{"id":1796,"date":"2015-04-13T14:19:48","date_gmt":"2015-04-13T12:19:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1796"},"modified":"2015-04-13T14:19:48","modified_gmt":"2015-04-13T12:19:48","slug":"que-has-hecho-gunter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/04\/13\/que-has-hecho-gunter\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 has hecho, G\u00fcnter?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/04\/Gunter-Grass.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1797\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/04\/Gunter-Grass.jpg\" alt=\"Gunter-Grass\" width=\"700\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/04\/Gunter-Grass.jpg 700w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/04\/Gunter-Grass-580x443.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><strong>Ahora que ha muerto <span class=\"texto\">G\u00fcnter Grass<\/span>, genio de la literatura y Premio Nobel, y para que no escape del juicio de la historia universal de la infamia, pongo aqu\u00ed mi art\u00edculo de DEIA, publicado el 20 de agosto de 2006.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"texto\">Ha confesado. A G\u00fcnter Grass, premio Nobel de Literatura y conciencia cr\u00edtica de la sociedad alemana, se le ha ca\u00eddo del alma, tras m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de culpable silencio, la verdad de haber servido a las Waffen-SS, cuerpo de \u00e9lite y brazo de combate de los nazis, liderado por el siniestro Heinrich Himmler. \u00abHab\u00eda algo dentro de m\u00ed que me movi\u00f3 a contarlo\u00bb, ha explicado el escritor a la prensa, anticipando el contenido de su pr\u00f3xima autobiograf\u00eda \u00abPelando la cebolla\u00bb, relato literario en el que narra su adhesi\u00f3n juvenil al m\u00e1s cruel y activo de los grupos responsables del Holocausto. Pero la confesi\u00f3n en s\u00ed no contiene nada especial, incluso es un ejercicio de nobleza y humillaci\u00f3n p\u00fablica que proyecta una imagen precaria y vulnerable de nuestros h\u00e9roes y referentes morales, como Grass, de lo que se infiere que la confianza en los hombres nunca puede ser absoluta e incondicional. Y aunque G\u00fcnter no ha pronunciado la poderosa palabra perd\u00f3n, en su declaraci\u00f3n lleva impl\u00edcita la solicitud de clemencia a <strong>un pueblo al que impuls\u00f3 a rechazar el relativismo moral frente a su responsabilidad hist\u00f3rica en la tragedia nazi y ante el que ahora, solo e indefenso, se muestra tan culpable y cobarde como cualquier otro alem\u00e1n de aquella monstruosa \u00e9poca.<\/strong><\/p>\n<p>No ser\u00e9 yo quien arroje piedras sobre GG por una confesi\u00f3n que le humaniza y rebaja a ras de la m\u00e1s elemental miseria del ignorante, ni me inmiscuir\u00e9 en el juicio que corresponde practicar a los alemanes estafados por el cobarde silencio del escritor; pero aqu\u00ed hay una cuesti\u00f3n moral, de \u00e1mbito universal, en el que estamos todos concernidos y m\u00e1s a\u00fan los que conocemos y amamos la obra del autor de \u00abEl tambor de hojalata\u00bb. Yo no pregunto \u00bfqu\u00e9 hiciste, G\u00fcnter?, sino <strong>\u00bfqu\u00e9 has hecho, G\u00fcnter?<\/strong> Hablo de una responsabilidad presente y no pret\u00e9rita, porque no se puede inculpar a nadie de haber cometido una acci\u00f3n est\u00fapida y terrible a la inmadura e inconsecuente edad de diecisiete a\u00f1os. No importa que Grass, como ha se\u00f1alado en su disculpa, que no nos llegara a disparar un solo tiro. \u00bfY qu\u00e9? No hubiera sido \u00e9ste su crimen. De hecho, ya sab\u00edamos que GG se hab\u00eda sentido fascinado por el designio nazi y que hab\u00eda pertenecido, como el mism\u00edsimo Papa Ratzinger y otros j\u00f3venes embaucados, a las Juventudes Hitlerianas. <strong>Lo realmente amargo de la retardada confesi\u00f3n del Nobel es, precisamente, la ocultaci\u00f3n en su curr\u00edculo, durante d\u00e9cadas, de la crucial circunstancia de su adscripci\u00f3n a las Waffen-SS, su imperdonable tardanza en realizar la confesi\u00f3n p\u00fablica de este hecho y el sostenimiento de su callado secreto mientras fustigaba a unos y a otros para que no se convirtiera en tab\u00fa la responsabilidad alemana por el nacionalsocialismo<\/strong> y para frenar el deseo colectivo de escapar del veredicto hist\u00f3rico por aquella cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p><strong>Es la fatal incoherencia, la mentira del moralista, la rentable deserci\u00f3n de GG, su calculado silencio lo que enoja y escandaliza.<\/strong> Me siento enga\u00f1ado por este hombre en cuyas verdades cre\u00ed y en cuya escritura se ofrec\u00eda una dignidad redentora a cambio de mirar de frente a los errores del pasado, de modo que no s\u00f3lo se hiciera justicia a las vidas destrozadas, sino que adem\u00e1s se sajasen de ra\u00edz las nuevas locuras de la inteligencia germ\u00e1nica. Conocida la verdad, aunque tard\u00eda, no me conformo con saber el mero relato de los nuevos sucesos biogr\u00e1ficos, sino que pido respuesta a esta pregunta neta: \u00bfPor qu\u00e9 has callado hasta ahora, G\u00fcnter? A m\u00ed no me vale, como le justificaba Ralph Giordano, que haya habido alemanes que esperaron hasta los 80 a\u00f1os para reconocer parecidas responsabilidades. GG no es cualquier gente, no es un anciano escritor doblegado por el peso de su mala conciencia: era el s\u00edmbolo de muchas certezas, el vivo alegato de una Europa moralmente repuesta. Por eso no ten\u00eda derecho a convertir en secreto una acci\u00f3n que perjudicaba su fama, ahora completamente destruida. <strong>Se requiere que GG tenga ahora, tras su aplazada confesi\u00f3n, argumentos v\u00e1lidos para refutar su traici\u00f3n y pat\u00e9tica mudez.<\/strong><\/p>\n<p>Es al maduro y brillante Grass, y no al joven e impetuoso G\u00fcnter, al que pido explicaciones por su ocultaci\u00f3n. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no sac\u00f3 fuerzas antes para decir la verdad?\u00bb, se preguntaba el historiador Arnulf Baring al conocer la noticia de las andanzas nazis de GG. \u00bfFuerzas o c\u00e1lculos? <strong>Me produce mucha tristeza pensar que la raz\u00f3n -o sinraz\u00f3n- es m\u00e1s que una pura cobard\u00eda y que hubo una estrategia elaborada, antes, para conseguir a costa de callar el premio Nobel de Literatura y, ahora, para multiplicar las ventas a escala mundial de su autobiograf\u00eda a fuerza de su tramposa revelaci\u00f3n.<\/strong> Tal vez ambos objetivos no fueran presagiados; pero es seguro que si GG hubiera confesado antes su est\u00fapido pecado adolescente no habr\u00eda recibido el galard\u00f3n de la Academia sueca y que sin la notoriedad que proporciona el esc\u00e1ndalo de su morosidad \u00e9tica las ventas de su nuevo libro no tendr\u00edan los auspicios de un rotundo \u00e9xito editorial, como se espera.<\/p>\n<p><strong>\u00abFalta reconocida, falta perdonada\u00bb,<\/strong> se\u00f1alan las bondadosas reglas de conducta que rigen en el colegio en el que se educa uno de mis hijos. Estar\u00eda dispuesto a exonerar a GG si, adem\u00e1s de contar lo que pas\u00f3, pidiera perd\u00f3n sin excusas por su memoria extraviada y si hiciera de la cobard\u00eda moral, a la que ha servido como un reptil, el tema de reflexi\u00f3n de sus pr\u00f3ximas obras, las que le queden por escribir para no quedar como un tramposo. Una novela l\u00facida, valiente y sin concesiones exculpatorias sobre la incoherencia \u00e9tica y la ruindad destructiva del artista contradictorio nos devolver\u00eda, al menos en parte, el \u00faltimo perfil de un escritor formidable y la \u00edntima devastaci\u00f3n de un viejo calculador.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que ha muerto G\u00fcnter Grass, genio de la literatura y Premio Nobel, y para que no escape del juicio de la historia universal de la infamia, pongo aqu\u00ed mi art\u00edculo de DEIA, publicado el 20 de agosto de 2006. &nbsp; Ha confesado. 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