{"id":1939,"date":"2015-08-20T09:11:18","date_gmt":"2015-08-20T07:11:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1939"},"modified":"2015-08-20T09:11:18","modified_gmt":"2015-08-20T07:11:18","slug":"gobiernos-de-coalicion-manual-de-instrucciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/08\/20\/gobiernos-de-coalicion-manual-de-instrucciones\/","title":{"rendered":"Gobiernos de coalici\u00f3n: manual de instrucciones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/08\/Uxue-Barkos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1940\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/08\/Uxue-Barkos.jpg\" alt=\"Uxue Barkos\" width=\"800\" height=\"831\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/08\/Uxue-Barkos.jpg 800w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/08\/Uxue-Barkos-580x602.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, la suma de dos magnitudes puede resultar una resta, incluso una divisi\u00f3n; pero la vida comunitaria, el desarrollo humano y la econom\u00eda nos empujan, por pura necesidad, a la b\u00fasqueda de acuerdos. En democracia la clave es hacer compatible la suma de ideas heterog\u00e9neas con las contradicciones que encierran sus diferencias program\u00e1ticas en una uni\u00f3n determinada. Y as\u00ed e<strong>l gobierno menos imperfecto ser\u00eda el formado por dos o m\u00e1s partidos cuyos objetivos comunes fueran m\u00e1s exigentes que su natural discrepancia.<\/strong> Los pactos forzosos, salvo en circunstancias de grave emergencia, nos aproximan al totalitarismo, porque la libertad lleva impl\u00edcita en su propia naturaleza el alto valor del pluralismo, que la engrandece. En todo caso, y bajando a la estricta realidad, en pol\u00edtica como en casi todos los aconteceres sociales, <strong>las alianzas, con sus cesiones y concesiones, no se suscriben por amor, sino por mutuo provecho y radical inter\u00e9s<\/strong>. Y ser\u00eda bueno que, por fidelidad a la verdad y respeto a la ciudadan\u00eda, no se presenten las coaliciones envueltas en el celof\u00e1n de la generosidad p\u00fablica y la heroica renuncia de las partes. El territorio pol\u00edtico m\u00e1s cercano al amor es el patriotismo defensivo, y con matices.<\/p>\n<p>La experiencia de coaliciones en Espa\u00f1a es nula, m\u00e1s all\u00e1 de ayuntamientos y comunidades aut\u00f3nomas. Los gobiernos centrales no saben, o no han necesitado, coaligarse, de manera que la izquierda (21 a\u00f1os) y la derecha (17 a\u00f1os) se han repartido el poder desde 1977 y siempre por separado, de lo que cabe deducir que la ausencia de gobiernos mixtos es una de las causas, quiz\u00e1s la m\u00e1s significativa, de la baja calidad democr\u00e1tica del Estado. El previsible derrumbe del bipartidismo, motivado por la corrupci\u00f3n del sistema vigente desde el fin del franquismo, y su probable fragmentaci\u00f3n en un tetrapartidismo desigual, apuntan a un horizonte de in\u00e9ditas coaliciones en Madrid, donde se vive con incertidumbre lo que deber\u00eda celebrarse y es pr\u00e1ctica normal en Europa y, por supuesto, en Euskadi.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n teme los gobiernos mixtos?<\/strong><\/p>\n<p>La primera crisis a la que tiene que enfrentarse todo gobierno ideol\u00f3gicamente mixto es la superaci\u00f3n de las parcelas estancas sobre las que tiende a organizarse: yo administro mis \u00e1reas, t\u00fa gestiona las tuyas y no nos interfiramos. Mal asunto. Olvidan que el<strong> gobierno es un todo inseparable y la responsabilidad pol\u00edtica, como la existencia misma, no es divisible<\/strong>. Por tanto, y m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias cualitativas y cuantitativas de los coaligados, el \u00e9xito de su proyecto com\u00fan depende de la capacidad de integraci\u00f3n de sus equipos, m\u00e9todos y discursos, un valor mucho m\u00e1s importante que la preservaci\u00f3n de la identidad de cada fuerza integrada en la coalici\u00f3n. Se supone que en una causa conjunta, como las parejas humanas, 1+1 suma m\u00e1s que 2. <strong>Los resultados de las grandes uniones son exponenciales. E insisto en este punto: los gobiernos transversales son tanto m\u00e1s positivos cuanto menos aritm\u00e9ticas y m\u00e1s sustanciales sean sus motivaciones de unidad program\u00e1tica.<\/strong><\/p>\n<p>La lealtad es, pues, indispensable en la gesti\u00f3n de los acuerdos estrat\u00e9gicos que sobrepasan el alcance de los objetivos particulares. A lo largo de una legislatura se producen innumerables incidentes y conflictos que desaf\u00edan la fr\u00e1gil cohesi\u00f3n de los gobiernos plurales. Si ya es dif\u00edcil gobernar con personas de un mismo partido, imaginen los obst\u00e1culos de relaci\u00f3n en un tripartito. Si no se superan las desconfianzas y no se asumen los riesgos de las cesiones en aras de un proyecto superior, su horizonte es el fracaso y la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los enemigos de las coaliciones son tres: <strong>el miedo a perder el perfil propio en la mezcla, la amenaza de fagocitaci\u00f3n de los partidos minoritarios por el grande y la dificultad de la comunicaci\u00f3n del quehacer gubernamental,<\/strong> es decir, el justo y ponderado reparto de la notoriedad, los r\u00e9ditos y las culpas. Lo cl\u00e1sico es que el partido mayor piense: hemos decidido demasiado poder. Y que las fuerzas menores se lamenten de que la alianza pueda ser tomada como traici\u00f3n por sus votantes. \u00bfC\u00f3mo saber a priori si se gana o se pierde con los pacto? Esta es la cuesti\u00f3n y el punto de la grandeza de todo acuerdo.<\/p>\n<p>Personalmente, me han disgustado los recientes acuerdos de coalici\u00f3n entre PNV y PSE. <strong>Considero que la estabilidad institucional vale menos que la aportaci\u00f3n pol\u00edtica de los socialistas a los gobiernos nacionalistas en minor\u00eda<\/strong>; pero acepto de antemano que la cuenta de resultados de la suma PNV+PSE pueda ser favorable para el pa\u00eds, m\u00e1s a medio y largo plazo que a corto, en el contexto de cambio de estatus en Euskadi y de reforma del marco constitucional, mientras la izquierda abertzale, parsimoniosamente, hace la digesti\u00f3n de su pasado y acepta de palabra y hecho la compleja pluralidad vasca.<\/p>\n<p><strong>La experiencia vasca<\/strong><\/p>\n<p>De1987 a 2009 la CAV tuvo gobiernos de coalici\u00f3n, de muy diferentes colores. \u00bfQue hemos aprendido de aquello? Obviamente, a hacer de la necesidad virtud y a aplazar objetivos irrenunciables mediante un \u00fatil pragmatismo. <strong>El pactismo de entonces enriqueci\u00f3 a la sociedad vasca en convivencia y reconocimiento de todos los proyectos pol\u00edticos<\/strong>. Aquellas sumas superaron la raz\u00f3n aritm\u00e9tica y facilitaron la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y la puesta en marcha de las instituciones. Euskadi dio una lecci\u00f3n de concordia interna, aun a pesar de que la violencia de ETA y tambi\u00e9n del Estado la dificultaba sin piedad.<\/p>\n<p>Los sucesivos gabinetes vascos experimentaron lo que ahora los gobiernos del Estado deber\u00e1n aprender aceleradamente: que <strong>ceder no es debilidad,<\/strong> que <strong>sumar es multiplicar<\/strong> y que <strong>las contradicciones ideol\u00f3gicas y t\u00e1cticas son algo tan saludables como estimulantes.<\/strong> En efecto, el riesgo a perder la identidad de marca fue un tormento para los socialistas de la d\u00e9cada de los ochenta y noventa. Recuerdo los afanes del entonces vicelehendakari Ram\u00f3n J\u00e1uregui y su equipo para no diluirse en la primac\u00eda nacionalista. Lo pasaron tan mal que llegaron a retocar algunos s\u00edmbolos institucionales (yo estaba en aquel equipo de comunicaci\u00f3n) para que la ciudadan\u00eda se percatase de la participaci\u00f3n socialista en el Gobierno vasco.<\/p>\n<p>Los socialistas, como a\u00f1os despu\u00e9s EA, se quejaban de que el PNV fagocitaba el trabajo y la gesti\u00f3n de sus consejeros, porque empeoraron sucesivamente sus resultados electorales a su paso por Lakua. El an\u00e1lisis era incorrecto, porque el PSE pagaba por entonces el deterioro de su marca espa\u00f1ola y Eusko Alkartasuna sus propias debilidades al margen de su estimable trabajo en el Gobierno. Tal era la dificultad comunicativa de la coalici\u00f3n que se lleg\u00f3 al disparate de nombrar dos portavoces: Jos\u00e9 Ram\u00f3n Rekalde, por el PSE, y Joseba Arregi, por el PNV, lo que lejos de ayudar a una equilibrada visualizaci\u00f3n bipartidista acentu\u00f3 la esquizofrenia con que el PSE viv\u00eda aquellos acuerdos. <strong>La fagocitaci\u00f3n del PNV es una leyenda.<\/strong><\/p>\n<p>El m\u00e1s interesante de los nuevos gabinetes de coalici\u00f3n es el presidido por Uxue Barkos en Navarra. En realidad, rebasa el modelo cl\u00e1sico de alianza para constituirse en un ensayo hist\u00f3rico, por cuanto su proyecto se inscribe en un cambio de r\u00e9gimen, un reestreno de todo. La se\u00f1ora Barkos y sus consejeros deber\u00e1n tener en cuenta que la valorizaci\u00f3n social de un gobierno se realiza en raz\u00f3n de la gesti\u00f3n de las cosas concretas, por lo que no ser\u00e1 suficiente la renovaci\u00f3n de las actitudes b\u00e1sicas (de la crispaci\u00f3n a la integraci\u00f3n, de lo ultra a lo democr\u00e1tico, de la corrupci\u00f3n a la honradez). Adem\u00e1s de lo emocional est\u00e1 lo terrenal. Tienen que mejorarlo todo. <strong>Navarra es el escaparate m\u00e1ximo de una nueva pol\u00edtica.<\/strong> Y se esperan resultados \u00f3ptimos. M\u00e1s que suerte, necesita sublimaci\u00f3n. <strong>Primera decisi\u00f3n de gobierno: \u201cQueda abolida la mediocridad para que de todo lo bueno haya siempre en abundancia\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BLAZ<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parad\u00f3jicamente, la suma de dos magnitudes puede resultar una resta, incluso una divisi\u00f3n; pero la vida comunitaria, el desarrollo humano y la econom\u00eda nos empujan, por pura necesidad, a la b\u00fasqueda de acuerdos. 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