{"id":2538,"date":"2017-01-18T16:12:12","date_gmt":"2017-01-18T15:12:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2538"},"modified":"2017-01-18T16:12:12","modified_gmt":"2017-01-18T15:12:12","slug":"la-pederastia-y-la-ley-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/01\/18\/la-pederastia-y-la-ley-del-silencio\/","title":{"rendered":"La pederastia y la ley del silencio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/depredador.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2539\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/01\/depredador.jpg\" alt=\"depredador\" width=\"614\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/depredador.jpg 614w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/01\/depredador-580x328.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Se cre\u00eda impune.<\/strong> Como todos quienes han vivido amparados por poderes absolutos como la Iglesia cat\u00f3lica, Juan Kruz Mendizabal, el cura pederasta puesto al descubierto en la di\u00f3cesis de San Sebasti\u00e1n, pensaba que sus acciones de depredador sexual permanecer\u00edan ocultas. Por eso, encaden\u00f3 varias, tres, de las que de momento se tienen noticia cierta. Se sabe que los tipos como \u00e9l, con conciencia de su inmunidad, no tienen freno. Son insaciables, mienten, manipulan y suelen ser encantadores en su entorno. Y lo peor de todo, carecen de empat\u00eda y dejan un rastro de sufrimiento infinito en las vidas de sus v\u00edctimas, a quienes considera objetos de su deseo. <strong>Bajo la sotana de este sujeto hab\u00eda una historia desconocida de maldades infringidas a los seres humanos m\u00e1s indefensos, los ni\u00f1os, y la vieja ley del silencio<\/strong> que, finalmente, le ha dado patente de corso para sus fechor\u00edas, envuelto en una leyenda de carisma y admiraci\u00f3n popular. Ese silencio c\u00f3mplice hizo que Mendizabal llegara a ser el n\u00famero dos en el escalaf\u00f3n del obispado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a este suceso? Incontables lecciones. La primera es la perenne ingenuidad de la sociedad vasca. La sensaci\u00f3n de sorpresa con que los medios de comunicaci\u00f3n locales han narrado este brutal episodio pone de manifiesto una enorme carencia de informaci\u00f3n sobre la naturaleza de la pederastia y hasta qu\u00e9 punto el sector profesional de la fe est\u00e1 atravesado por su pr\u00e1ctica. \u00bfQu\u00e9 tiene de raro un cura que abusa sexualmente de los ni\u00f1os en Euskadi? Cont\u00e1ndose por miles los hombres y las mujeres que siendo menores fueron violentados por sacerdotes, \u00bfc\u00f3mo se entiende la enfurecida extra\u00f1eza de la gente? \u00bfTan potente es el olvido y tan indigna es la justificaci\u00f3n de lo que ocurri\u00f3 durante d\u00e9cadas en parroquias, colegios, seminarios e instituciones ben\u00e9ficas?<\/p>\n<p>El caso Mendizabal pone en evidencia que el miedo reverencial que suscita la Iglesia sigue instalado entre nosotros, a pesar de la marginalidad del catolicismo real en Euskadi. Es una herencia cultural, y no s\u00e9 si gen\u00e9tica, para cuya superaci\u00f3n necesitar\u00edamos mucho m\u00e1s que el conocimiento de esc\u00e1ndalos como este y la valent\u00eda de examinar lo que fue aqu\u00ed la tragedia de la pederastia eclesi\u00e1stica y sus devastadores efectos. <strong>Es como si haber sido creyentes alguna vez nos hubiera proporcionado la negaci\u00f3n de la verdad humana a cambio de la divina.<\/strong> No comprendo esta flojera moral en una Euskadi cr\u00edtica.<\/p>\n<p><strong><em>La estrategia Munilla<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El espect\u00e1culo de la prelatura de San Sebasti\u00e1n en este asunto, coherente con la personalidad de Munilla, es digno de an\u00e1lisis. Tenemos al obispo oficial, el indignado y justiciero, que castiga al depredador y dice apartarlo de la comunidad cristiana, oblig\u00e1ndole a \u201cun proceso terap\u00e9utico psicol\u00f3gico y espiritual, colaborando en la reparaci\u00f3n de lo ocurrido\u201d. Y tenemos al obispo real, el aut\u00e9ntico Munilla, desde cuyo despacho se comunic\u00f3 que Mendizabal, una vez destituido como vicario general y p\u00e1rroco de San Vicente, se tomaba \u201cun a\u00f1o sab\u00e1tico\u201d. Munilla minti\u00f3. Lo de menos es el octavo mandamiento y su quebranto; lo que importa es la falsa estrategia del prelado, que consiste en aparentar una cosa -la indignaci\u00f3n, el perd\u00f3n y el castigo- y hacer otra, dejando a Mendizabal seguir ejerciendo como sacerdote, casi sin control, hasta que se conoci\u00f3 el tercer caso de pederastia de quien fuera su mano derecha. Lejos de ser un obispo identificado con el Papa Francisco, Munilla est\u00e1 tratando de apagar el incendio de su di\u00f3cesis con mentiras y una actuaci\u00f3n permisiva con el depredador sexual, bajo el disfraz de la contundencia verbal y el semblante sombr\u00edo. <strong>En ning\u00fan caso, el sacerdote abusador de ni\u00f1os deber\u00eda haber seguido como cura ni un d\u00eda m\u00e1s<\/strong> despu\u00e9s de conocerse tan miserables hechos.<\/p>\n<p>Lo peor no han sido las mentiras de Munilla y sus dobleces. Es que se ha hurtado a la justicia civil lo que le corresponde. <strong>Amparado en la ley de enjuiciamiento criminal espa\u00f1ol, que data de 1882<\/strong>, \u00a1a\u00fan vigente!, el a\u00f1o en que nacieron Igor Stravinski y James Joyce, que excluye de la obligaci\u00f3n de la denuncia de delitos cometidos por eclesi\u00e1sticos que hubieran sido revelados en el ejercicio de sus funciones. Este privilegio, absolutamente inconstitucional, es en el que se ha amparado Munilla para no cumplir su obligaci\u00f3n de acudir a la justicia ordinaria en cuanto conoci\u00f3 estos delitos, ni siquiera presuntos, puesto que han sido reconocidos por su mismo autor.<\/p>\n<p>Por mucho que los chicos, v\u00edctimas de Mendizabal, hubieran decidido no comunicar a la Ertzaintza o al juzgado los abusos sexuales a los que fueron sometidos y que optaran por la v\u00eda eclesi\u00e1stica, no le quita a Munilla su responsabilidad por haber ocultado a la justicia civil estos delitos. \u00bfCu\u00e1l era el prop\u00f3sito del obispo? Aplicar la ley del silencio y negar la verdad a la sociedad conforme a la creencia de que la Iglesia no es de este mundo. \u00bfQu\u00e9 grado de libertad real dispusieron las v\u00edctimas para que el cura fuera juzgado exclusivamente en el \u00e1mbito de la comunidad religiosa? \u00bfPor qu\u00e9 han tenido que transcurrir m\u00e1s de veinte a\u00f1os en un caso y m\u00e1s de diez en los otros dos para que se denunciaran los hechos? Por el mismo motivo que miles de adultos ocultan hoy la humillaci\u00f3n sufrida en colegios y parroquias: por verg\u00fcenza y sentimiento de culpa, poderosas emociones, aliadas de los pederastas para encubrir su carrera delictiva. <strong>Cuando se entienda que la verg\u00fcenza y la culpabilidad son formas de cobard\u00eda quiz\u00e1s podamos emprender una regeneraci\u00f3n hist\u00f3rica,<\/strong> largamente aplazada.<\/p>\n<p><strong><em>Victimismo sin compasi\u00f3n<\/em>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Cualquiera que haya le\u00eddo <em>Instrumental<\/em>, del pianista y escritor brit\u00e1nico James Rhodes, violado por su profesor de boxeo entre los cinco y diez a\u00f1os en un colegio de \u00e9lite, y quien visit\u00f3 Bilbao en septiembre pasado y volver\u00e1 en junio al Arriaga, puede hacerse una idea de las secuelas psicol\u00f3gicas y emocionales, pr\u00e1cticamente incurables, que dejan los abusos sexuales sufridos en la infancia. <strong>Si la sociedad tuviera conciencia de esta tragedia no la esconder\u00eda bajo un manto de silencio<\/strong> y, por qu\u00e9 no decirlo tambi\u00e9n, envuelta en la disculpa t\u00e1cita hacia los sacerdotes cat\u00f3licos. Es mucho m\u00e1s grave si el autor es un cura, porque su delito aumenta por su posici\u00f3n de confianza y autoridad sobre los menores.<\/p>\n<p>No, Euskadi tampoco hace justicia a las v\u00edctimas de la pederastia. Aqu\u00ed somos mucho de callar y sentir verg\u00fcenza de lo que nos han hecho. Somos muy de sentimientos de culpa. El peso espec\u00edfico de la Iglesia en nuestras vidas ha sido demoledor, con su pr\u00e9dica de la resignaci\u00f3n y su perverso sentido del perd\u00f3n universal. En medio del esc\u00e1ndalo Mendizabal hemos o\u00eddo que <strong>la informaci\u00f3n sobre el caso est\u00e1 inspirada y motivada por la irreligiosidad y el odio a la Iglesia.<\/strong> La intocabilidad de esta instituci\u00f3n antes estaba garantizada por el silencio impuesto por su r\u00edgido sistema de valores y su v\u00ednculo con la autoridad civil, por dos miedos que se complementaban. Y ahora, cuando una gran parte de la sociedad se ha liberado del yugo de la fe y la tutela eclesi\u00e1stica, el argumento de defensa es el victimismo. Vuelve la persecuci\u00f3n religiosa, dicen.<\/p>\n<p>\u00bfY qui\u00e9n ha pensado en las v\u00edctimas de verdad, esos ni\u00f1os, todos los ni\u00f1os cuya inocencia fue profanada? \u00bfQui\u00e9n se ha preocupado de c\u00f3mo se encuentran, cu\u00e1les son sus necesidades, qu\u00e9 se puede hacer por ellas? S\u00ed, el fiscal de Gipuzkoa va a intervenir ahora, una vez que los hechos han transcendido a los medios. Dicen desde la fiscal\u00eda que se ha iniciado una investigaci\u00f3n contra Mendizabal, aun sabiendo que los delitos han prescrito. Una justicia que prescribe en una organizaci\u00f3n lenta y perezosa: esa es la justicia en Espa\u00f1a. La Iglesia exhibe su victimismo para salir impune. Sin compasi\u00f3n. La compasi\u00f3n es el m\u00ednimo \u00e9tico que cabe en una sociedad humana digna de tal nombre. <strong>S\u00ed, la compasi\u00f3n, el \u00faltimo vestigio de Dios en el mundo.\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BL\u00c1ZQUEZ\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Consultor de comunicaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2491\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"217\" height=\"75\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se cre\u00eda impune. 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