{"id":194,"date":"2011-08-14T23:04:46","date_gmt":"2011-08-14T21:04:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=194"},"modified":"2011-08-14T23:07:53","modified_gmt":"2011-08-14T21:07:53","slug":"rajoy-tiene-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/08\/14\/rajoy-tiene-miedo\/","title":{"rendered":"Rajoy tiene miedo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/rajoy.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-195\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/rajoy.jpg\" alt=\"\" width=\"374\" height=\"493\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mariano Rajoy, a quien conoc\u00ed hace 30 a\u00f1os cuando \u00e9l empezaba su carrera en pol\u00edtica y yo la m\u00eda en comunicaci\u00f3n, es un gallego t\u00edpico: inteligente, t\u00e1ctico y tenaz; pero tiene miedo, muchos miedos. \u00bfA qu\u00e9? Primero, al fracaso, a no ser capaz de vencer en ocasi\u00f3n tan propicia y pasar a la historia como el hombre que no supo ganar. O a ganar mal, en precario, como quien se impone a su enemigo m\u00e1s por la caducidad de este que por merecimiento. Incapaz de generar ilusi\u00f3n, tiene miedo a ser la \u00faltima y triste alternativa en unas circunstancias en la que todo juega a su favor frente a un adversario que sale derrotado de antemano con la \u00fanica misi\u00f3n de perder sin estr\u00e9pito.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a que los sucesos del pasado se repitan y el 20-N sea su tumba pol\u00edtica. Las elecciones de oto\u00f1o ser\u00e1n las terceras como candidato del PP y en esta tentativa final se las tendr\u00e1 que ver con Rubalcaba, no menos listo, t\u00e1ctico, tenaz que \u00e9l, pero con m\u00e1s capacidad dial\u00e9ctica, lo que en pol\u00edtica, donde la palabra es la herramienta de trabajo, es decisivo. No es que Mariano sea menos brillante que Alfredo: es que tiene enormes dificultades para expresarse en p\u00fablico y convencer. Se dir\u00eda que sufre cada vez que sube al estrado, por lo que rehuir\u00e1 el cuerpo a cuerpo de los debates.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo de sus propias limitaciones. Su imagen no se corresponde con la de un l\u00edder carism\u00e1tico, sino con la de un probo registrador al que espantan las c\u00e1maras y los micr\u00f3fonos. Las encuestas (el CIS de julio, la \u00faltima) le retratan como un hombre poco confiable y superado por su oponente en eficacia, visi\u00f3n de futuro y capacidad para el di\u00e1logo. A Rajoy se le percibe indolente y fr\u00e1gil ante los retos. Parece de esas personas que se hunden en las crisis. Rajoy ser\u00eda un excelente jefe de negociado, incluso un buen ministro; pero es un p\u00e9simo candidato, al que hay que llevar a rastras de lugar en lugar e inventarle las ideas y las ocurrencias para no que flaquee ante la gente. No emociona ni seduce. Dios no le hizo l\u00edder.<\/p>\n<p><strong> <em>Miedo a la mala suerte<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a que ocurra algo inesperado, como el 11-M en 2004, que le impida alcanzar una victoria segura en noviembre. Miedo a que algo falle en sus pron\u00f3sticos, siendo \u00e9l tan previsible. Miedo a la confabulaci\u00f3n de los elementos y que el fantasma de la mala fortuna se cierna sobre sus ambiciones. Porque Mariano, como buen gallego, es supersticioso. Y cree en las meigas porque, tambi\u00e9n para \u00e9l, haberlas haylas. De hecho, asume que la mala suerte ya se la ha jugado al regalarle la presidencia en la peor coyuntura econ\u00f3mica desde hace un siglo.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a que ETA le haga un favor a Rubalcaba anticipando alg\u00fan tipo de comunicado sobre su pr\u00f3xima disoluci\u00f3n y que la baza de la pol\u00edtica antiterrorista (\u00a1qu\u00e9 gran fil\u00f3n para los canallas!) facilite las expectativas del candidato socialista. Preferir\u00eda que los asuntos relacionados con la violencia no sobresaltaran la campa\u00f1a, porque llega con un discurso crispado e ilegalizador. Es cierto, Rajoy es poco populista a fuerza de ser un tipo serio. Es sobrio, directo y parco, de manera que lo suyo no es la sorpresa, el ruido de las propuestas rompedoras o el marketing de moda. Es una certeza que el aspirante <em>popular <\/em> desprecia la propaganda y la afectaci\u00f3n y que las teor\u00edas de la imagen p\u00fablica son para \u00e9l sutilezas de un sistema encubridor para huir de la simplicidad de las cosas.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a la euforia, a que los pron\u00f3sticos un\u00e1nimes que auguran su triunfo sea un incentivo para la movilizaci\u00f3n de sus rivales y no tanto un factor de ilusi\u00f3n para sus seguidores. Tiene terror a las encuestas y a quedar siempre por debajo de la potencia de las siglas de su partido. Cree m\u00e1s en s\u00ed mismo y en su paciencia que en los dem\u00e1s y sus ansiedades. Lo suyo no es pereza, sino parsimonia. Teme a las palabras m\u00e1s que a los hechos y tiembla ante el entusiasmo desbordado de sus <em>hooligans<\/em> que se prometen un paseo feliz hasta La Moncloa.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a muchos de los suyos. Aborrece a los aduladores tanto como el pavor que le provocan Aznar, Mayor Oreja y Esperanza Aguirre, esos notables del PP que pueden condicionarle la campa\u00f1a con exabruptos y radicalismos ultras. En realidad, tiene miedo al pasado del que es heredero, terror a que le ordenen m\u00e1s que sugieran lo que debe hacer y deshacer. No es un hombre de tutelas, pero sabe que un partido como el suyo es un c\u00f3ctel en el que los distintos ingredientes no quieren mezclarse. Rajoy es un desconfiado nato y esta desmesura convierte su peque\u00f1o c\u00edrculo de fieles en guardia pretoriana, siempre alerta para impedir que alg\u00fan traidor le envenene estrat\u00e9gicamente.<\/p>\n<p>Rajoy tiene un miedo atroz a la prensa y espec\u00edficamente a la caverna medi\u00e1tica. Su temor a Pedrojota es reverencial y le asustan las interferencias de Intereconom\u00eda y la Cope, sus devotos neofranquistas. Como no permite que nadie ocupe su espacio, le quita el sue\u00f1o que los extremados posicionamientos de ciertos sectores sociales -la patronal, la banca y la Iglesia- pretendan escribirle el programa y el discurso: reducci\u00f3n de impuestos, abolici\u00f3n del aborto, reforma del matrimonio gay, cambios constitucionales y esos temas inquietantes para todo acomplejado. Rajoy es un ac\u00e9rrimo de la moderaci\u00f3n en el amplio sentido del t\u00e9rmino, m\u00e1s por tibieza que por t\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Rajoy tiene mucho miedo a la calle. El movimiento 15-M ha espoleado sus turbaciones y constata que <em>los indignados<\/em> son m\u00e1s enemigos suyos que de Rubalcaba. Los observa como una articulaci\u00f3n preventiva contra el gobierno de la derecha y que los nuevos rebeldes van a ser, m\u00e1s que los dem\u00e1s partidos, la aut\u00e9ntica oposici\u00f3n contra la que no le servir\u00e1 la polic\u00eda para aplastarlos. Con el precedente del <em>Nunca mais<\/em> tras el desastre del <em>Prestige<\/em>, que al hundirse hundi\u00f3 a Rajoy, lo l\u00f3gico es que le tenga p\u00e1nico a las protestas multitudinarias.<\/p>\n<p><strong> <em>Miedo de Euskadi y Catalunya<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo de su propia timidez y sus derivaciones de mal comunicador. Es consciente de su levedad gravitatoria sobre las masas sociales. Se ha dicho de \u00e9l, halagadoramente, que no le gusta aparentar lo que no es. Es una gran falacia, porque toda persona que reconoce sus defectos se ocupa de ocultarlos externamente, resultando as\u00ed que esconder las carencias y deficiencias propias es una forma de transformaci\u00f3n, una apariencia falsa de uno mismo, una simulaci\u00f3n fabricada.\u00a0 Precisamente, minimizar las debilidades del candidato constituye un objetivo prioritario de las campa\u00f1as de imagen, complementario de la proyecci\u00f3n de sus fortalezas. Rajoy arrastra ese complejo de mal candidato, cuyo origen est\u00e1 en sus dificultades en el habla, muy acusadas cuando yo le conoc\u00ed y que todav\u00eda son notables.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo a un resultado marginal en Euskadi y Catalunya y que el discurso antinacionalista del PP le cueste un alto precio en ambas comunidades. Rajoy tiene miedo a no estar a la altura del momento hist\u00f3rico y ser incapaz de concitar la unidad de acci\u00f3n y los acuerdos -econ\u00f3micos, de valores, reforma del sistema y una nueva transici\u00f3n- que el Estado espa\u00f1ol requiere con urgencia y en los que no deber\u00eda relegar a las fuerzas nacionalistas. Rajoy teme que los suyos le inciten a la revancha y la imposici\u00f3n. Tiene m\u00e1s miedo a la mayor\u00eda absoluta que a quedar en minor\u00eda, porque de la hegemon\u00eda puede resurgir el alma intransigente y antip\u00e1tica de Aznar, su mentor. El di\u00e1logo es mucho m\u00e1s sencillo cuando la necesidad es m\u00e1s fuerte que el poder.<\/p>\n<p>Rajoy tiene miedo. Y yo tambi\u00e9n tengo miedo, pero de \u00e9l.<\/p>\n<p>http:\/\/www.deia.com\/2011\/08\/14\/opinion\/tribuna-abierta\/rajoy-tiene-miedo<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariano Rajoy, a quien conoc\u00ed hace 30 a\u00f1os cuando \u00e9l empezaba su carrera en pol\u00edtica y yo la m\u00eda en comunicaci\u00f3n, es un gallego t\u00edpico: inteligente, t\u00e1ctico y tenaz; pero tiene miedo, muchos miedos. \u00bfA qu\u00e9? 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