{"id":1911,"date":"2015-07-14T09:23:08","date_gmt":"2015-07-14T07:23:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1911"},"modified":"2015-07-14T09:23:08","modified_gmt":"2015-07-14T07:23:08","slug":"todo-pasa-en-dos-o-tres-minutos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/07\/14\/todo-pasa-en-dos-o-tres-minutos\/","title":{"rendered":"Todo pasa en dos o tres minutos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/07\/San-Ferm\u00edn1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1913\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/07\/San-Ferm\u00edn1.jpg\" alt=\"San Ferm\u00edn\" width=\"1000\" height=\"563\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/07\/San-Ferm\u00edn1.jpg 1000w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/07\/San-Ferm\u00edn1-580x327.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/07\/San-Ferm\u00edn1-940x529.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 g\u00e9nero televisivo pertenece la retransmisi\u00f3n de los encierros de San Ferm\u00edn? Podr\u00eda entrar en deportes, porque de una competici\u00f3n de velocidad se trata, con la diferencia de que son personas y toros -juntos y revueltos- los que corren: unos, asustados, para alcanzar sin da\u00f1o la meta de la plaza; otros, por igual despavoridos, para llegar r\u00e1pido al chiquero. Se aproxima mucho al reality, al mostrar la diversidad de conductas humanas en situaci\u00f3n l\u00edmite. Tambi\u00e9n es espect\u00e1culo de acci\u00f3n, documental de cultura tribal y espacio de sucesos; pero me inclino por catalogarlo como programa de animales, que vuelven a estar de moda en nuestras pantallas. Tanto \u00abVaya fauna\u00bb, en Telecinco, como los encierros de Pamplona, en TVE, cargan sobre s\u00ed la <strong>indecencia de la explotaci\u00f3n animal al servicio del caprichoso recreo de la plebe.<\/strong> Costumbres y tradiciones: esas invisibles tiran\u00edas del pasado sobre el futuro.<\/p>\n<p>Los dos o tres minutos que transcurren entre el lanzamiento del cohete, a las ocho en punto, y la entrada del \u00faltimo astado en los corrales constituyen el potente desayuno de <strong>unos 800.000 seguidores<\/strong>, m\u00e1s o menos la mitad de la gente que a tan temprana hora tienen puestos sus ojos en la tele, sin contar con los millones de curiosos que en todo el planeta se atiborran de estas im\u00e1genes en los informativos. \u00bfY qu\u00e9 busca el espectador? Los de buena conciencia, dicen, vibrar de admiraci\u00f3n por los valientes corredores que se juegan el pellejo en el tumulto. Y los de mala conciencia, si son capaces de reconocerlo, apuntan a la irresistible emoci\u00f3n de las cogidas, el peligro, los actos temerarios y el rigor de una violencia primaria, la misma que amaba Hemingway. <strong>Las c\u00e1maras no se asomar\u00edan a los sanfermines sin la excitaci\u00f3n morbosa por la sangre de los corneados y la noticia, alguna vez, de la muerte sobre la calle adoquinada.<\/strong><\/p>\n<p>Es un espect\u00e1culo \u00fanico, sin duda, pero despiadado. Si malo es que te agrade tanta crueldad comprimida en dos o tres minutos, peor es que te deje impasible. <strong>La reina del mundo infeliz es la indiferencia.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00bfA qu\u00e9 g\u00e9nero televisivo pertenece la retransmisi\u00f3n de los encierros de San Ferm\u00edn? Podr\u00eda entrar en deportes, porque de una competici\u00f3n de velocidad se trata, con la diferencia de que son personas y toros -juntos y revueltos- los que corren: unos, asustados, para alcanzar sin da\u00f1o la meta de la plaza; otros, por igual &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/07\/14\/todo-pasa-en-dos-o-tres-minutos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Todo pasa en dos o tres minutos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1911","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1911"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1911\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1914,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1911\/revisions\/1914"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}