{"id":205,"date":"2011-08-18T10:19:22","date_gmt":"2011-08-18T08:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=205"},"modified":"2011-08-18T10:19:22","modified_gmt":"2011-08-18T08:19:22","slug":"sinceramente-a-quien-le-importa-el-viaje-del-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/08\/18\/sinceramente-a-quien-le-importa-el-viaje-del-papa\/","title":{"rendered":"Sinceramente, \u00bfa qui\u00e9n le importa el viaje del Papa?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Papa_Benedicto_XVI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-206\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Papa_Benedicto_XVI.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Papa_Benedicto_XVI.jpg 600w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/08\/Papa_Benedicto_XVI-300x205.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si esper\u00e1ramos a tener una opini\u00f3n bien fundada, nunca llegar\u00edamos a emitir juicios, de forma que la mayor parte nuestras evaluaciones son impresiones precipitadas o criterios temerarios inducidos por insuficiencia de datos. Por eso se cambia tanto de parecer, porque hoy sabemos lo que ayer desconoc\u00edamos. Una opini\u00f3n es, a lo m\u00e1s, una raz\u00f3n en grado de tentativa. Casi todo es inoportuno, vol\u00e1til e imperfecto, por lo que, a\u00fan a riesgo de equivocarse, hay que atreverse a mirar la realidad sin miedo, honestamente, y enfrentarnos a las dudas que nos plantea. Contemplo todo lo que sucede -protestas, movilizaci\u00f3n de recursos, ilusiones, actitudes, mensajes, fen\u00f3meno de masas- alrededor del viaje del Papa a Madrid, donde acude con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), y me siento increpado como ciudadano observador y como cat\u00f3lico libre a no callar lo que el coraz\u00f3n me pide compartir y a proyectar mis recelos y perplejidades ante este acontecimiento social y religioso.<\/p>\n<p>Conviene, antes que nada, separar lo importante de lo superficial para evitar que el ruido interfiera en la melod\u00eda. El Jefe de la Iglesia de Roma se presenta en medio de un doble barullo: el de los cr\u00edticos, para quienes la pompa esc\u00e9nica y el mensaje doctrinal\u00a0 constituyen una provocaci\u00f3n en una sociedad aconfesional y empobrecida por la crisis econ\u00f3mica y \u00e9tica; y el de los activistas cat\u00f3licos, que hacen uso de su libertad de culto para difundir los valores de la fe en una comunidad contradictoria, mayoritariamente cristiana pero atravesada por el relativismo. Este choque de estridencias, una hostil y la otra ostentosa, es expresi\u00f3n del ejercicio en precario de un pluralismo democr\u00e1tico que ponen en peligro los extremistas de uno u otro signo, los que no quieren nada y los que lo quieren todo. Entre unos y otros, excluyentes y antagonistas, la sociedad asiste indiferente a lo que m\u00e1s parece un espect\u00e1culo -un concierto de conciencias- que un singular encuentro de creyentes.<\/p>\n<p>En efecto, \u00bfa qui\u00e9n le importa la visita del Papa? La indolencia pagana y las ocupaciones vacacionales de los ciudadanos son la verdadera oposici\u00f3n de la convocatoria del Papa y los prelados. La econom\u00eda y el ocio prevalecen sobre lo trascendente. \u00bfDe verdad la JMJ muestra la fortaleza de la Iglesia o m\u00e1s bien proyecta la \u00a0debilidad de un empe\u00f1o de preservaci\u00f3n de unas creencias que pierden adeptos a\u00f1o tras a\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 grado de culpa tiene nuestra religi\u00f3n en su paulatina decadencia? M\u00e1s que nunca, la Iglesia no es de este mundo esc\u00e9ptico y autosuficiente. Y se equivoca cuando achaca las causas del desapego cristiano al acoso de agentes externos, sin percibir a sus aut\u00e9nticos adversarios dentro y fuera de su propio sistema, cerrado e invariable.<\/p>\n<p><strong><em>El laicismo no es el enemigo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El cristianismo actual padece una crisis de identidad. Si no dudara de s\u00ed mismo no mostrar\u00eda tantos temores y le valdr\u00edan para subsistir la potencia y la seguridad de sus profundas convicciones. En la confusi\u00f3n y el miedo a la soledad los seguidores de Cristo muestran su fragilidad. \u00bfPor qu\u00e9 temer o recelar de los que piensan diferente sobre el origen y destino de la vida humana? \u00bfC\u00f3mo se entiende ese aire de superioridad moral de los cat\u00f3licos en sus celebraciones y su contraste con el complejo de inferioridad ante la sociedad laica? Bien es cierto que la comunidad democr\u00e1tica sufre por su parte una terrible crisis de identidad y sus despistes y\u00a0 angustias la est\u00e1n llevando por los peligrosos derroteros que preceden a las peores cat\u00e1strofes hist\u00f3ricas. Frente a esta realidad es inaceptable que la Iglesia de la piedad culpe al laicismo -el nuevo Satan\u00e1s- de los males del mundo y llame a la conversi\u00f3n como salida y esperanza frente a nuestros problemas sin insertarse en su complejidad. Ese concepto de temor salv\u00edfico no solo es anticristiano, sino que adem\u00e1s como argumento resulta contraproducente por irracional. No se persuade a la gente por tiempo duradero por la v\u00eda dogm\u00e1tica pura: hay que ejercer una labor que libere el innato sentimiento religioso y este defina una idea menos m\u00e1gica de Dios, pero a la vez m\u00e1s grande y superior.<\/p>\n<p>\u00bfY en qu\u00e9 consiste realmente la amenaza laicista? En un lento movimiento equilibrador que transita de una sociedad intensamente cristiana a una colectividad de nuevos valores posreligiosos. Como este recorrido no se ha producido en el Estado espa\u00f1ol en los niveles institucionales, pero s\u00ed en la realidad social b\u00e1sica, el laicismo m\u00e1s agresivo es el s\u00edntoma de esta contradicci\u00f3n, en la que lo real (la decadencia cat\u00f3lica) cruje frente a las prerrogativas de la Iglesia. Dicho en t\u00e9rminos de sociolog\u00eda pol\u00edtica, el laicismo racional es una propuesta de normalizaci\u00f3n, aunque sus manifestaciones p\u00fablicas asumen a veces la misma intransigencia de la Iglesia hist\u00f3rica y se decantan por el enfrentamiento y la derrota religiosa. La protesta laicista contra el JMJ obedece a esas tensiones internas no resueltas en la comunidad y tambi\u00e9n al grado de intolerancia de los m\u00e1s radicales. Las actitudes fan\u00e1ticas de Rouco Varela y los activistas del 15-M son de igual naturaleza.<\/p>\n<p>El laicismo no es responsable de la diferencia existente entre el 71,7% que se declara cat\u00f3lico (encuesta del CIS de julio) y el 74,4% que manifiesta no asistir a misa casi nunca o solo algunas veces al a\u00f1o. Semejante incoherencia es fruto de los males internos de la instituci\u00f3n religiosa y herencia del inflado catolicismo de otras \u00e9pocas. La tradici\u00f3n no hace que la gente crea por inercia al no traspasar su cultura. M\u00e1s le vale a la Iglesia cuidar un talante de humildad frente a la contracepci\u00f3n, el aborto, la sexualidad, las mujeres y la familia, recuperando el sentido caritativo cristiano y relegando sus furores de condena y sus maldiciones contra la sociedad democr\u00e1tica. Convencer es m\u00e1s dif\u00edcil, pero m\u00e1s eficaz que la excomuni\u00f3n y el mito del infierno.<\/p>\n<p><strong><em>La respuesta exhibicionista<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los fastos del JMJ son una r\u00e9plica desproporcionada a las necesidades espirituales. Un exceso de esplendor y una movilizaci\u00f3n desaforada. Desde la perspectiva de la mercadotecnia constituye una campa\u00f1a de marketing global que se centra en el target m\u00e1s endeble, los j\u00f3venes, los potenciales clientes del futuro. La debilidad cat\u00f3lica ha optado por el exhibicionismo piadoso y no por la sobriedad y profundidad de la fe. Ha elegido el espect\u00e1culo, seducido quiz\u00e1s por las modas de la sociedad posmoderna. Pero el JMJ pasar\u00e1 y el germen cristiano apenas dar\u00e1 frutos, me temo, porque no hay contenidos nuevos. No es al mill\u00f3n de convencidos concurrentes a los que hay que conquistar, sino a la gran mayor\u00eda de creyentes desilusionados que, perplejos, contemplan un despliegue descomunal que, poco a poco y d\u00eda a d\u00eda, con mensajes de compasi\u00f3n y comprensi\u00f3n, resultar\u00eda m\u00e1s convincente que este aparatoso derroche de solemnidad. Dios nunca decepciona, pero la Iglesia es decepcionante.<\/p>\n<p>El mayor enemigo de la Iglesia no es el laicismo, sino la indiferencia, siendo esta producto de la frustraci\u00f3n del proyecto cristiano original y el c\u00f3modo refugio de los desencantados que un d\u00eda creyeron y dejaron de creer porque el Dios de la predicaci\u00f3n se opon\u00eda al Dios de las realidades concretas. Millones de personas buscan la verdad, yo tambi\u00e9n. Es posible que la falta de sinceridad colectiva de los cat\u00f3licos haya sido el mayor estorbo para la exploraci\u00f3n de la verdad. Y si la verdad no est\u00e1 la ciencia, sino en la intuici\u00f3n de un m\u00e1s all\u00e1 y en la bondad de una vida compasiva, nuestra Iglesia deber\u00eda ocuparse de convertir a los buscadores en encontradores.<\/p>\n<p>http:\/\/www.deia.com\/2011\/08\/18\/opinion\/tribuna-abierta\/a-quien-le-importa-el-viaje-del-papa<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si esper\u00e1ramos a tener una opini\u00f3n bien fundada, nunca llegar\u00edamos a emitir juicios, de forma que la mayor parte nuestras evaluaciones son impresiones precipitadas o criterios temerarios inducidos por insuficiencia de datos. Por eso se cambia tanto de parecer, porque hoy sabemos lo que ayer desconoc\u00edamos. Una opini\u00f3n es, a lo m\u00e1s, una raz\u00f3n en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/08\/18\/sinceramente-a-quien-le-importa-el-viaje-del-papa\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Sinceramente, \u00bfa qui\u00e9n le importa el viaje del Papa?<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-205","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":207,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205\/revisions\/207"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}