{"id":178,"date":"2011-08-08T10:21:39","date_gmt":"2011-08-08T08:21:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=178"},"modified":"2011-08-08T10:21:39","modified_gmt":"2011-08-08T08:21:39","slug":"viva-el-sentido-del-ridiculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/08\/08\/viva-el-sentido-del-ridiculo\/","title":{"rendered":"\u00a1Viva el sentido del rid\u00edculo!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Concejala.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-179\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Concejala.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Concejala.jpg 473w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Concejala-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La televisi\u00f3n es la versi\u00f3n actualizada del despotismo ilustrado: todo para el pueblo, pero sin el pueblo. En apariencia, participa mucha gente en los programas de debate y variedades; pero hacen el mismo papel que los extras en el cine, constituyen la multitud irrelevante que aplaude o calla a las \u00f3rdenes del regidor. En la tele los ciudadanos son algo as\u00ed como el atrezo, una parte del decorado que llena el fondo del escenario y permite al realizador dar profundidad a las im\u00e1genes en los planos cortos. Es similar al dise\u00f1o de los m\u00edtines pol\u00edticos de hoy, en los que se sit\u00faa a un grupo humano tras el atril de los oradores para dar sensaci\u00f3n de respaldo p\u00fablico y atenuar, simb\u00f3licamente, la creciente distancia entre el poder y la sociedad. Se necesita un <em>background<\/em> de hombres y mujeres para otorgar verosimilitud al espect\u00e1culo de la demagogia audiovisual.<\/p>\n<p>Llenar de personas el plat\u00f3 forma parte de la producci\u00f3n televisiva. Unas acuden por curiosidad. Otras van para conocer a los famosos. Y algunas, quiz\u00e1s las m\u00e1s simples, para alcanzar la gloria de ser vistas en la tele cuando la c\u00e1mara enfoca hacia su misma posici\u00f3n. Pero no era imaginable que una de estas furtivas fuera Noem\u00ed Mart\u00ednez, concejala del PP en Manises, quien para llegar a tiempo de sentarse entre el p\u00fablico en <em>S\u00e1lvame<\/em> abandon\u00f3 el pleno del consistorio. Que una autoridad local se jacte de haber salido en la pantalla detr\u00e1s del friki Matamoros explica hasta qu\u00e9 punto el af\u00e1n de notoriedad es la mayor amenaza de la clase pol\u00edtica. Basagoiti es su subproducto. Se empieza por el antojo de aparecer de soslayo en el m\u00e1s genuino espacio de telebasura y se acaba de tertuliana en <em>La noria<\/em> o <em>El gato al agua<\/em>, toda una carrera a la podredumbre.<\/p>\n<p>Quien quiera superar el deseo patol\u00f3gico de verse en la tele que reeduque su sentido del rid\u00edculo, una especie de verg\u00fcenza protectora o variante de la virtud de la discreci\u00f3n. Admiro a las personas que rechazan exhibirse en la televisi\u00f3n: son h\u00e9roes de la intimidad, la primera de las libertades humanas.<\/p>\n<p>http:\/\/www.deia.com\/2011\/08\/08\/opinion\/columnistas\/telele\/que-te-vean<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La televisi\u00f3n es la versi\u00f3n actualizada del despotismo ilustrado: todo para el pueblo, pero sin el pueblo. 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