{"id":1785,"date":"2015-03-31T08:33:45","date_gmt":"2015-03-31T06:33:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1785"},"modified":"2015-03-31T08:33:45","modified_gmt":"2015-03-31T06:33:45","slug":"escalada-emocional-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/03\/31\/escalada-emocional-2\/","title":{"rendered":"Escalada emocional"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Tragedia-a\u00e9rea.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1786\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Tragedia-a\u00e9rea.jpg\" alt=\"Tragedia a\u00e9rea\" width=\"647\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Tragedia-a\u00e9rea.jpg 647w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/03\/Tragedia-a\u00e9rea-580x493.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 647px) 100vw, 647px\" \/><\/a>Al sentirse poderosa degener\u00f3 y hoy la televisi\u00f3n, que coloniza m\u00e1s de una sexta parte de la vida de la gente, es<strong> proveedora y gestora de emociones<\/strong>. Malamente. Y as\u00ed como el cine, la literatura y el arte las administran con criterio y cari\u00f1o para explorar especulativamente el mundo de lo humano, <strong>las emociones televisadas son vulgares desahogos de empacho r\u00e1pido y digesti\u00f3n grosera.<\/strong> La clase de emoci\u00f3n que suministra la tele no alimenta y abotarga como el veneno. Todo lo deshonra, lo maltrata, lo envilece, lo destroza. Tambi\u00e9n la cat\u00e1strofe a\u00e9rea ocurrida en los Alpes franceses.<\/p>\n<p>No era la ansiedad informativa -querer saber con premura por qu\u00e9 el avi\u00f3n alem\u00e1n se estrell\u00f3 con 150 hombres, mujeres y ni\u00f1os a bordo- lo que movilizaba a las cadenas, sino <strong>robar y difundir a toda prisa las im\u00e1genes del dolor, ese desfile despiadado de los familiares de las v\u00edctimas acudiendo al aeropuerto rotas, expuestas, estremecidas, mercadeadas&#8230;<\/strong> \u00a1Un vilipendio medi\u00e1tico que se est\u00e1 cumpliendo con Ana Rosa y Griso y sus equipos de carro\u00f1eros! Al escenario fue enviado Nacho Abad, relator de la cr\u00f3nica negra, a remover cad\u00e1veres y escrutar el sufrimiento como forense de la muerte. <strong>Susana y la Quintana se disputan este espect\u00e1culo repugnante,<\/strong> a\u00fan no tipificado en el c\u00f3digo penal como tantas otras fechor\u00edas en tu Espa\u00f1a, Mariano, impune y corrompida.<\/p>\n<p>Sobran protocolos para transmitir con respeto las tragedias. Basta con tener alma sensible por dentro y decencia profesional por fuera. Responda cada uno: <strong>\u00bfc\u00f3mo le gustar\u00eda que narrasen en im\u00e1genes un hecho truculento si su hija, hermano o pareja estuvieran entre los fallecidos?<\/strong> \u00bfQuerr\u00eda verse en la procesi\u00f3n de la angustia y que televisaran su \u00edntima y desgarrada aflicci\u00f3n? Madre m\u00eda, pues eso. \u00a1Dejen en paz a esas personas con su tristeza infinita! \u00bfO van a seguir con el tr\u00e1fico de sentimientos y desbord\u00e1ndolos en la comunicaci\u00f3n?<strong> Si una sociedad asiste indiferente a la malversaci\u00f3n emocional es que no ha madurado<\/strong> e ignora que el coraz\u00f3n es ese lugar adonde viaja la mente a reencontrarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al sentirse poderosa degener\u00f3 y hoy la televisi\u00f3n, que coloniza m\u00e1s de una sexta parte de la vida de la gente, es proveedora y gestora de emociones. Malamente. Y as\u00ed como el cine, la literatura y el arte las administran con criterio y cari\u00f1o para explorar especulativamente el mundo de lo humano, las emociones televisadas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/03\/31\/escalada-emocional-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escalada emocional<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1785"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1785\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1787,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1785\/revisions\/1787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}