{"id":1633,"date":"2014-12-23T09:40:24","date_gmt":"2014-12-23T08:40:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1633"},"modified":"2014-12-23T09:40:56","modified_gmt":"2014-12-23T08:40:56","slug":"salvame-el-que-pueda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2014\/12\/23\/salvame-el-que-pueda\/","title":{"rendered":"\u00abS\u00e1lvame\u00bb el que pueda"},"content":{"rendered":"<p><strong>La Tele en Onda Vasca, 22 diciembre 2014<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/1413553302854.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1634\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/1413553302854.jpg\" alt=\"1413553302854\" width=\"650\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/12\/1413553302854.jpg 650w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/12\/1413553302854-580x325.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><strong>1.El tema de hoy<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>La met\u00e1fora espa\u00f1ola del Peque\u00f1o Nicol\u00e1s<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el universo de la tele, este a\u00f1o ha brillado el Peque\u00f1o Nicol\u00e1s, ese joven precoz que ha sorprendido por su capacidad de entrometerse en la alta pol\u00edtica, en el mundo del espionaje y de los negocios simplemente ech\u00e1ndole mucha cara y una gran capacidad para mentir. Su historia es hoy m\u00e1s interesante y m\u00e1s divertida y chusca que cualquiera de las que constituyen la realidad en Espa\u00f1a. Se mueve entre la comedia y el drama.<\/p>\n<p>Sea cual sea la dimensi\u00f3n de este esperpento, cabe decir que la historia del Peque\u00f1o Nicol\u00e1s es la met\u00e1fora de la Espa\u00f1a actual, un pa\u00eds donde mandan los pillos por abajo y los corruptos por arriba, al mismo tiempo que reina una miseria creciente, exactamente como en los siglos en los que la literatura retrataba, a trav\u00e9s de la picaresca, aquel y este estado de cosas.<\/p>\n<p>Lo primero que llama la atenci\u00f3n de este personaje, visto desde la perspectiva p\u00fablica, es que su figura caricaturesca mueve a la risa. Dices su nombre y todos se r\u00eden. Pero no es un clown, ni un actor c\u00f3mico. Nadie le toma en serio. Y siendo esto as\u00ed, me pregunto: \u00bfQui\u00e9n se r\u00ede de qui\u00e9n? Porque este chico, en realidad, se r\u00ede del sistema, de sus grietas, de todos nosotros y de lo sencillo que resulta hacer carrera en los negocios y la pol\u00edtica simplemente ech\u00e1ndole cara y aprovechando la ingenuidad de las instituciones espa\u00f1olas y sus dirigentes. Y en este punto, son impagables los servicios del Peque\u00f1o Nicol\u00e1s por llevar al desprestigio y el rid\u00edculo a los esp\u00edas del CNI, que hoy son el hazmerreir del mundo entero.<\/p>\n<p>Como todos los personajes c\u00f3micos, tiene un proyecto tr\u00e1gico. El Peque\u00f1o Nicol\u00e1s no es consciente de que ha entrado en la pen\u00faltima fase de su tr\u00e1gico camino. De las cinco etapas de su recorrido, ha recorrido tres:<br \/>\n<strong>&#8211; Primera, su fulgurante irrupci\u00f3n en el escenario<\/strong>. La sorpresa y el asombro ante su caso: un chico de veinte a\u00f1os colaborando en los grandes asuntos de la pol\u00edtica y la econom\u00eda.<br \/>\n<strong>&#8211; Segunda, su elevaci\u00f3n a la categor\u00eda de \u00eddolo juvenil<\/strong> y su licenciatura en \u00e9xito a la edad en que toca pasar apuros y formarse.<br \/>\n<strong>&#8211; La tercera es la de las dudas y la confusi\u00f3n,<\/strong> donde no se sabe distinguir lo real de lo inventado.<br \/>\n<strong>&#8211; La cuarta, en la que ahora estamos, es la destrucci\u00f3n programada del personaje<\/strong> mediante un aluvi\u00f3n de pruebas, unas falsificadas y otras reales, sobre sus fantas\u00edas y paranoica mente. Se est\u00e1 fabricando su destrucci\u00f3n. Y as\u00ed los mismos medios que le encumbraron publican ahora la historia oficial del caradura, no m\u00e1s cierta ni falsa que la que antes mereci\u00f3 cr\u00e9dito absoluto.<br \/>\n<strong>&#8211; Y la quinta y \u00faltima, El olvido.<\/strong> Quiz\u00e1s alguna cadena, como Telecinco, le d\u00e9 cobijo por un tiempo y como m\u00e1ximo sea uno de sus frikis. Todo ir\u00e1 r\u00e1pido, en unos meses. Al sistema no le interesa este personaje. Ha ido demasiado lejos en su juego y ha ridiculizado a los poderes. <strong>El Peque\u00f1o Nicol\u00e1s es un pillo m\u00e1s, quiz\u00e1s el m\u00e1s ingenuo, entre tanto sinverg\u00fcenza de un sistema corrupto.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>2. El minuto de oro<\/strong><\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Tq3IO34N5v8\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Tq3IO34N5v8<\/a>\n<p><em><strong>El victimismo de la telebasura<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La telebasura no lo es s\u00f3lo por sus contenidos infamantes contra la intimidad y la dignidad de las personas, y por convertir la vulgaridad y la murmuraci\u00f3n en un g\u00e9nero televisivo, sino sobre todo por su discurso c\u00ednico. Cuando el pasado mi\u00e9rcoles la Comisi\u00f3n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), requiri\u00f3 a Telecinco para que adapte los contenidos del programa S\u00e1lvame diario al horario protegido para la infancia, d\u00e1ndole un plazo de 10 d\u00edas para que cumpla esta exigencia legal (que en caso de incumplir se arriesgar\u00eda a multas de hasta 500.000 euros), a Jorge Javier, su presentador, no se le ocurri\u00f3 mejor respuesta que soltarnos un discurso rastrero y demag\u00f3gico, en el que otras lindezas dec\u00eda que las autoridades quer\u00edan cerrar el programa (falso), que se trata de una campa\u00f1a de la ultraderecha (falso), que es un programa que lo ven dos millones de personas (falso, son 1.800.000 de media), que el programa sirve para que olvidemos nuestros problemas (\u00a1qu\u00e9 fatuidad!) y que ense\u00f1a a resolver nuestros problemas cotidianos (\u00a1qu\u00e9 descaro!).<\/p>\n<p>Este discurso de Jorge Javier V\u00e1zquez es un ejercicio de cinismo y de victimismo barato, que podr\u00eda pasar a la negra historia de la infamia.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>3. La liga de la tele<\/strong><\/p>\n<p><em>Con la navidad llegan los cierres de los programas estrella. Dos \u00e9xitos:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/gran-hermano-15-verano-2014-default.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1635\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/gran-hermano-15-verano-2014-default.jpg\" alt=\"gran-hermano-15-verano-2014-default\" width=\"620\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/12\/gran-hermano-15-verano-2014-default.jpg 620w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2014\/12\/gran-hermano-15-verano-2014-default-580x299.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><strong>&#8211; \u201cGran Hermano 15\u201d se despide a lo grand<\/strong>e, pero sin r\u00e9cord: el reality m\u00e1s veterano de la tele, Gran Hermano, ha terminado con un 27.7% y 3.467.000 espectadores. Supera la audiencia que tuvo la edici\u00f3n 14, que obtuvo 3.051.000 espectadores), pero no llega al r\u00e9cord del GH 13, que alcanz\u00f3 un 28.2%. Para los optimistas como yo, es un jarro de agua fr\u00eda: hay Gran Hermano para rato.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/chicote-478x270.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1636\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/chicote-478x270.jpg\" alt=\"chicote--478x270\" width=\"478\" height=\"270\" \/><\/a><strong>&#8211; La final de \u201cTop Chef\u201d bate r\u00e9cords<\/strong>: el concurso gastron\u00f3mico que presenta Chicote cerr\u00f3 la semana pasada con r\u00e9cord: 21.3% y 3.304.000 espectadores. Tambi\u00e9n la cocina tiene cuerda (o sal) para rato. A\u00fan no nos hemos empachado.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>4. Superanuncio<\/strong><\/p>\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los c\u00f3micos de Campofr\u00edo se visten de bomberos en un anuncio de Navidad con sello burgal\u00e9s\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/zgYYAfGt1p0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p><strong><em>Hacer de la desgracia virtud<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Campofr\u00edo ya nos ven\u00eda sorprendiendo en los \u00faltimos a\u00f1os con sus anuncios. Recordemos el homenaje a Gila, o el anuncio de \u201chazte extranjero\u201d, dos piezas magistrales de la publicidad. Ahora, tras el incendio de su f\u00e1brica en Burgos, nos ha vuelto a sorprender. Su comunicaci\u00f3n, en todos los medios, sobre este accidente ha sido ejemplar, digna de estudio, por su capacidad de convertir una desgracia en una oportunidad. Especialmente, este anuncio es un ejemplo de c\u00f3mo sacar partido de una situaci\u00f3n dif\u00edcil y c\u00f3mo convertir a los clientes en aliados. Sencillamente, magn\u00edfico.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>5. Noticias de la tele<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/42707_d5b6abeafb-th01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1637\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2014\/12\/42707_d5b6abeafb-th01.jpg\" alt=\"42707_d5b6abeafb-th01\" width=\"587\" height=\"331\" \/><\/a><strong>&#8211; Malas noticias para los mon\u00e1rquicos: no habr\u00e1 discurso del nuevo rey de Espa\u00f1a en Euskal Telebista.<\/strong> ETB mantiene su tradici\u00f3n (y su dignidad p\u00fablica) de no emitir el mensaje de la corona en la radiotelevisi\u00f3n p\u00fablica, una tradici\u00f3n que se rompi\u00f3, por imperativo partidista, durante la legislatura de L\u00f3pez. Afortunadamente, este a\u00f1o los del PP y PSE nos han evitado la murga de reclamar la emisi\u00f3n y de exhibir su rid\u00edculo espect\u00e1culo mon\u00e1rquico en Euskadi.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Balance del a\u00f1o televisivo, el pr\u00f3ximo lunes.<\/strong> Haremos un repaso de lo que ha sido el a\u00f1o en la tele, \u00e9xitos y fracasos, tendencias y divergencias, estrellas y lunares&#8230; Hasta entonces, \u00a1feliz Navidad! Gabon zoriontsuak!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Tele en Onda Vasca, 22 diciembre 2014 1.El tema de hoy La met\u00e1fora espa\u00f1ola del Peque\u00f1o Nicol\u00e1s En el universo de la tele, este a\u00f1o ha brillado el Peque\u00f1o Nicol\u00e1s, ese joven precoz que ha sorprendido por su capacidad de entrometerse en la alta pol\u00edtica, en el mundo del espionaje y de los negocios &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2014\/12\/23\/salvame-el-que-pueda\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00abS\u00e1lvame\u00bb el que pueda<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1633"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1639,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1633\/revisions\/1639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}