{"id":1365,"date":"2014-05-13T09:37:27","date_gmt":"2014-05-13T07:37:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1365"},"modified":"2014-05-13T09:37:53","modified_gmt":"2014-05-13T07:37:53","slug":"espana-estado-de-monopolio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2014\/05\/13\/espana-estado-de-monopolio\/","title":{"rendered":"Espa\u00f1a, Estado de monopolio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/05\/Alierta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1366\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/05\/Alierta.jpg\" alt=\"Alierta\" width=\"272\" height=\"185\" \/><\/a>Todos los monopolios son empobrecedores y tir\u00e1nicos, desde los que poseen la exclusiva de los bienes estrat\u00e9gicos hasta los acaparadores de Dios, la verdad y el conocimiento. Pero pocos monopolios son tan perversos como el de la comunicaci\u00f3n. S\u00ed, est\u00e1n prohibidos de derecho, pero existen de hecho. <strong>La Espa\u00f1a audiovisual est\u00e1 en manos de unos pocos y se configura en una situaci\u00f3n eufem\u00edsticamente denominada \u201cposici\u00f3n de dominio\u201d, ilegal e ileg\u00edtima.<\/strong> En la televisi\u00f3n en abierto la realidad es un duopolio ejercido por los grupos de Telecinco (Mediaset) y Antena 3 (Atresmedia), que acaparan el 58,6% de la audiencia y el 90% de la publi. Un bipartidismo italiano, por cierto. Lo que de esta hegemon\u00eda se deriva es el poder de modelar la sociedad y someterla a sus intereses. <strong>As\u00ed son las dictaduras modernas: el ejercicio de la tutela mental bajo una apariencia benefactora.<\/strong><\/p>\n<p>Y si vamos a la televisi\u00f3n de pago, las cosas son aun peores. Telef\u00f3nica, due\u00f1a absoluta de Movistar TV (antes Imagenio), ha ultimado un acuerdo con la quebrada Prisa para comprar por 725 millones el 56% de Canal+, con lo que ya puede controlar el 78% de este canal, pues ya contaba con otro 22%. <strong>Y as\u00ed, sumando y sumando, ya es propietaria del 80% del mercado, restando y restando libertad de elecci\u00f3n al ciudadano.<\/strong> Alguien deber\u00eda decir que esta concentraci\u00f3n es una amenaza para la libre competencia y un riesgo para las libertades. Ya lo ha dicho Ono y lo deber\u00eda decir, alto y claro, Euskaltel.<\/p>\n<p>El horizonte es que en muy poco tiempo todo el entretenimiento -ficci\u00f3n, espect\u00e1culo, deportes y juegos- sea de pago, quedando libre lo marginal. <strong>Pagaremos por casi todo,<\/strong> eso es seguro. Frente a este fatalismo solo cabe la respuesta de la democracia, que es un sistema de equilibrios entre fuertes y d\u00e9biles, entre ambici\u00f3n y solidaridad. <strong>La \u00fanica esperanza es reforzar el contrapeso de la televisi\u00f3n p\u00fablica<\/strong>, potente, cualitativa, digna, capaz de salvaguardar el bien esencial de la comunicaci\u00f3n. La democracia es cara; pero no tiene que ser de pago por suscripci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los monopolios son empobrecedores y tir\u00e1nicos, desde los que poseen la exclusiva de los bienes estrat\u00e9gicos hasta los acaparadores de Dios, la verdad y el conocimiento. Pero pocos monopolios son tan perversos como el de la comunicaci\u00f3n. S\u00ed, est\u00e1n prohibidos de derecho, pero existen de hecho. 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