{"id":1497,"date":"2014-08-28T19:39:40","date_gmt":"2014-08-28T17:39:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1497"},"modified":"2014-08-28T19:39:40","modified_gmt":"2014-08-28T17:39:40","slug":"cuatro-estaciones-de-euskadi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2014\/08\/28\/cuatro-estaciones-de-euskadi\/","title":{"rendered":"Cuatro estaciones de Euskadi"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/08\/referendos-644x362.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1498\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/08\/referendos-644x362.jpg\" alt=\"referendos--644x362\" width=\"644\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/08\/referendos-644x362.jpg 644w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/08\/referendos-644x362-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a>Lo bueno del futuro es que no sabemos lo que nos deparar\u00e1; y lo malo, que quiz\u00e1s no estemos all\u00ed para verlo. A\u00fan as\u00ed podemos anticiparlo, condicionarlo, incluso adivinarlo. Y a pesar de lo previsible de las cosas en un mundo rutinario, hay margen para la sorpresa y la novedad. La sorpresa es la diferencia entre lo esperable y lo ocurrido y no el suceso en s\u00ed; pero tambi\u00e9n es la ceguera ante lo que est\u00e1 cambiando y se reh\u00faye mirar, el choque traum\u00e1tico con la realidad rechazada.<strong> De estas negaciones est\u00e1<\/strong> Euskadi repleta y de ah\u00ed que vayamos de susto en susto y de desencanto en desencanto.<\/p>\n<p>Hagamos un ejercicio de prospectiva sobre los pr\u00f3ximos doce meses, no tanto como ejercicio de adivinaci\u00f3n intuitiva, sino como proyecci\u00f3n de lo que, con la menor carga de estimaciones personales, podr\u00eda acontecer en la pol\u00edtica vasca y sus afluentes con el Estado espa\u00f1ol. Un viaje de cuatro estaciones sin paradas.<\/p>\n<p><strong>Oto\u00f1o caliente<\/strong><\/p>\n<p>Todos los oto\u00f1os vascos amenazan con ser calientes; per<strong>o el clima de este a\u00f1o depender\u00e1 de si Rajoy se sacude su proverbial molicie y mueve ficha en el proceso de normalizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/strong> Hay un peligroso estancamiento debido a que las dos partes (Gobierno y ETA o PP e izquierda abertzale) retroalimentan sus respectivas racaner\u00edas partidistas: como una parte no flexibiliza la pol\u00edtica penitenciaria ni hace gesto alguno para terminar con la dispersi\u00f3n de los presos, la otra parte paraliza el impulso del desarme, ralentiza la solicitud de reinserci\u00f3n y evita gestos m\u00e1s expl\u00edcitos del reconocimiento del da\u00f1o causado por el terrorismo y la estrategia pol\u00edtica que lo acompa\u00f1\u00f3. Y as\u00ed,<strong> entre estas dos obstinaciones est\u00fapidas, la sociedad vasca oto\u00f1ar\u00e1 en la incertidumbre y el desasosiego<\/strong>. Lo m\u00e1s probable es que nada de esto cambie por lo menos hasta las elecciones generales de 2015.<\/p>\n<p>Recibir\u00e1 Mariano Rajoy a I\u00f1igo Urkullu en septiembre, claro; pero a una reuni\u00f3n de este calado se le piden resultados concretos, como<strong> el traspaso de la competencia de prisiones (art\u00edculo 10.14 del vigente Estatuto de Gernika) y el cumplimiento de la flexibilizaci\u00f3n penitenciaria, a la que el presidente espa\u00f1ol se hab\u00eda comprometido con el lehendakari<\/strong>, entre otros avances. Si despu\u00e9s de las demoras el encuentro no fructifica en soluciones tangibles, me pregunto de qu\u00e9 sirve tener instituciones tan costosas.<\/p>\n<p>A pocos d\u00edas de la transcendental cita de Escocia, que decidir\u00e1 no solo el futuro de aquel pueblo, sino el de toda Europa, Euskadi se siente concernida en ese refer\u00e9ndum con el deseo de poder ejercer alg\u00fan d\u00eda el mismo derecho democr\u00e1tico que los brit\u00e1nicos no niegan a los escoceses. Pero sin ingenuidad.<strong> Hay tanta conspiraci\u00f3n contra la independencia escocesa, por miedo al efecto contagio a escala continental, que es dudoso que la mayor\u00eda de sus ciudadanos puedan sustraerse al terror econ\u00f3mico que se les est\u00e1 infundiendo desde la metr\u00f3poli<\/strong>. La previsible victoria del No cobarde derivar\u00e1 en una catarata de consignas destructivas -medi\u00e1ticas e institucionales- contra los movimientos de liberaci\u00f3n de Catalu\u00f1a, Euskadi y otras naciones sin estado. Se necesitar\u00e1 mucha conciencia pol\u00edtica y un criterio cabal para neutralizar la propaganda antinacionalista que nos viene.<\/p>\n<p>Catalu\u00f1a es la segunda estaci\u00f3n de la libertad en Europa. Al contrario que Escocia, a los catalanes se les va a impedir, por la dudosa legalidad constitucional y la amenaza de la fuerza, el ejercicio de su derecho a decidir. <strong>No habr\u00e1 refer\u00e9ndum, seguramente; pero de esa negaci\u00f3n surgir\u00e1, por lo menos, una mayor voluntad de secesi\u00f3n, te\u00f1ida de frustraci\u00f3n e ira.<\/strong> Cabr\u00eda so\u00f1ar con que las instituciones de aquel pa\u00eds respondieran con el desacato e intentasen celebrar la consulta popular. Y que, en consecuencia, se decretara la suspensi\u00f3n de su autogobierno. O, mejor a\u00fan, que se produjese una intervenci\u00f3n militar. \u00a1Ojal\u00e1! C<strong>uando la privaci\u00f3n de la libertad es tan manifiesta solo el conflicto democr\u00e1tico y su osad\u00eda pueden cambiar, con riesgos pero con sus oportunidades renovadoras, el rumbo de la historia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Invierno ardiente<\/strong><\/p>\n<p>El invierno ser\u00e1 netamente preelectoral. Los comicios municipales y forales (y auton\u00f3micos en Espa\u00f1a) mostrar\u00e1n el retrato del sentir ciudadano, bajo la influencia de la crisis bipartidista y la irrupci\u00f3n de nuevas fuerzas pol\u00edticas. El PP, con la nada cre\u00edble recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, busca salvarse del desastre ayudado con una reforma electoral en solitario que, si bien podr\u00eda garantizarle el mantenimiento de su hegemon\u00eda, no evitar\u00eda que a la vuelta de unos meses una sucesi\u00f3n de mociones de censura le dejaran sin numerosas alcald\u00edas y gobiernos aut\u00f3nomos.<strong> \u00bfO tambi\u00e9n se van a usurpar las desinfectantes mociones de censura?<\/strong><\/p>\n<p>Lo que tienen las precampa\u00f1as de ahora es que, por ley, est\u00e1n vac\u00edas de propaganda, de inauguraciones de urgencia y enf\u00e1ticas cuentas de resultados; pero nadie impedir\u00e1 que, de una u otra manera, quien quiera pueda actuar anticipadamente con sus balances de gesti\u00f3n, candidaturas y programas. La prohibici\u00f3n de la publicidad institucional en precampa\u00f1a solo ha perjudicado a las imprentas y agencias, porque por lo dem\u00e1s la imaginaci\u00f3n comunicativa tiene muchas posibilidades en la calle y los medios digitales. Poner trabas a la pol\u00edtica real en una sociedad movilizada es como intentar detener un r\u00edo en su camino hacia el mar. <strong>Habr\u00e1 precampa\u00f1a, ya lo creo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primavera electoral<\/strong><\/p>\n<p>Las elecciones de mayo son un hito entre nosotros. Siempre lo han sido, dado que nuestra estructura institucional otorga a las corporaciones y las diputaciones forales un peso espec\u00edfico relevante. Se juegan mucho los partidos en mayo, frente a su propio desgaste y contra las siglas de nuevo cu\u00f1o. En esto, entiendo que hay una cierta exageraci\u00f3n sobre los cambios que provocar\u00e1 la irrupci\u00f3n de Podemos. En las elecciones municipales hay un fuerte componente local: en gran medida se opta por la gesti\u00f3n cercana y los nombres propios. A\u00fan as\u00ed, la izquierda, incluida la nacionalista, vivir\u00e1 su convulsi\u00f3n con inevitables traspasos de votos. \u00bfHay transversalidad en las adhesiones al partido de Pablo Iglesias? Tal vez, pero no lo suficiente como para que, en lo esencial, su caso no vaya m\u00e1s all\u00e1 de una lucha fratricida en el espectro de la izquierda ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Mayo ser\u00e1 un primer test para la izquierda abertzale despu\u00e9s de su incorporaci\u00f3n a la normalidad democr\u00e1tica. Su gesti\u00f3n, particularmente en Gipuzkoa, pasar\u00e1 por la rev\u00e1lida de las urnas y entones veremos, desprendida ya del victimismo de las ilegalizaciones, en qu\u00e9 queda su porci\u00f3n electoral. <strong>Sea cual sea el resultado, que nadie espere frentes anti Bildu, tan deseados por populares y socialistas, como tampoco se producir\u00e1n alianzas estrat\u00e9gicas, con reparto de parcelas de poder al estilo de la d\u00e9cada de los noventa. Aquello se acab\u00f3.<\/strong> El resultado estricto en cada lugar motivar\u00e1 acuerdos diversos y asim\u00e9tricos, complejos en su operatividad, pero m\u00e1s democr\u00e1ticos que los basados en pactos generales. La pol\u00edtica vasca tiene que ir aprendiendo que hoy la transversalidad construye mejor que las alianzas cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p><strong>Verano revuelto<\/strong><\/p>\n<p>Tras la constituci\u00f3n de los nuevos ayuntamientos y entidades forales, la mirada se volver\u00e1 hacia el Estado, donde se han de celebrar elecciones generales a finales de 2015 y en las que Mariano Rajoy -el presidente de los recortes y los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n- ser\u00e1 examinado por el tribunal de la gente. Frente a \u00e9l,<strong> un novato Pedro S\u00e1nchez, con nueva labia y vieja savia.<\/strong> Y ambos, atosigados por la quiebra del modelo bipartidista, porque en el men\u00fa electoral hay otros platos apetecibles.<\/p>\n<p>A Rajoy le cabe la esperanza de que para entonces la econom\u00eda y el paro le salven del desastre. Y como es su \u00fanica y desesperada baza, su Gobierno se prodigar\u00e1 en la alquimia de los n\u00fameros para convencer a su hastiado electorado de que, pese a las evidencias, no son m\u00e1s pobres que hace cuatro a\u00f1os.<strong> El problema de Espa\u00f1a es que tiene mal cambio: necesita una catarsis total; pero le falta humildad y grandeza para emprenderla.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo bueno del futuro es que no sabemos lo que nos deparar\u00e1; y lo malo, que quiz\u00e1s no estemos all\u00ed para verlo. A\u00fan as\u00ed podemos anticiparlo, condicionarlo, incluso adivinarlo. Y a pesar de lo previsible de las cosas en un mundo rutinario, hay margen para la sorpresa y la novedad. 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