{"id":2579,"date":"2017-02-23T19:14:32","date_gmt":"2017-02-23T18:14:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2579"},"modified":"2017-02-23T19:14:32","modified_gmt":"2017-02-23T18:14:32","slug":"cual-es-tu-disfraz-contra-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/02\/23\/cual-es-tu-disfraz-contra-la-realidad\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es tu disfraz contra la realidad?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Onda Vasca, 23 febrero 2017<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/02\/1423811348_553811_1423811473_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2580\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/02\/1423811348_553811_1423811473_noticia_normal.jpg\" alt=\"1423811348_553811_1423811473_noticia_normal\" width=\"770\" height=\"622\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/02\/1423811348_553811_1423811473_noticia_normal.jpg 770w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/02\/1423811348_553811_1423811473_noticia_normal-580x469.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Ya es Carnaval, la fiesta de final de invierno y p\u00f3rtico de la primavera<\/strong>, una fiesta diluida pero a\u00fan resistente en una sociedad con el calendario cargado de festejos de todas clases. Nada queda, excepto en algunos lugares muy concretos, de la raz\u00f3n del carnaval, que naci\u00f3 como respiro de extravagancia y burla contra el rigor moral y la autoridad. Este fin de semana, nuestros pueblos y ciudades se convertir\u00e1n en <strong>bailes de disfraces e iron\u00edas chuscas<\/strong>. \u00bfContra qui\u00e9n y por qu\u00e9? \u00bfDe qu\u00e9 o qui\u00e9n hay que burlarse hoy? \u00bfA qui\u00e9n o a qu\u00e9 le hago una burla escandalosa con mi m\u00e1scara y disfraz?<\/p>\n<p><strong>El carnaval est\u00e1 superado en sus razones originales<\/strong>; ha mutado hacia otros significados. Probablemente, no es m\u00e1s que una fiesta singular que en cada lugar tiene sus peculiaridades. Ya no hay que hacer mofa de la iglesia, que no manda nada; ni de los demonios que arruinan las cosechas, ni de la autoridad que nos impone su designio. No hay mitos. Hay una realidad. <strong>En lo que todos est\u00e1n de acuerdo es en el destino de todo el cachondeo: la realidad.<\/strong> De eso hay que mofarse, de la cruda y deprimente realidad y de quienes, desde alg\u00fan lugar indefinido, condicionan nuestras vidas y la hacen m\u00e1s dura y dif\u00edcil. La crisis, que es el nombre que le damos a la realidad triste de hoy, no es m\u00e1s que una abstracci\u00f3n de las decisiones y ego\u00edsmos que nos han tra\u00eddo desempleo, \u00e9xodo juvenil, precariedad laboral, sueldos bajos, recortes en los servicios p\u00fablicos y la amenaza de las pensiones. La crisis tiene nombre y apellidos y contra ella se disfrazar\u00e1 la gente este fin de semana y hasta la noche del martes. Contra la realidad implacable nos rebelamos.<\/p>\n<p>Me pregunto si <strong>disfrazarse hoy tiene, como s\u00edmbolo, alg\u00fan sentido<\/strong>. Si nos libera de algo. \u00bfQu\u00e9 nos aporta el disfraz y las m\u00e1scaras burlescas del carnaval? Esto lo tendr\u00eda que decir la gente, mucha gente, que se disfrazar\u00e1 estos d\u00edas. Yo creo que tiene sentido, siempre que tengamos idea de lo que estamos haciendo. \u00bfEs solo una forma de diversi\u00f3n, una risa de nosotros mismos? En esto, hay una gran diversidad. Porque cada uno de nosotros tienen sus demonios; yo tambi\u00e9n, contra lo que hay que conjurarse. Pero no deber\u00edamos olvidar que el <strong>disfrazarse en carnaval va como expresi\u00f3n de alguna ira o cabreo<\/strong>, o para exorcizar algo que nos hace la vida imposible. No deber\u00edamos olvidar, creo yo, que el objetivo no es la autoburla o la risa de cada uno hacia el interior, sino l<strong>a mofa de lo que nos oprime y deprime.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 hay que disfrazarse? En mi opini\u00f3n, <strong>de lo que te obsesiona<\/strong>. Lo digo sinceramente: a m\u00ed me gustar\u00eda <strong>disfrazarme de mujer<\/strong> que es, por otra parte, <strong>el disfraz preferido de los hombres<\/strong>, de muchos hombres. Es una fijaci\u00f3n masculina en la que habr\u00eda que profundizar freudianamente. No ocurre al rev\u00e9s. Raramente las mujeres quieren disfrazarse de hombres, lo cual nos plantea una sociolog\u00eda del disfraz muy interesante, que explicar\u00eda las profundas diferencias con que hombres y mujeres abordamos la realidad y nuestras vidas personales. Somos tan distintos, tan divinamente complementarios&#8230;<\/p>\n<p><strong>La naturaleza creativa de las personas se manifiesta en la elecci\u00f3n del disfraz<\/strong> o m\u00e1scara y el modo en que se transforman en un personaje burlesco. No vale, en mi opini\u00f3n, comprarse un disfraz est\u00e1ndar en la tienda o en el chino. Eso no tiene ninguna gracia ni m\u00e9rito alguno. <strong>Uno deber\u00eda fabricarse su propio disfraz y combinar cosas para obtener un antifaz reconocible<\/strong>. Los ni\u00f1os y las ni\u00f1as, que son las personas que m\u00e1s disfrutan disfraz\u00e1ndose, se compran un modelo de pirata o de alg\u00fan personaje o h\u00e9roe de la televisi\u00f3n o el cine. Deber\u00eda estar prohibido salir de Superman o de Starwars. Esto es muy cutre y resabido. Hay que innovar y dejar que la imaginaci\u00f3n y nuestras obsesiones y rabias nos lleven a optar por un disfraz rompedor, \u00fanico, coherente con el sentido burlesco del carnaval. Claro, \u00bfy c\u00f3mo es el disfraz de Fondo Monetario Internacional, o de Bruselas? Ya podemos anticipar que <strong>el disfraz preferido ser\u00e1 de Donald Trump<\/strong>, que ser\u00eda algo as\u00ed como ir de pato Donald y un enorme tup\u00e9 rubio y cara avinagrada. Ser\u00e1 el disfraz que m\u00e1s veamos. Es normal. Es el gran cabr\u00f3n, el peor demonio posible, el m\u00e1s odioso.<\/p>\n<p>A estas alturas, en v\u00edsperas del gran fin de semana del carnaval, <strong>muchos ya tendr\u00e1n decidido su m\u00e1scara burlesca.<\/strong> Y muchos, como yo, pensar\u00e1n si tiene sentido disfrazarse de alguna manera en una sociedad donde cada d\u00eda, a todas horas y en todas partes, <strong>vamos disfrazados, entendiendo por tal que f\u00edsica y emocionalmente ocultamos nuestra autenticidad <\/strong>bajo una cuidada imagen o bajo muecas de compromiso. Esto es lo m\u00e1s interesante de todo. El carnaval de cada d\u00eda. Las leyes del encubrimiento cotidiano. La moda, el maquillaje, la ret\u00f3rica del atuendo, la niebla de nuestra identidad, la ocultaci\u00f3n de nuestras fragilidades, el miedo que nos hace ocultarnos bajo algunas se\u00f1as\u2026 Esas cosas son el carnaval que no cesa. Pero no nos pongamos trascendentes.<\/p>\n<p><strong>Hay que sumarse a la fiesta, con mejor o peor disposici\u00f3n<\/strong>. Hacer un par de d\u00edas el idiota no est\u00e1 mal; pero <strong>que tenga sentido<\/strong>. Que sirva para burlarse de nuestros demonios, que todos los tenemos, y que nos valga de desahogo. Participar con los amigos y cuadrilla en estas cosas de purgar <strong>los demonios comunes<\/strong>. Maldecir a la vez lo que nos jode. No est\u00e1 mal. Pero sed originales. Haced gracia, incluso <strong>sed crueles con quien lo merece<\/strong>: Rajoy, el rey y su familia, la justicia, la violencia, los canallas que matan a sus parejas, todo lo que haya que maldecir durante unos d\u00edas\u2026 <strong>Hay que salir de la realidad y pisotearla bien posteada<\/strong>. \u00a1Feliz carnaval!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"222\" height=\"77\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO Onda Vasca, 23 febrero 2017 Ya es Carnaval, la fiesta de final de invierno y p\u00f3rtico de la primavera, una fiesta diluida pero a\u00fan resistente en una sociedad con el calendario cargado de festejos de todas clases. 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