{"id":2056,"date":"2016-01-07T10:08:01","date_gmt":"2016-01-07T09:08:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2056"},"modified":"2016-01-07T10:08:01","modified_gmt":"2016-01-07T09:08:01","slug":"epidemia-de-doctores-euskadi-la-enferma-imaginaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2016\/01\/07\/epidemia-de-doctores-euskadi-la-enferma-imaginaria\/","title":{"rendered":"Epidemia de doctores: Euskadi, la enferma imaginaria"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/01\/ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2057\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/01\/ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11.jpg\" alt=\"ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11\" width=\"950\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/01\/ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11.jpg 950w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/01\/ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11-580x386.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/01\/ip_procesion_en_azpeitia5.j_25978_11-940x626.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Hay epidemia de doctores.<\/strong> Da igual que sean curas, soci\u00f3logos, pol\u00edticos, periodistas, escritores, fil\u00f3sofos o gente sin oficio conocido; pero tienen en com\u00fan el <strong>af\u00e1n de pronosticar la enfermedad de nuestro pa\u00eds: \u201cEuskadi es una sociedad enferma\u201d<\/strong>, advierten. Nadie sabe con qu\u00e9 instrumentos, bajo qu\u00e9 f\u00f3rmula de diagn\u00f3stico, en qu\u00e9 circunstancias realizaron la auscultaci\u00f3n y qui\u00e9n les ha pedido la exploraci\u00f3n de la salud de la comunidad. Sin embargo, todos se creen capaces y autorizados para emitir un juicio, condicionados por una perspectiva subjetiva de la realidad social y con una intencionalidad personal tan hostil que anula la validez de su dictamen, atrevido e indemostrable. El \u00faltimo en emitir su parecer ha sido el obispo de Donostia, Jos\u00e9 Ignacio Munilla, habitualmente severo con quienes discrepan de las posiciones conservadoras de la fe cat\u00f3lica. Tomando como referencia las elecciones del 20 de diciembre, el prelado ha dicho que \u201cestos resultados reflejan una profunda crisis. Son el retrato de una sociedad enferma\u201d. <strong>\u00bfY por qu\u00e9 le disgustan? \u00bfPor radicales, por dispersos, por insensatos? \u00bfEn qu\u00e9 s\u00edntomas del voto se atisba su trastorno? \u00bfQu\u00e9 datos hubieran sido los \u00f3ptimos para que no existiera patolog\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>Enti\u00e9ndase que el sombr\u00edo diagn\u00f3stico sobre la salud de la comunidad no se refiere al estado f\u00edsico de las personas. No habla de nuestra excesiva dieta o falta de cultura preventiva. Ni siquiera apela a las patolog\u00edas ps\u00edquicas de la gente, a la propensi\u00f3n a la fantas\u00eda, angustias, paranoias o enajenaciones recurrentes. <strong>Quienes como Munilla hablan de la sociedad enferma est\u00e1n se\u00f1alando el mal moral de todos o la mayor\u00eda, lo que hace menos cre\u00edble este diagn\u00f3stico.<\/strong> <strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de comportamiento malvado define la insalubridad espiritual de un pa\u00eds?<\/strong> \u00bfQu\u00e9 proporci\u00f3n de ese pueblo debe ser \u00e9ticamente corrupta para que el estigma sea generalizable? \u00bfLa mitad, dos terceras partes, m\u00e1s de 10%? \u00bfC\u00f3mo se determinan esas magnitudes? \u00bfQui\u00e9n posee el bar\u00f3metro de la malignidad? \u00bfExiste la exacta ciencia moral? S\u00f3lo desde posiciones inquisitoriales y de una inexistente superioridad \u00e9tica, autoatribuida por gur\u00fas y chamanes p\u00fablicos, cabe sostener el trastorno subjetivo de Euskadi. <strong>Es rid\u00edculo insistir en semejante estipulaci\u00f3n.<\/strong> Si ya es aventurado calificar con criterio una conducta personal, imaginen lo complicado de la evaluaci\u00f3n de toda una colectividad humana.<\/p>\n<p><strong><em>Doctores tiene la sociedad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En Euskadi estamos acostumbrados a estos diagn\u00f3sticos tras a\u00f1os de convivir con la violencia, por un lado, y los vigilantes de la verdad absoluta, por otro. Nos endosaron una responsabilidad y connivencia con el terrorismo que no existieron m\u00e1s que en una parte peque\u00f1a del pa\u00eds. Nos culpabilizaron por ello a fin de ocultar la ineptitud de los pol\u00edticos. Intentaron quebrarnos ideol\u00f3gicamente para acusar al nacionalismo vasco de aquel drama. Hicieron trampas con la verdad. Nos llamaron cobardes, nos atribuyeron el miedo, nos manipularon. Nos maniataron la opini\u00f3n con la excusa de las acciones de ETA. <strong>Nos calificaron entonces, como ahora, de ser una sociedad enferma.<\/strong><\/p>\n<p>Deber\u00edamos guardar memoria de aquellos embustes. Est\u00e1n escritos sobre el barro de la miseria.<strong> Aurelio Arteta<\/strong>, catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Moral y Pol\u00edtica de la UPV, declar\u00f3 en su momento que \u201cno basta con el fin de ETA para que Euskadi deje de ser una sociedad enferma\u201d. <strong>Consuelo Ordo\u00f1ez<\/strong> se\u00f1al\u00f3 en su d\u00eda, y quiz\u00e1s a\u00fan lo mantiene, que \u201cno me gusta en lo que se est\u00e1 convirtiendo la sociedad vasca. Creo que es cobarde y est\u00e1 enferma\u201d. La catedr\u00e1tica y periodista<strong> Ofa Bezunartea<\/strong> se enroc\u00f3 en igual diagn\u00f3stico al proclamar que \u201cen el Pa\u00eds Vasco hay una grav\u00edsima crisis moral propia de una sociedad enferma\u201d. <strong>Gorka Maneiro<\/strong>, diputado de la cuasi extinta UPyD, nos regal\u00f3 esta perla: \u201cEuskadi es una sociedad abducida y enferma. Lastrada por ETA y sin apenas capacidad de levantar cabeza para cambiar radicalmente las cosas\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n <strong>Alfredo Tamayo<\/strong> dijo en fecha dada, inspirado por sus h\u00e1bitos de jesuita y la gracia divina, que \u201cla sociedad vasca est\u00e1 enferma todav\u00eda, o al menos que hay muchos enfermos en la sociedad vasca y la patolog\u00eda que los genera es una determinada concepci\u00f3n nacionalista\u201d. <strong>Sara Buesa<\/strong>, hija del asesinado dirigente socialista Fernando Buesa, afirm\u00f3 hace poco que \u201csomos una sociedad enferma con valores fr\u00e1giles\u201d. Del escritor <strong>Jorge Mart\u00ednez Reverte<\/strong> recojo estas declaraciones: \u201cYo pienso que Euskadi alberga una sociedad enferma\u201d.<\/p>\n<p><strong>Alfredo Retortillo<\/strong>, uno de los responsables del Euskobar\u00f3metro, tambi\u00e9n se adhiri\u00f3 al gran jurado del alma vasca al decir de Euskadi que \u201ces una sociedad enferma, acostumbrada a vivir amputada, capaz de funcionar al margen del sufrimiento que tenga una parte de ella\u201d. Y por supuesto, <strong>Joseba Arregi<\/strong>, muy desdibujado ahora en su rol de pont\u00edfice \u00e9tico de nuestro pa\u00eds, a quien la evoluci\u00f3n pol\u00edtica ha dejado sin argumentos para sus fil\u00edpicas, comparti\u00f3 muchas veces la visi\u00f3n de Euskadi como sociedad enferma. En esto solo le supera el fil\u00f3sofo <strong>Fernando Savater<\/strong>, quien dec\u00eda que \u201cen el Pa\u00eds Vasco, la sociedad est\u00e1 putrefacta, no enferma\u201d. La gran hemeroteca de Google nos proporciona un caudal inacabable sobre las proclamas de los inquisidores, que confund\u00edan sus disgustos pol\u00edticos y personales con los avatares de una colectividad compleja como la vasca, cuya enfermedad era no comportarse de acuerdo con el buen juicio y santidad ideol\u00f3gica de los vicarios de Espa\u00f1a. Y as\u00ed, hasta hoy.<\/p>\n<p><em><strong>Cr\u00edtica de la sociedad contradictoria<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Nada ni nadie puede sostener con certeza la enfermedad moral de Euskadi, ni ahora ni antes, porque ese pron\u00f3stico es cabalmente irrealizable.<strong> Cualquiera podr\u00eda hacer un diagn\u00f3stico de la sociedad vasca, pero tendr\u00eda que aceptar la precariedad de sus conocimientos y, en todo caso, la inexactitud de su resultado, tan desenfocado como la lupa del microscopio de su ideolog\u00eda.<\/strong> Quienes emiten esos juicios generales sobre nuestra salud no tienen ninguna intenci\u00f3n clarificadora, sino agresora, al lanzarlos como piedras sobre los ciudadanos, a los que pretenden separar en pabellones de buenos y malos, tras un cord\u00f3n sanitario. Solo faltar\u00eda que, adem\u00e1s, decretasen sobre los segundos la obligaci\u00f3n de <strong>superar una cuarentena y vacunarlos contra el virus de su solvencia democr\u00e1tica y libertad de pensamiento.<\/strong><\/p>\n<p>Es posible que seamos una sociedad contradictoria, con valores que se afirman y que en la pr\u00e1ctica se niegan. \u00bfAcaso no es esta, la dificultad de la coherencia, condici\u00f3n com\u00fan de los seres humanos? Somos como casi todas las comunidades modernas del mundo, tan capaces, tan parad\u00f3jicos, tan fr\u00e1giles&#8230; <strong>Puede que los mismos que prescriben nuestra enfermedad piensen que el planeta entero es un gran hospital de infectados.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que veo, y no es un diagn\u00f3stico sino la mirada de un curioso impertinente, como el cervantino, es <strong>una sociedad a cuyos individuos les cuesta mucho comunicarse y expresar sus emociones.<\/strong> Somos un pueblo de t\u00edmidos, que confunde la discreci\u00f3n con el temor, un pa\u00eds de excesivas desconfianzas y agresivo en el trato y las relaciones. Esta patolog\u00eda social nos conduce a la soledad, a reducir nuestros v\u00ednculos y compromisos y a consolidar el individualismo como sistema vital, el mal de nuestra \u00e9poca.<strong> El prestigio de la soledad es el fracaso de la libertad:<\/strong> no podemos soslayar los riesgos de su ejercicio y vivir con el temor a sus errores.<\/p>\n<p>Somos en exceso <strong>cr\u00edticos con los espacios comunes y nuestras instituciones<\/strong>, de la familia a la pol\u00edtica y la econom\u00eda. M\u00e1s preocupante es la propensi\u00f3n de los vascos a las apariencias en menoscabo de la autenticidad.<strong> El primer problema de identidad no lo tenemos con Espa\u00f1a, sino con el espejo y los escaparates.<\/strong> Nos ha enganchado la cultura de la imagen. Yo la conozco bien, con todas sus ramificaciones en la est\u00e9tica personal y su complicaci\u00f3n en las relaciones afectivas. Por lo dem\u00e1s<strong>, la enfermedad del alma que nos imputan es imaginaria: no existe m\u00e1s que en la mente dolorida de unos doctores que no nos quieren sanos, sino indecentemente d\u00f3ciles.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay epidemia de doctores. Da igual que sean curas, soci\u00f3logos, pol\u00edticos, periodistas, escritores, fil\u00f3sofos o gente sin oficio conocido; pero tienen en com\u00fan el af\u00e1n de pronosticar la enfermedad de nuestro pa\u00eds: \u201cEuskadi es una sociedad enferma\u201d, advierten. 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