{"id":1840,"date":"2015-05-22T12:16:54","date_gmt":"2015-05-22T10:16:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1840"},"modified":"2015-05-22T12:17:36","modified_gmt":"2015-05-22T10:17:36","slug":"mad-men-continuara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/05\/22\/mad-men-continuara\/","title":{"rendered":"Mad Men: Continuar\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/05\/jon-hamm-mad-men-anuncio-644x362.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1841\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/05\/jon-hamm-mad-men-anuncio-644x362.jpg\" alt=\"jon-hamm-mad-men-anuncio--644x362\" width=\"644\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/05\/jon-hamm-mad-men-anuncio-644x362.jpg 644w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/05\/jon-hamm-mad-men-anuncio-644x362-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a>Con un anuncio de Coca-Cola, nada menos que el spot de la concordia (\u201cal mundo entero quiero dar un mensaje de paz\u2026\u201d) termin\u00f3 Mad Men, serie a la que llueven elogios por su calidad art\u00edstica y de la que solo algunos pueden disfrutar porque se emite en los canales de pago. <strong>Da un poco de pudor hablar de objetos inaccesibles y del lujo, ser explorador de lo exclusivo.<\/strong> Mad Men es un compendio de mensajes ocultos, como las ceremonias de una organizaci\u00f3n secreta. Y en ese juego culto de confidencias a las que hay que encontrar su escondido significado, el final de la historia ha buscado marcar el paso de la convulsa y m\u00e1gica d\u00e9cada de los sesenta a la cr\u00edtica y penosa \u00e9poca de los setenta. Aquel anuncio emergi\u00f3 en medio de las dos eras, la de los hippies ut\u00f3picos y la cruda realidad del terrorismo y la libertad reprimida. N<strong>o es optimismo lo que han querido proyectar los guionistas, sino la dualidad humana, el equilibrio entre vida y muerte, entre horror y amor<\/strong>, sin que la bondad sea merecimiento y el cinismo, castigo. No hay criterio moral, solo puro y arbitrario azar en el devenir de la gente, con sus ambiciones y emociones.<\/p>\n<p>La serie queda abierta a un posible regreso, lo que suceder\u00e1 en un par de a\u00f1os a reserva del inter\u00e9s de la industria y no de la poes\u00eda. Don Draper se diluye m\u00e1gicamente, atrapado por su falsa identidad, entre la tierra de sus errores y el cielo de la meditaci\u00f3n, algo pat\u00e9tico y abrazado a un hombre an\u00f3nimo que llora sus fracasos. La dulce Peggy alcanza el amor. Joan renuncia a la seguridad de un hombre rico y atento por el \u00e9xito profesional. Y nos dice entre l\u00edneas:<strong> \u201cSupongo que el final llega en el momento justo\u201d.<\/strong> El c\u00ednico Pete, por salvarse de la soledad, se refugia en los brazos de la mujer madura. Y la tragedia es toda para la pobre Betty y su c\u00e1ncer terminal.<\/p>\n<p>Hay otros mensajes en esta conclusi\u00f3n recargada. Como el de la poderosa agencia McCann, fuera de cuya tiran\u00eda solo hay vac\u00edo. Y de regalo, Noches de blanco sat\u00e9n, de Moody Blues: <strong>\u201cExactamente lo que quieres ser, es lo que ser\u00e1s al final\u201d. To be continued.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con un anuncio de Coca-Cola, nada menos que el spot de la concordia (\u201cal mundo entero quiero dar un mensaje de paz\u2026\u201d) termin\u00f3 Mad Men, serie a la que llueven elogios por su calidad art\u00edstica y de la que solo algunos pueden disfrutar porque se emite en los canales de pago. 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