. Los podemos ver en los medios de comunicaci\u00f3n y en las c\u00fapulas del PSE y PP, donde hay aut\u00e9ntico p\u00e1nico a enfrentarse a la radicalidad de determinadas asociaciones de v\u00edctimas. M\u00e1s a\u00fan, son sus ide\u00f3logos. Liberar la pol\u00edtica institucional del extremismo e injerencia de estos grupos es un deber democr\u00e1tico. Hay que atreverse a decir basta, sin ning\u00fan complejo de culpa, a la furia del dolor y el odio expansivo de todo victimismo, que ni resuelve las cuentas con el pasado ni est\u00e1 interesado en construir el futuro.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s presente y activa sea la intervenci\u00f3n de los auto-designados guardianes de la memoria m\u00e1s complicada resultar\u00e1 la consecuci\u00f3n de una plena convivencia, porque lo suyo no es, como dicen, evitar que la ciudadan\u00eda vaya de la injusticia al olvido, sino impugnar el proyecto abertzale, en su conjunto, como responsable moral e ideol\u00f3gico de nuestra historia de violencia. En este prop\u00f3sito se inscribe la imputaci\u00f3n a la sociedad vasca de una cobard\u00eda general frente a ETA, as\u00ed como su insensibilidad hacia las v\u00edctimas porque \u201cmiraban para otro lado\u201d. Endosar a los ciudadanos una culpa que corresponde en exclusiva a los dirigentes de los partidos constituye una de las operaciones de manipulaci\u00f3n m\u00e1s infamantes de cuantas hemos padecido. De ah\u00ed procede el arrebato institucional de llenar Euskadi de <em>valles de los ca\u00eddos<\/em>, jugando a remediar con remiendos simb\u00f3licos.<\/p>\n<p>Muchos ciudadanos han interiorizado esta falsa negligencia sin percatarse de que los acusadores tratan de doblegar emocionalmente a la mayor\u00eda nacionalista (los malos) para diferenciarla de los electores espa\u00f1olistas (los buenos) en una farsa que, previa ilegalizaci\u00f3n de la izquierda abertzale, culmin\u00f3 en 2009 con la conformaci\u00f3n del Gobierno PSE+PP, presidido por L\u00f3pez, que era parte del dise\u00f1o de un relato que necesitaba los resortes del poder para consolidar un discurso de vencedores y vencidos, con una sociedad-v\u00edctima y una sociedad-culpable. Las conclusiones de este perverso relato est\u00e1n escritas de antemano: Espa\u00f1a derrot\u00f3 a ETA y su ideal de soberan\u00eda, de lo que se deduce, por coincidencia y cercan\u00eda, la nulidad futura de todo proyecto nacionalista y su sumisi\u00f3n a la superioridad moral de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong><em>Entre dos extremismos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n teme a la verdad? Nadie que sea honesto. Euskadi es suficientemente madura como para decirse a la cara la verdad de estos a\u00f1os, lo malo y lo bueno de nuestra conducta colectiva. Es una obligaci\u00f3n de todo pueblo poseedor de una alta autoestima. Pero esta es una decisi\u00f3n que debe adoptarse sin tutelas y tiene que estar salvaguardada de la falsificaci\u00f3n de la historia real, cuya amenaza es patente. Es normal que ahora, en el final de un pasado convulso, la prioridad sea encarrilar el futuro y no tanto el arreglo de las cuentas pendientes. Es una tendencia natural que pronto dar\u00e1 paso al relato de lo acontecido. Esa es una tarea general y no de los siervos del sistema, tipo Arregi.<\/p>\n<p>En este empe\u00f1o, que hemos de acometer racional y nacionalmente, vamos a enfrentarnos a dos extremismos cuya responsabilidad en la historia se cifra en centenares de muertos de diferentes trincheras y en incontables abusos contra los derechos humanos y sociales. A ninguno de estos radicalismos (la izquierda abertzale y el Estado espa\u00f1ol) les interesa la pura verdad y solo buscan su espec\u00edfica justificaci\u00f3n y cobrar su bot\u00edn de guerra. Cuanto m\u00e1s acusatorio de lo ajeno y m\u00e1s exculpatorio de lo propio es un relato, peor es su catadura y su intenci\u00f3n. La metodolog\u00eda para un relato honroso, realizable entre todos, es muy clara: primero es conocer lo ocurrido; segundo, entender por qu\u00e9 sucedi\u00f3; despu\u00e9s, pedir disculpas para ser perdonado y perdonarse y, por fin, olvidar de coraz\u00f3n para no volver nunca la mirada atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BL\u00c1ZQUEZ<\/strong><\/p>\n<p>Consultor de comunicaci\u00f3n<\/p>\n<p>http:\/\/www.deia.com\/2011\/07\/20\/opinion\/tribuna-abierta\/euskadi-un-relato-en-busca-de-autor<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El relato. Este es el nombre, escueto y determinante, que los vigilantes del sistema constitucional y sus activistas de la opini\u00f3n p\u00fablica le han puesto a la narraci\u00f3n del conflicto pol\u00edtico vasco. 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