{"id":1740,"date":"2015-03-05T08:22:34","date_gmt":"2015-03-05T07:22:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1740"},"modified":"2015-03-05T18:39:46","modified_gmt":"2015-03-05T17:39:46","slug":"el-club-de-las-ultimas-oportunidades-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/03\/05\/el-club-de-las-ultimas-oportunidades-2\/","title":{"rendered":"El Club de las \u00daltimas Oportunidades"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Art\u00edculo-Deia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1745\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Art\u00edculo-Deia.jpg\" alt=\"Art\u00edculo Deia\" width=\"701\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Art\u00edculo-Deia.jpg 701w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Art\u00edculo-Deia-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Art\u00edculo-Deia-580x580.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 701px) 100vw, 701px\" \/><\/a>Este es un club con millones de adeptos. Aqu\u00ed te encuentras a perdedores y desesperados, ciudadanos excluidos, individuos muy aparentes pero malogrados, hombres y mujeres que han traicionado sus sue\u00f1os, gente con mala fortuna y peor cabeza y casi todos los seres humanos, m\u00e1s o menos inteligentes, que quieren cambiar su suerte pero no saben c\u00f3mo. Desean lo mismo, aplicado a su historia: tener una oportunidad. S\u00ed, nada menos que una oportunidad, quiz\u00e1s la \u00faltima. O la primera. Una, la \u00fanica que podr\u00edan conseguir. Realmente aqu\u00ed se experimenta la grandeza de una de las experiencias m\u00e1s sugestivas de la vida, la oportunidad, que no es una redenci\u00f3n, sino la viabilidad de una meta que quien la recibe se siente capaz de alcanzar por su propio m\u00e9rito y esfuerzo. Una opci\u00f3n para reivindicarse, una alternativa para la validaci\u00f3n personal, el precio de su autoestima. <strong>No hay en el universo de lo humano nada m\u00e1s digno y sublime que la idea de oportunidad, en la que se contiene todo nuestro esp\u00edritu y tambi\u00e9n su fragilidad.<\/strong> El que demanda una oportunidad pide algo as\u00ed como un pr\u00e9stamo -muy caro, porque apenas tiene avales- para invertirlo en la conquista o reconquista de su destino.<\/p>\n<p>No hace falta que llegara la crisis, con todos sus dramas de pobreza, precariedad y abandono, para que el n\u00famero de miembros de este club se haya incrementado. Ya hab\u00eda una crisis y ya eran muchos los demandantes de oportunidades antes de que arribaran las vacas flacas. <strong>Mi lema es: \u201cNos juzgar\u00e1n por las oportunidades que dimos\u201d.<\/strong> Incluso las personas autosuficientes necesitan en alg\u00fan momento que alguien les tienda una mano. Vale a\u00f1adir que si grande es la honra de quien solicita su opci\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s es la de quien se prodiga en facilitarla, porque puede y quiere hacerlo. El hombre m\u00e1s rico y poderoso es aquel que tiene a su alcance ofrecer oportunidades y se arriesga a prestarlas. He ah\u00ed un poder al alcance de cualquiera. Ideolog\u00edas aparte, no hay proyecto \u00e9tico y compasivo de la sociedad que no tenga su ra\u00edz en la inteligente prodigalidad de las oportunidades. Dar ese impulso se ha convertido en una de las m\u00e1s formidables tareas humanas. Mis mejores recuerdos son para aquellos que me abrieron camino (eskerrik asko, Javier Elorriaga!), como percibo un sincero agradecimiento en quienes pude regalar mi pobre patrocinio, a veces en circunstancias dram\u00e1ticas.<strong> Acaso por eso las oportunidades que brind\u00e9 son mi principal caudal de orgullo; y las que negu\u00e9, mi m\u00e1xima amargura.<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>\u00bfIgualdad de oportunidades?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>De entre las utop\u00edas la igualdad de oportunidades es la que tiene mayor contenido transformador, porque repara las injusticias sociales y desequilibrios creados en origen. A nadie le deber\u00edan poner trabas a su desarrollo por la mala suerte de nacer pobre o quedar desamparado. Me temo que nunca habr\u00e1 verdadera igualdad de oportunidades, porque la mezquindad y sus estragos siempre ser\u00e1n m\u00e1s fuertes que los derechos. Es una maldici\u00f3n que podremos minimizar, pero su eficacia no estar\u00e1 tanto en el Estado democr\u00e1tico, como<strong> en la \u00e9pica de cada uno y c\u00f3mo entienden los ciudadanos la sabidur\u00eda de la solidaridad: la oportunidad es revolucionaria y conmovedora.<\/strong><\/p>\n<p>En el club de las \u00faltimas oportunidades hay una secci\u00f3n especial, <strong>su porci\u00f3n m\u00e1s sufrida, la de los perdedores de oportunidades, gente sin salida.<\/strong> Una realidad en la que nos igualamos las personas es el drama de las oportunidades perdidas: las que nos ofreci\u00f3 la vida y las que nos proporcionaron los dem\u00e1s. No deber\u00edamos malgastarlas, porque las opciones son limitadas; pero esto ocurre con frecuencia y nos acerca al umbral indeseable y terrible de las \u00faltimas oportunidades. <strong>Los perdedores son precisamente eso, perdedores de oportunidades.<\/strong> Y aunque sean dignos de consideraci\u00f3n, los fracasados tienen tras de s\u00ed una historia de derroche y malversaci\u00f3n de posibilidades y acaso merecieron su derrota. Ah\u00ed nos vemos todos retratados.<\/p>\n<p><em><strong>Las tres oportunidades<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Creo que en la vida necesitamos disponer de tres g\u00e9neros de oportunidades: profesional, afectiva y social. Las oportunidades b\u00e1sicas. O imprescindibles. Porque <strong>abarcan las \u00e1reas que nos proporcionan sustento, sentido y solidaridad, casi todo lo que precisamos como seres elementales, emocionales y tribales<\/strong>. Otras oportunidades caben, pero podemos vivir sin ellas. Para muchos la fundamental es la oportunidad laboral, que hoy est\u00e1n implorando nuestros j\u00f3venes, los mayores de 45 a\u00f1os desterrados del mercado, los desahuciados, los olvidados del sistema, los que tienen que emigrar, los que carecen de prestaciones p\u00fablicas, los que acuden a los comedores sociales o recurren a la ayuda de Caritas y el Banco de Alimentos. Resulta apabullante la ansiedad de <strong>estas miles de personas, que no quieren caridad, sino demostrar su val\u00eda con la llegada de una oportunidad.<\/strong> Tuve hace a\u00f1os la responsabilidad del departamento de recursos humanos en una pyme vizca\u00edna de 70 trabajadores. Una vivencia que me marc\u00f3 por el gozo de poder decir a alguien: est\u00e1s contratado. Nada m\u00e1s gratificante que el reconocimiento ajeno. Incluso m\u00e1s que la autoestima, que es lo primero que extrav\u00edan quienes no encuentran salida. De hecho la crisis ha puesto de manifiesto que entre los demandantes de oportunidades hay muchos incapaces de pedirlas. \u00bfAlguien duda de que las oportunidades hay que requerirlas y hasta suplicar por la \u00faltima o por la primera? Demasiada dignidad (\u00bfu orgullo?) no es competente en esta lucha.<\/p>\n<p>La m\u00e1s compleja de las oportunidades es la emocional. <strong>\u00a1Hay tantos hombres y mujeres que se niegan una posibilidad amorosa! \u00a1Y tantas felices historias que surgieron de una \u00faltima y precaria oportunidad!<\/strong> El amor en ocasiones es oportunista, cierto; pero es la mayor fuente de oportunidades. Nos costar\u00e1 encontrar a alguien m\u00e1s generoso en esto que los padres con sus hijos y no tanto al rev\u00e9s. Toda oportunidad se basa en dos pilares: la confianza y el riesgo. En la confianza est\u00e1 el riesgo y esa es su excelencia: que acepta la imperfecci\u00f3n humana y que ciertas decisiones tienen que ser radicalmente incondicionales. <strong>Supongo que confiar ciegamente en alguien es la versi\u00f3n m\u00e1gica de la oportunidad, de lo que est\u00e1n hechas las mejores proezas humanas y los amores heroicos.<\/strong><\/p>\n<p>Quienes m\u00e1s oportunidades precisan son las personas solitarias. La soledad no es estar sin compa\u00f1\u00eda, es carecer de cualquiera de las distintas formas de amor: el afecto, la amistad, el eros y la caridad, seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de C. S. Lewis. Una soledad prolongada conduce, primero, a la tristeza y, finalmente, a la muerte. <strong>La \u00faltima oportunidad para un ser humano es la que le rescata de ir a la deriva, una libertad indeseable.<\/strong> In\u00fatil es el consuelo sin la donaci\u00f3n de una salida. En lo social, tambi\u00e9n los pueblos exigen sus \u00faltimas oportunidades. La oportunidad de la paz, inseparable de la libertad. Mucho de esto sabemos en Euskadi, que tras la dictadura se nos sigui\u00f3 negando la paz y por nuestro futuro exigimos -y nos dimos- infinitas oportunidades. Y hoy tenemos que continuar d\u00e1ndonoslas. Oportunidades para las v\u00edctimas de la violencia, cruelmente relegadas. Oportunidades para los presos, que tienen sus derechos. Oportunidades para la reconciliaci\u00f3n y la convivencia. Oportunidades para la democracia sobre la ley marchita y blindada. Romper la cadena de oportunidades mutuas es lo peor que nos puede suceder. O imponer el dogma como proyecto.<strong> Los pol\u00edticos piden a la gente una oportunidad en las elecciones; pero ser\u00eda bueno que, antes y despu\u00e9s, se la dieran ellos a la sociedad.<\/strong> En el club de las \u00faltimas oportunidades se celebra la comprensi\u00f3n, la dignidad, la memoria, el pensamiento imaginativo y la osad\u00eda, todo lo que sirve para vivir y revivir. No se admite el fatalismo. Ni la rendici\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Portada1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1747\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Portada1.jpg\" alt=\"Portada\" width=\"1007\" height=\"612\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Portada1.jpg 1007w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Portada1-580x352.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Portada1-940x571.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1007px) 100vw, 1007px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es un club con millones de adeptos. 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