{"id":2526,"date":"2017-01-06T18:42:38","date_gmt":"2017-01-06T17:42:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2526"},"modified":"2017-01-06T18:43:22","modified_gmt":"2017-01-06T17:43:22","slug":"cuando-las-decisiones-mas-inteligentes-las-toma-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/01\/06\/cuando-las-decisiones-mas-inteligentes-las-toma-el-corazon\/","title":{"rendered":"Cuando las decisiones m\u00e1s inteligentes las toma el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/mas-periodico-posverdad-palabra-del-ano-1480111391210.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2527\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/mas-periodico-posverdad-palabra-del-ano-1480111391210.jpg\" alt=\"mas-periodico-posverdad-palabra-del-ano-1480111391210\" width=\"660\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/mas-periodico-posverdad-palabra-del-ano-1480111391210.jpg 660w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/mas-periodico-posverdad-palabra-del-ano-1480111391210-580x325.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cEl populismo va directo al coraz\u00f3n y votar es un acto fundamentalmente racional\u201d, declar\u00f3 a DEIA Javier Solana el pasado 9 de noviembre. Confieso que la frase, situada en un contexto m\u00e1s amplio, me caus\u00f3 perplejidad, no tanto por la intenci\u00f3n despectiva del ex ministro socialista, como por su falsedad en lo referente al impulso racional del voto. \u00a1Y lo dec\u00eda un pol\u00edtico cl\u00e1sico! Cualquier candidato sabe que toda elecci\u00f3n democr\u00e1tica est\u00e1 sujeta a las emociones, pues seres humanos son los votantes, y no m\u00e1quinas, y nada en sus decisiones, de la menor a la mayor en rango de importancia para su vida, puede escapar de la condici\u00f3n sentimental. Y yo cre\u00eda que la cuesti\u00f3n de la dualidad raz\u00f3n-emoci\u00f3n estaba asumida y superada en el debate social. No parece, quiz\u00e1s porque los fen\u00f3menos de Donald Trump, el <em>Brexit<\/em> y los llamados populismos de izquierda radical y derecha neofascistas, as\u00ed como los referendos perdidos en Colombia e Italia, han se\u00f1alado a las emociones como culpables de un inquietante horizonte democr\u00e1tico. \u00a1Las malditas emociones de la gente!<\/p>\n<p>No importa el fracaso del sistema tradicional de libertades. El deterioro de la democracia, sus corruptelas, su ineficacia y su lejan\u00eda de la sociedad no tienen ninguna responsabilidad. \u00a1No, se\u00f1or! Las emociones son las malhechoras, porque de ellas deviene la irracionalidad. Esta identificaci\u00f3n esconde el blanqueo de la inacabable historia de fracasos de modelo tradicional de representaci\u00f3n, que apenas se ha reformado en cincuenta a\u00f1os a pesar de los cambios que han acontecido en la humanidad, ni siquiera cuando lleg\u00f3 la crisis econ\u00f3mica sobre cuyos escombros malviven millones de personas. El fracaso del canon pol\u00edtico actual ha encontrado su justificaci\u00f3n en la rebeli\u00f3n emocional de las personas. La gente ha enloquecido, vienen a decir los dirigentes, los puristas intelectuales y no pocos medios de comunicaci\u00f3n y soci\u00f3logos.<\/p>\n<p><strong><em>El dogma de los \u201chechos objetivos\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y de repente, llega un nuevo concepto: la posverdad. Se trata de una palabra de moda que, seg\u00fan el Diccionario Oxford, se refiere a \u201clas circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opini\u00f3n p\u00fablica que las emociones y las creencias personales\u00bb. Vamos por partes. \u00bfA qu\u00e9 le llamamos hechos objetivos y a qu\u00e9 emociones y creencias personales? Los hechos objetivos son una formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de lo que puede entenderse por la verdad desprendida de toda valoraci\u00f3n. Vienen a ser algo as\u00ed como la verdad indiscutida y desnuda. La verdad informativa, la verdad oficial, la verdad digna de todo cr\u00e9dito. El dogma.<\/p>\n<p>Pues no. No hay hechos objetivos como dogma, porque todo hecho humano, social, pol\u00edtico o econ\u00f3mico se enfrenta a su valoraci\u00f3n e interpretaci\u00f3n. E incluso a su aceptaci\u00f3n. Es nuestro derecho de ciudadanos escarmentados. Las sociedades democr\u00e1ticas han sido tan permeables que se han agotado de creer lo que tantas veces se ha demostrado falso total o parcialmente. Hoy tenemos la conciencia de que la pol\u00edtica, las clases dirigentes y los medios nos han enga\u00f1ado. Esta actitud no es una respuesta emocional a un enfado colectivo: es sobre todo una posici\u00f3n racional, consciente, muy matizada y controlada, que no implica, como se apunta en c\u00edrculos intelectuales, tan puristas ellos, que la gente se haya dejado llevar s\u00f3lo por sus sentimientos. \u00bfAcaso no hay motivos para desconfiar? Los hechos objetivos resultan no serlo tanto.<\/p>\n<p>Me desagrada intelectualmente la definici\u00f3n del problema que plantea la posverdad como un choque entre verdad y emociones, entre conocimiento e ignorancia, entre lo objetivo y lo subjetivo, una primac\u00eda cartesiana. No existe tal oposici\u00f3n. Lo que hay es un claro deterioro del cr\u00e9dito pol\u00edtico y otros liderazgos en la opini\u00f3n p\u00fablica. Y no por enfado o pataleo infantil, sino por indispensable necesidad de limpieza mental en este momento de la historia. A esta respuesta, m\u00e1s o menos desorganizada, le llaman ahora, despectivamente, populismo. Al margen de c\u00f3mo se est\u00e9 articulando en diferentes movimientos electorales o de opini\u00f3n, me parece que procede tom\u00e1rselo en serio y no negar su motivaci\u00f3n. Y mucho menos, poner como gran canalla de todas las cat\u00e1strofes de hoy a las emociones. \u00bfPero ser\u00edamos razonablemente felices si no hubi\u00e9semos liberado, desde Spinoza hasta hoy, nuestra inteligencia emocional? \u00bfA qu\u00e9 viene esta criminalizaci\u00f3n de nuestro software innato? \u00a1Ah, es que las emociones estaban hechas solo para la vida afectiva y la escenificaci\u00f3n rom\u00e1ntica! Pues no, est\u00e1n para ocupar por lo menos la mitad del espacio de nuestro sistema de relaci\u00f3n y conducta. Y no son la loca de la casa, sino una dimensi\u00f3n fundamental de las personas.<\/p>\n<p>En la proclamaci\u00f3n de la posverdad como nueva moda, que seguramente ser\u00e1 tan perecedera como tantas otras, por inconsistente, se resume su significado como mentira, el enga\u00f1o del populismo esencialmente emocional que pone en cuesti\u00f3n la democracia. No basta con criminalizar las emociones. Hab\u00eda que reducirlas a la categor\u00eda de creadoras de mentiras. He ah\u00ed su perfecta categor\u00eda de mu\u00f1eco de pimpampum y consuelo del fracaso de la jerarqu\u00eda. Hay que llevar la posverdad a la hoguera y, de paso, a todos los que hagan valer sus emociones en la configuraci\u00f3n de sus actos y decisiones. Hay un nuevo racionalismo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<em>Coraz\u00f3n e inteligencia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La definici\u00f3n impl\u00edcita de posverdad se\u00f1ala su extra\u00f1eza de que las emociones y creencias personales tengan m\u00e1s influencia en la opini\u00f3n p\u00fablica que eso que, et\u00e9reamente, denominan \u201chechos objetivos\u201d. \u00bfY por qu\u00e9 merecer\u00edan tener menos influencia? \u00bfSe les supone a las emociones y creencias particulares una menor categor\u00eda? Que yo sepa la opini\u00f3n p\u00fablica es una suma total de evaluaciones, de una abstracci\u00f3n de millones de seres humanos. Y las personas no anteponen lo que piensan a lo que sienten, si es que ambas cosas son separables. Pensar no es m\u00e1s que sentir, no comprendo esta est\u00fapida dicotom\u00eda. La gesti\u00f3n equilibrada de ambos espacios marca el \u00e9xito de nuestro proyecto individual y colectivo. \u00bfExiste hoy, de verdad, esa mayor influencia de las emociones? No lo creo. Que las sociedades est\u00e9n enfadadas (y decimos que se enfadan con raz\u00f3n) no implica que hayan renunciado a sus criterios y se muevan solo por sentimientos. La indignaci\u00f3n es un estado tanto racional como emocional, como consecuencia del an\u00e1lisis de los hechos acaecidos y su valoraci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1nto de racional tiene la realidad del dolor provocado por una decepci\u00f3n? Uno se enfada m\u00e1s por lo que le hagan que por lo que le digan. O sea, por \u201chechos objetivos\u201d que, en forma de crisis, estafas, mentiras, abusos, corrupci\u00f3n, injusticias, impunidades y negaci\u00f3n de la transparencia debida, han devenido en llamarse artificialmente posverdad. La culpa de la agresi\u00f3n es de la herida, nos dicen; la responsabilidad del sufrimiento son de las l\u00e1grimas. La causante del fracaso democr\u00e1tico es la posverdad. La culpa de la rebeld\u00eda la tienen las emociones. Y as\u00ed.<\/p>\n<p>Creo que la posverdad no va en serio, porque es el s\u00edntoma de un dolor de tripas mal curado. Nuestra cultura no est\u00e1 dispuesta a que se impugne la capacidad emocional en la conformaci\u00f3n de las opiniones y la gesti\u00f3n vital. La inteligencia emocional tiene m\u00e1s vigencia que nunca. La gente no ha enloquecido. Ha sido la pol\u00edtica y la econom\u00eda, y en general los l\u00edderes, los que nos han llevado a esta situaci\u00f3n. Trump no es producto de la posverdad, sino del infarto \u00e9tico de la clase dirigente norteamericana, con la se\u00f1ora Clinton al frente. Francia se la juega en primavera con Marine Le Pen, que no es el resultado de ninguna posverdad. La inteligencia se pasea por las venas de los franceses, eso me tranquiliza. Y est\u00e1 muy claro, a ver si lo entienden due\u00f1os del mundo: las decisiones m\u00e1s inteligentes las toma el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"217\" height=\"75\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cEl populismo va directo al coraz\u00f3n y votar es un acto fundamentalmente racional\u201d, declar\u00f3 a DEIA Javier Solana el pasado 9 de noviembre. 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