{"id":2535,"date":"2017-01-12T20:00:27","date_gmt":"2017-01-12T19:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2535"},"modified":"2017-01-12T20:00:27","modified_gmt":"2017-01-12T19:00:27","slug":"pederastia-o-el-silencio-como-arma-de-destruccion-masiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/01\/12\/pederastia-o-el-silencio-como-arma-de-destruccion-masiva\/","title":{"rendered":"Pederastia o el silencio como arma de destrucci\u00f3n masiva"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\">12 enero 2017<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/men0001_5404_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2536\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/men0001_5404_1.jpg\" alt=\"men0001_5404_1\" width=\"614\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/men0001_5404_1.jpg 614w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/men0001_5404_1-580x324.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Esta es una mirada implacable sobre un asunto delicado<\/strong>, precisamente uno de esos casos en los que hay ser especialmente valientes, abandonando prejuicios y miedos heredados de otros tiempos. Es casi un tema tab\u00fa: la pederastia de los sacerdotes cat\u00f3licos. El suceso ya lo conoc\u00e9is: por primera vez, la di\u00f3cesis de San Sebasti\u00e1n, regida por el simpar obispo Munilla, ha condenado en procedimiento eclesi\u00e1stico a quien fuera vicario general de la di\u00f3cesis, Juan Kruz Mendiz\u00e1bal, sobre quien reca\u00eda la acusaci\u00f3n de dos casos de abusos sexuales a menores, hechos ocurridos entre 2001 y 205, es decir, hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. Los hechos est\u00e1n probados y aceptados por el pederasta y ocurrieron en el entorno de la parroquia de San Vicente, en la parte vieja de Donostia, dentro de las actividades del grupo de tiempo libre \u201cXirimiri Gazte Taldea\u201d. Es la historia de siempre: las excursiones de los ni\u00f1os se convierten en el perfecto escenario para los delitos sexuales y la violencia contra los menores<strong>, entre juegos y risas los canallas afloran sus maldades.<\/strong><\/p>\n<p>El caso no ha tenido escenario judicial, solo eclesi\u00e1stico, lo que constituye el primer esc\u00e1ndalo. Los ni\u00f1os denunciaron al cura el pasado a\u00f1o (despu\u00e9s de m\u00e1s de diez a\u00f1os) en el \u00e1mbito parroquial, sin trascender a los juzgados. Como consecuencia del procedimiento de r\u00e9gimen interior, el cura pederasta fue destituido de los cargos de vicario general y de p\u00e1rroco de San Vicente, siendo excluido tambi\u00e9n de la parroquia de San Ignacio de Gros. Cuando se realiz\u00f3 la destituci\u00f3n, se comunic\u00f3 que la salida del sacerdote abusador de ni\u00f1os obedec\u00eda a que \u00e9ste se tomaba \u201cun a\u00f1o sab\u00e1tico\u201d. Seg\u00fan creo, el octavo mandamiento cat\u00f3lico es \u201cno mentir\u00e1s\u201d. Y aqu\u00ed <strong>se ha mentido descaradamente a la gente, a cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos.<\/strong><\/p>\n<p>Pese a los graves delitos que pesan sobre Mendiz\u00e1bal, \u00e9ste sigue de sacerdote y hace sus misas en un convento de monjas y tambi\u00e9n en la iglesia de Gros. Nos han contado que las v\u00edctimas no quisieron denunciar los hechos en los juzgados. Eso parece, pero hay que aclararlo. A\u00fan as\u00ed, el obispo, ante el conocimiento de un delito de semejante gravedad, debi\u00f3 personarse en los juzgados o en la comisar\u00eda de la Ertzaintza, porque, seg\u00fan el C\u00f3digo penal, <strong>toda persona que tenga conocimiento de que se ha cometido un delito tiene la obligaci\u00f3n, sin opci\u00f3n, de denunciarlo. Y Munilla no lo hizo,<\/strong> lo que implica el presunto delito de obstrucci\u00f3n a la justicia y la ocultaci\u00f3n de una grave responsabilidad. Ya vamos tres esc\u00e1ndalos en uno: el caso se ventila solo en el reducto religioso, se miente a la poblaci\u00f3n y se encubre el delito ante la justicia civil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY por qu\u00e9 no se denunci\u00f3 el caso en los juzgados?<\/strong> El obispado se esconde tras la voluntad de las v\u00edctimas de callar ante la justicia. Y de que finalmente hicieron p\u00fablicos los hechos porque apareci\u00f3 una tercera v\u00edctima y, seg\u00fan dicen, pensaron que era el momento para que otras v\u00edctimas pudieran salir a la luz. A m\u00ed esto de eludir la responsabilidad del obispado y cargarla sobre las v\u00edctimas no me gusta nada. Se parece a la cobard\u00eda. O a eso tan t\u00edpico de la Iglesia, durante siglos, de echar una manta de silencio sobre los pecados de los curas.<\/p>\n<p>No es menos grave que la di\u00f3cesis se decidiera a relatar los hechos tras saber que los afectados hab\u00edan decidido hacerlo p\u00fablico. O sea, que Munilla no se hubiera movido si los chicos no salen de su silencio. Esto es muy grave. <strong>La Di\u00f3cesis de San Sebasti\u00e1n cree que su reino no es de este mundo, y que los pecados de sus curas, nada menos que de pederastia, deben estar al margen de lo que acontece m\u00e1s all\u00e1 de los muros de los templos y tambi\u00e9n de lo que queda debajo de las sotanas.<\/strong> Nos cuenta el obispado que el cura pederasta ha expresado su \u201cprofundo arrepentimiento por los hechos cometidos\u00bb, y que \u201cha acogido con esp\u00edritu sacerdotal la pena impuesta\u201d y que sigue \u201cun proceso terap\u00e9utico psicol\u00f3gico y espiritual, colaborando en la reparaci\u00f3n de lo ocurrido\u00bb. \u00bfY qu\u00e9 nos importa a la sociedad su arrepentimiento y su proceso terap\u00e9utico? Usted, se\u00f1or cura, es un delincuente, un sujeto peligroso que debe estar lejos de la gente y espec\u00edficamente de los ni\u00f1os. Y debe responder ante los tribunales por su grave delito. Se ha dicho, esta misma tarde, que ha sido desterrado fuera de Euskadi y que se le obliga a ir acompa\u00f1ado por otro cura como parte de la penitencia. <strong>\u00bfY para qu\u00e9 se le destierra? \u00bfPara que vaya a violar a ni\u00f1os en otros lugares?<\/strong><\/p>\n<p>Difundido el suceso en prensa, la fiscal\u00eda de Gipuzkoa ha anunciado diligencias de investigaci\u00f3n. Supongo que, al menos, se tendr\u00e1n en cuenta dos posibles delitos: los abusos a menores y la ocultaci\u00f3n de los hechos ante los tribunales, el primero contra el pederasta Mendiz\u00e1bal y el segundo contra Munilla. Estamos ante dos delitos p\u00fablicos ante lo cual no hace falta que exista denuncia previa, sino la iniciativa, de oficio, por parte de la fiscal\u00eda. Ya nos amenazan con la posibilidad de que los delitos de pederastia, cometidos hace m\u00e1s de una d\u00e9cada hayan prescrito. <strong>\u00a1Ya sali\u00f3 la injusticia de la prescripci\u00f3n!<\/strong> Me pregunto cu\u00e1ndo los legisladores, es decir, nuestros pol\u00edticos, van a declarar que los delitos de violencia machista y los de abusos sexuales a menores, dada su profunda gravedad, no prescriban, como no prescriben los de terrorismo o los de lesa humanidad. \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s grave que matar en vida a un ni\u00f1o abusando sexualmente de \u00e9l en sus a\u00f1os de inocencia? <strong>No os imagin\u00e1is las profundas huellas, para toda la vida, que dejan los abusos y violaciones a ni\u00f1os.<\/strong> Es una tragedia humanitaria.<\/p>\n<p>Los abusos sexuales a menores, <strong>la pederastia, es el gran secreto de la Iglesia cat\u00f3lica<\/strong> y su peor pesadilla. Son siglos y, m\u00e1s recientemente, d\u00e9cadas de silencio y miles los ni\u00f1os violentados. En Euskadi necesitamos nuestro <em>Spotlight<\/em>, nuestra historia de investigaci\u00f3n y verdad, aunque hayan transcurrido muchos a\u00f1os, para que se haga honor a tantos pobres ni\u00f1os humillados, ultrajados y violentados por sacerdotes. \u00bfMemoria hist\u00f3rica? Esta es mucho m\u00e1s importante. La ret\u00f3rica argentina del Papa Francisco ha quedado en evidencia: mucho hablar, poco hacer. El silencio como arma de destrucci\u00f3n masiva, <strong>ni\u00f1o a ni\u00f1o, inocencia a inocencia. Sin piedad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"211\" height=\"73\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO 12 enero 2017 Esta es una mirada implacable sobre un asunto delicado, precisamente uno de esos casos en los que hay ser especialmente valientes, abandonando prejuicios y miedos heredados de otros tiempos. 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