{"id":1992,"date":"2015-11-13T09:11:30","date_gmt":"2015-11-13T08:11:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=1992"},"modified":"2015-11-13T09:11:30","modified_gmt":"2015-11-13T08:11:30","slug":"cuando-euskadi-miraba-para-este-lado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2015\/11\/13\/cuando-euskadi-miraba-para-este-lado\/","title":{"rendered":"Cuando Euskadi miraba para \u00abeste lado\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/11\/Gogora_efe_foto610x342.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1993\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2015\/11\/Gogora_efe_foto610x342.jpg\" alt=\"Gogora_efe_foto610x342\" width=\"644\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/11\/Gogora_efe_foto610x342.jpg 610w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2015\/11\/Gogora_efe_foto610x342-580x325.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cGran parte de la sociedad vasca ha justificado la violencia, otra no la ha justificado pero ha ayudado a que la violencia haya durado tanto tiempo\u201d. Esta tremenda acusaci\u00f3n se realiz\u00f3 hace unos d\u00edas en el transcurso del acto denominado Los valores de la autocr\u00edtica\u201d, organizado por el Instituto de Gobernanza Democr\u00e1tica Globerance en el Museo de San Telmo de Donostia. Es uno de tantos juicios que se vierten alrededor del proceso de paz y convivencia en Euskadi, una de las muchas estridencias partidistas y medi\u00e1ticas aceptadas con resignaci\u00f3n por la mayor\u00eda social; pero falso, injusto y hasta calumnioso. \u00bfCu\u00e1l es el fundamento de este discurso culpabilizador? En mi opini\u00f3n, <strong>se trata de insertar tramposamente en el relato de los a\u00f1os de violencia y en su evaluaci\u00f3n \u00e9tica que los vascos, en su conjunto<\/strong> y a reserva de determinar el grado de culpabilidad de cada uno, <strong>fuimos responsables directos o indirectos de aquella violencia<\/strong>, una certeza agradable para el Estado y los colectivos de v\u00edctimas. La idea es que cuanto m\u00e1s extendidas est\u00e9n las complicidades del terror, m\u00e1s f\u00e1cil puede resultar el cierre hist\u00f3rico de la violencia. P<strong>arece que consuela tener a todo el pueblo en el banquillo<\/strong>. Si esto es un macroproceso moral y pol\u00edtico, es evidente que deja indefensos a tres millones de inocentes y perplejos ciudadanos.<\/p>\n<p>Lo preocupante es la vocaci\u00f3n de verdad absoluta que acompa\u00f1a la culpabilidad social del terrorismo. Siendo indudable que hubo un sector que aprob\u00f3 y hasta ampar\u00f3 las actividades terroristas de ETA, como tambi\u00e9n hubo quienes celebraron, aqu\u00ed y en Espa\u00f1a, las r\u00e9plicas violentas del Estado, nada induce a confirmar, salvo por mala fe o insidiosa desviaci\u00f3n pol\u00edtica, que los vascos apoyamos los asesinatos. Se nos dice, t\u00f3picamente: \u201cLos ciudadanos miraban para otro lado\u201d, pues mostraron con su pasividad un apoyo t\u00e1cito a tantas salvajadas.<strong> \u00bfY c\u00f3mo llegan a semejante conclusi\u00f3n?<\/strong> \u00bfPor la soledad de las v\u00edctimas? \u00bfPorque las fechor\u00edas se realizaban en nombre del pueblo vasco? \u00bfPorque no sal\u00edamos a la calle a manifestar nuestra repulsa? \u00bfPorque no hubo delaciones? \u00bfO quiz\u00e1s es que le\u00edan nuestras emociones con su penetrante mirada de confesores de almas? Volvamos la vista a aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Buscando culpables<\/strong><\/p>\n<p>Lo que otorga carta de naturaleza a la culpabilizaci\u00f3n colectiva del terrorismo es la insensibilidad institucional hacia las v\u00edctimas, algo que ya ocurr\u00eda en los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo y que se extendi\u00f3 con oprobio hasta 1993, momento en el que el PP, m\u00e1s por r\u00e9dito electoral para acceder a la Moncloa que por justo compromiso hacia los damnificados, decidi\u00f3 poner sobre el tablero la protecci\u00f3n y valor pol\u00edtico de los masacrados por la violencia y sus familias. Desde entonces los partidos y la ciudadan\u00eda nos vimos envueltos en una continua convulsi\u00f3n emocional ante cualquier atentado, lo que implicaba una disposici\u00f3n expl\u00edcita -mejor cuanto m\u00e1s airada- a manifestarse contra el uso de las armas. No mostrar repugnancia teatralizada o inmoderada en gestos equival\u00eda a ser se\u00f1alados por insensibilidad o cooperaci\u00f3n con ETA. <strong>De hecho, la sociedad fue artificialmente fragmentada en tres grupos: los contrarios a la violencia, los favorables a la misma y una mayor\u00eda de equidistantes, cada sector con sus exactas siglas.<\/strong><br \/>\nEl desastre de aquella operaci\u00f3n de culpabilizaci\u00f3n se ha prolongado hasta hoy por inter\u00e9s institucional y por influencia emocional de los medios que la activaron. Sabemos que exist\u00eda una motivaci\u00f3n electoral y que despu\u00e9s, tras su total putrefacci\u00f3n, ha quedado desarticulada, excepto para sectores ultras. Fuimos manipulados entonces, como ahora acusados de justificaci\u00f3n del terrorismo por un mismo prop\u00f3sito abyecto: que la clase pol\u00edtica salvase su responsabilidad por su dejaci\u00f3n de apoyo a las v\u00edctimas y se diluyese su fracaso por no haber dado soluci\u00f3n al problema que germin\u00f3 y favoreci\u00f3 la violencia. <strong>Los partidos, todos, han hecho causa com\u00fan para cargar sobre los hombros de la ciudadan\u00eda un soporte a la violencia que \u00e9sta jam\u00e1s otorg\u00f3 y evitar as\u00ed el juicio merecido por su torpeza y mezquindad de tantos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p>Durante el tiempo en que las v\u00edctimas estuvieron solas, la acci\u00f3n de calle de Gesto por la Paz, de ra\u00edz cristiana y plural en su composici\u00f3n ideol\u00f3gica, tuvo la osad\u00eda de expresar silenciosamente un rechazo, compartido por la sociedad, a la violencia. El acierto de Gesto fue hacer las cosas evidentes, que la ciudadan\u00eda vasca no miraba hacia otro lado, sino al \u00fanico que le import\u00f3, el de la paz y el respeto a la vida y la libertad. Despu\u00e9s de su soledad y el acoso sufrido por los sectores intransigentes, los partidos se pusieron detr\u00e1s de la pancarta y ahora nos imputan por connivencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY usted hacia d\u00f3nde miraba?<\/strong><\/p>\n<p>Espa\u00f1a siempre consider\u00f3 a la mayor\u00eda de los vascos c\u00f3mplices del terrorismo, y de la sentencia sumar\u00edsima de entonces se funda la pretendida culpabilizaci\u00f3n actual. \u00bfRecuerdan cuando se atacaban los coches matriculados en Euskadi y bienes de nuestros ciudadanos en diferentes lugares de la geograf\u00eda espa\u00f1ola? \u00bfSe acuerdan de c\u00f3mo las empresas y los productos vascos fueron sistem\u00e1ticamente boicoteados en el Estado durante a\u00f1os como expresi\u00f3n de nuestra responsabilidad por los cr\u00edmenes de ETA? Ahora, con igual majader\u00eda y bastarda justicia, se aspira a escribir la historia de que Euskadi fue culpable de la violencia. <strong>Hemos heredado aquellos mitos y hoy se van a insertar como verdades en la fabulaci\u00f3n canalla del relato.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 quer\u00edan entonces que hiciera la gente, convertirse en h\u00e9roes? \u00bfQue acudi\u00e9ramos a los funerales donde el dominio simb\u00f3lico de los grupos fascistas, que patrimonializaban las exequias, podr\u00eda confundirse con nuestra deseable solidaridad? \u00bfC\u00f3mo hacer patente la repugnancia al terrorismo en medio de aquella \u00e9poca cr\u00edtica y confusa, en la que las autoridades hu\u00edan por la puerta trasera de las iglesias o no se dejaban ver en los entierros por cobard\u00eda? \u00bfY c\u00f3mo mostrar con igual dureza el rechazo a la violencia de los que atentaban contra miembros de la Guardia Civil y Polic\u00eda Armada y la que estos cuerpos ejerc\u00edan salvajemente contra el pueblo vasco? Manifestaciones antiviolencia las hubo y numerosas, pero la pol\u00edtica espa\u00f1ola homolog\u00f3 con malicia la oposici\u00f3n al terrorismo con apoyo a los m\u00e9todos del Estado represor. As\u00ed era imposible que el dolor de la mayor\u00eda fuera emergiera con claridad.<\/p>\n<p>El recuerdo de los a\u00f1os m\u00e1s violentos ha dejado una profunda huella de mentiras y equ\u00edvocos que ahora se pretenden incorporar al relato, como ese gran embuste de que la gente miraba para otro lado, indiferente al sufrimiento. <strong>Si esta historia la escriben los l\u00edderes pol\u00edticos resultar\u00e1 enteramente falsa.<\/strong> La ansiedad simb\u00f3lica en la que se mueven los partidos pone de manifiesto su sentido de escapatoria del pasado. Frente a estas prisas y aspavientos, con los que se trata de aparentar lo que no hicieron durante tantos a\u00f1os, la gente no siente el complejo de culpabilidad de sus pol\u00edticos y mira con recelo el pat\u00e9tico espect\u00e1culo de la edificaci\u00f3n de monumentos, memoriales y monolitos y la exageraci\u00f3n de conmemoraciones, efem\u00e9rides y actos p\u00fablicos donde las autoridades compiten en qui\u00e9n se pone m\u00e1s solemne y adopta el gesto de mayor aflicci\u00f3n, un victimismo de pandereta. <strong>Quiz\u00e1s deber\u00edan encargar estos eventos a una compa\u00f1\u00eda de teatro, si hay que dramatizar de cara a la galer\u00eda.<\/strong> Un poco m\u00e1s de sinceridad y proporcionalidad emocional nos har\u00edan a todos el favor de no tener que soportar, adem\u00e1s de la acusaci\u00f3n general de culpabilidad, la hip\u00e9rbole del dolor institucional que, en todo caso, llega tarde, mal y a rastras. Arreglen eso y d\u00e9jennos en paz con sus querellas de poder y entierren con honra el pasado.<\/p>\n<p><strong>No, los ciudadanos vascos no fuimos culpables. Fuimos testigos de lo que no se hizo y de lo que se gestion\u00f3 mal por la clase pol\u00edtica frente a la violencia y por la atenci\u00f3n de las v\u00edctimas. Tampoco fuimos h\u00e9roes, <\/strong>porque no era esa nuestra misi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de intentar vivir a duras penas y sobrevivir al fraude democr\u00e1tico de la transici\u00f3n. Mi sugerencia a la c\u00fapula dirigente y a los autoinvestidos escribas del relato de la violencia en Euskadi, como propuesta de vida decente y una feliz convivencia en paz, es esta: <strong>seamos duros con el pasado, indulgentes con el presente y generosos con el futuro.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cGran parte de la sociedad vasca ha justificado la violencia, otra no la ha justificado pero ha ayudado a que la violencia haya durado tanto tiempo\u201d. 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