{"id":2631,"date":"2017-03-28T10:02:08","date_gmt":"2017-03-28T08:02:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2631"},"modified":"2017-03-28T10:02:08","modified_gmt":"2017-03-28T08:02:08","slug":"el-vuelo-de-paloma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/03\/28\/el-vuelo-de-paloma\/","title":{"rendered":"El vuelo de Paloma"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/03\/PalomaGomezBorrero.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2632\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/03\/PalomaGomezBorrero.jpg\" alt=\"PalomaGomezBorrero\" width=\"742\" height=\"619\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/03\/PalomaGomezBorrero.jpg 742w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/03\/PalomaGomezBorrero-580x484.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 742px) 100vw, 742px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todos llevamos prendida una ciudad a nuestro nombre: Par\u00eds, Biarritz, Nueva York, Bilbao, Bakio&#8230; <strong>Paloma G\u00f3mez Borrero era Roma<\/strong> y su min\u00fasculo Estado, el Vaticano. Fue durante decenios la embajadora <em>de facto<\/em> en la capital italiana y portavoz oficioso de los rectores de la Iglesia pese a ser <strong>mujer y pionera -primera corresponsal femenina de TVE-<\/strong> en un mundo de hombres asexuados. Paloma ha muerto sin convencernos de la santidad cat\u00f3lica, pero nos proporcion\u00f3 un relato honesto de lo que ocurr\u00eda en el n\u00facleo de la Curia y de c\u00f3mo ese universo, otrora tan temido, se desmoronaba al ritmo en que la gente tomaba las riendas de su conciencia y se liberaba de la tutela de los dogmas pueriles y los curas. Roma deber\u00eda acoger el cuerpo y el alma de Paloma para siempre, junto a un micr\u00f3fono y la cruz.<\/p>\n<p>Cuando la tele era en blanco y negro Paloma ya estaba all\u00ed con su flema y buen estilo. Se contagi\u00f3 de la parsimonia y la ret\u00f3rica vaticanas para contarnos las verdades, pero no todas. Se hizo adicta a los secretos. <strong>Testigo de cinco c\u00f3nclaves<\/strong> y del pontificado de Juan Pablo II, ahora santo, con el atentado de Ali Agca y las concentraciones humanas que acompa\u00f1aron sus viajes por el mundo, no acert\u00f3 a explicar c\u00f3mo era posible que un jerarca tan retr\u00f3grado pudiera tener tal poder de convocatoria. <strong>La periodista era muy del Papa polaco<\/strong>, hasta el punto de amparar su tibieza con la pederastia sacerdotal: \u201cMuchos casos no se los crey\u00f3 porque ven\u00eda de un r\u00e9gimen comunista, donde la Iglesia era calumniada\u201d. Este mismo argumento se lo escuch\u00e9 cuando coincid\u00ed con ella en ETB, el pasado 20 de enero, en <em>La Noche en Jake<\/em>. Tambi\u00e9n la vimos aqu\u00ed en <em>Todos los apellidos vascos<\/em> para conocer <strong>sus ra\u00edces alavesas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Paloma rima con Roma, pero no con la televisi\u00f3n de ahora<\/strong>, de formatos grotescos que en nada se asemejan a los ingenuos de d\u00e9cadas atr\u00e1s. Hace tiempo que perdi\u00f3 la correcci\u00f3n que ella representaba. No es que vayamos a peor, es que lo peor sigue su carrera superlativa hacia lo p\u00e9simo. <strong>Es viernes y llueve en Roma por Paloma<\/strong>. <em>Arrivederci<\/em>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Todos llevamos prendida una ciudad a nuestro nombre: Par\u00eds, Biarritz, Nueva York, Bilbao, Bakio&#8230; Paloma G\u00f3mez Borrero era Roma y su min\u00fasculo Estado, el Vaticano. 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