{"id":2625,"date":"2017-03-22T10:34:47","date_gmt":"2017-03-22T09:34:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2625"},"modified":"2017-03-22T10:34:47","modified_gmt":"2017-03-22T09:34:47","slug":"corazones-que-no-se-rinden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/03\/22\/corazones-que-no-se-rinden\/","title":{"rendered":"Corazones que no se rinden"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/03\/trump-rajoy.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2626\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/03\/trump-rajoy.jpg\" alt=\"trump-rajoy\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/03\/trump-rajoy.jpg 1200w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/03\/trump-rajoy-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/03\/trump-rajoy-940x529.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como todas las minor\u00edas, que viven encerradas en s\u00ed mismas, la clase dirigente crea su propio c\u00f3digo de comunicaci\u00f3n, su jerga particular. No suele ser un lenguaje elaborado, m\u00e1s bien es pobre, una ret\u00f3rica de persuasi\u00f3n muy simple. Lo fundamental es su repetici\u00f3n, porque de otra forma no tendr\u00eda relevancia. Como los anuncios, su mensaje se basa en su exagerada redundancia m\u00e1s que en su esencia. La clase pol\u00edtica es uno de esos grupos con dialecto propio. Podr\u00eda hacerse un diccionario de t\u00e9rminos usados constantemente en los medios de comunicaci\u00f3n y en sus discursos. Me detengo en uno de los m\u00e1s frecuentes: <strong>normalidad.<\/strong> Por normalidad entendemos aquello que cabe dentro de lo aceptable en la sociedad y no desequilibra la diversidad y el horizonte de una comunidad. Sin embargo, <strong>su sentido en pol\u00edtica es perverso.<\/strong><\/p>\n<p>La normalidad es lo que no inquieta. Lo que puede hacerse sin riesgos. O lo que da aparente seguridad; pero es falso. <strong>No hay concepto m\u00e1s conservador,<\/strong> al menos en pol\u00edtica y gesti\u00f3n, que la normalidad. Se usa cuando no sucede nada. Y eso es lo malo, cuando no ocurre nada diferente a lo conocido y habitual. La normalidad es la oposici\u00f3n de lo nuevo y el cambio. Es una actitud anti innovadora. Es la negaci\u00f3n de la utop\u00eda, una cierta desesperanza. La normalidad es el mantra de la pol\u00edtica previsible, la que se construye sobre el mero sostenimiento del poder. Lo que justifica sus mermas e insuficiencias. La pol\u00edtica que presume de normalidad<strong> la hacen los mediocres<\/strong>. Porque nada en un mundo tan desigual e injusto y en una sociedad como la vasca, con graves problemas y tantas ilusiones pendientes de cumplimiento, puede aceptarse la pol\u00edtica de la normalidad con todos sus l\u00edmites. Es una aceptaci\u00f3n sumisa y cobarde de una realidad vulgar e inexorable.<\/p>\n<p>Para la pol\u00edtica actual la normalidad es un concepto positivo; pero no lo es. Es una trinchera. <strong>Un virus paralizante<\/strong>. Si aceptamos la situaci\u00f3n de Euskadi dentro de la normalidad es que hemos asumido que Espa\u00f1a es un Estado v\u00e1lido, cuando es b\u00e1sicamente <strong>un Estado fallido<\/strong>, con dos hechos nacionales que ponen de manifiesto su fracaso, Catalunya y Euskadi. \u00bfC\u00f3mo puede ser normal que solo con arreglo a la ley, nacida de una Constituci\u00f3n fraudulenta, redactada bajo la presi\u00f3n de los poderes residuales de la dictadura y en un ambiente de miedo e ignorancia social, que Espa\u00f1a se mantenga en su forzada unidad negando a vascos y catalanes el m\u00e1s elemental ejercicio de la democracia? <strong>\u00bfQu\u00e9 normalidad puede existir en una realidad ficticia y agresiva?<\/strong> Cada vez que oigo a un pol\u00edtico, de aqu\u00ed y de all\u00ed, hablar de normalidad sufro un ataque de indignaci\u00f3n y furia. Se burlan de m\u00ed y de todos.<\/p>\n<p><strong><em>La normalidad desenmascarada<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aplicando una ley injusta, porque se opone de ra\u00edz al poder de la gente, un tribunal ha condenado al <em>expresident<\/em> de Catalunya, Artur Mas, a dos a\u00f1os de inhabilitaci\u00f3n y multa, lo mismo que a la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, y a la consejera de Ense\u00f1anza, Irene Rigau. \u00a1Ah, es la normalidad! As\u00ed lo ha declarado el presidente espa\u00f1ol, Mariano Rajoy, y as\u00ed tambi\u00e9n los medios informativos del Estado han presentado esta sentencia humillante. \u00bfPero c\u00f3mo va a ser normal que se condene a quienes han cumplido con los deseos de la mayor\u00eda de su pueblo? \u00bfLa normalidad es ocultar y pudrir los problemas y responder con escarmientos a las demandas de la ciudadan\u00eda? <strong>\u00bfEs normalidad judicializar la pol\u00edtica?<\/strong> La normalidad espa\u00f1ola bloquea la democracia con su indecencia. Es lo m\u00e1s absurdo que pueda haber y define una situaci\u00f3n surrealista.<\/p>\n<p>La normalidad tiende a cerrar los ojos a la verdad, porque esta es inc\u00f3moda. Le cuesta mucho reconocer la insuficiencia de los viejos m\u00e9todos y no se encara con quienes plantean nuevas soluciones. Espa\u00f1a no puede hablar con Catalunya, porque el di\u00e1logo, en esencia, busca el acuerdo, lo que implicar\u00eda forzar al Estado a remover el <em>status quo<\/em> de su caduco modelo unitario. Tampoco se sentar\u00e1 a hablar con Euskadi cuando se le presente un nuevo proyecto de autogobierno en el que est\u00e9 contenido el derecho a decidir de los vascos. Y aunque se le reconociera, Espa\u00f1a jam\u00e1s permitir\u00eda la independencia y <strong>la tumbar\u00eda a sangre y fuego.<\/strong> La escu\u00e1lida democracia espa\u00f1ola solo acepta un independentismo te\u00f3rico, de l\u00edrica y papel, aquel que se reivindica, pero no se ejerce. El que amaga, pero permanece quieto. Un nacionalismo de deseos irrealizables. El que tenemos ahora, inm\u00f3vil y sin autoestima.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la normalidad tambi\u00e9n empobrece a Euskadi. Mi percepci\u00f3n es que se ha convencido a los vascos de que la independencia es imposible y para consolidar esta falsedad se ponen como ejemplo los problemas que afectan ahora a Catalunya por su proyecto de desconexi\u00f3n del Estado y la conflictividad social y econ\u00f3mica que est\u00e1 acarreando. La tranquilidad pol\u00edtica es el ideal, nos dicen. Al mismo tiempo, el Brexit y otras amenazas que se viven en Europa parecen dar sentido a la raz\u00f3n de olvidar, o al menos aparcar, los prop\u00f3sitos de emancipaci\u00f3n. Escocia y quiz\u00e1s Irlanda pueden impugnar esa maliciosa tendencia al repliegue nacional y la rendici\u00f3n a los poderes estatales. Nos hemos acomodado, es lo que ocurre. Y es un gran error, porque<strong> equivale a nuestra autonegaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La libertad de Euskadi respecto de Espa\u00f1a va m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura europea. Catalunya, lejos de ser un problema, es un ejemplo para nosotros; no por la metodolog\u00eda, que no parece la mejor, ni por el impulso estrat\u00e9gico inicial -por agravio-, sino por su capacidad de resistencia. A Catalunya se la est\u00e1 atacando sin piedad, utilizando incluso el juego sucio de sacar las corruptelas de su clase pol\u00edtica para denigrar los deseos nacionales de una sociedad limpia, culta y creativa. <strong>Ni el 3 ni el 4%, ni la panda de los Pujol, restan un \u00e1pice de legitimidad a los anhelos de libertad de los catalanes.<\/strong> Los pillos espa\u00f1oles jugando a limpiar Catalunya, esa es la normalidad que se predica.<\/p>\n<p><strong><em>El mundo no es normal<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los optimistas y los ingenuos siempre cre\u00edmos que el mundo da dos pasos adelante y uno atr\u00e1s. Que siempre est\u00e1 avanzando, aunque sea poco. Y no, el mundo del siglo XXI camina hacia atr\u00e1s. S\u00ed, podr\u00e1 ir hacia adelante en tecnolog\u00eda y en conocimiento; pero ah\u00ed est\u00e1 el brutal espect\u00e1culo de la destrucci\u00f3n de Siria, los miles de refugiados ahog\u00e1ndose a las puertas de Europa. El Viejo Continente se autodestruye en sus ego\u00edsmos y olvida lo que ha sido durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. El Reino Unido se atrinchera. La ultraderecha se envalentona y mira con ira el presente. Y en Estados Unidos, m\u00e1s de sesenta y dos millones de ciudadanos, han elegido a un demente como l\u00edder, quien ha prometido guerras, m\u00e1s armas y destrucci\u00f3n, adem\u00e1s de muros y cierre de fronteras. Con este panorama, <strong>\u00bfqui\u00e9n puede hablar con rigor de normalidad, maldita sea?<\/strong><\/p>\n<p>No puede haber letargo, resignaci\u00f3n y normalidad cuando las injusticias crecen, el desempleo empobrece a millones de personas, la gente sobrevive cada vez con menos y nuestros j\u00f3venes tienen un inquietante horizonte de desilusiones por delante. La democracia, ya limitada, est\u00e1 en serio peligro. Con todas estas amenazas y el envilecimiento del mundo, con Trump invocando la guerra, \u00bfc\u00f3mo vamos a hacer una pol\u00edtica de normalidad? M\u00e1s bien, hay que salir de la indiferencia y la zona de confort para arriesgar, atreverse a todo y plantarles cara a las nuevas tiran\u00edas, disfrazadas de sosiego y tecnolog\u00eda. Y decirle a la clase dirigente: \u00bfnormalidad? no, gracias. <strong>Nunca hubo m\u00e1s razones para la desobediencia y la rebeld\u00eda,<\/strong> para el no, y menos argumentos para conformarse como ahora. Las oportunidades buscan corazones que no se rinden. <strong>Y viceversa.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"231\" height=\"80\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Como todas las minor\u00edas, que viven encerradas en s\u00ed mismas, la clase dirigente crea su propio c\u00f3digo de comunicaci\u00f3n, su jerga particular. 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