{"id":2657,"date":"2017-04-20T22:24:52","date_gmt":"2017-04-20T20:24:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2657"},"modified":"2017-04-20T22:24:52","modified_gmt":"2017-04-20T20:24:52","slug":"el-profesor-uriondo-y-el-club-de-los-poetas-muertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/04\/20\/el-profesor-uriondo-y-el-club-de-los-poetas-muertos\/","title":{"rendered":"El profesor Uriondo y el \u00abClub de los Poetas Muertos\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Onda Vasca, 20 abril 2017<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada-El-foco.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2658\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada-El-foco.jpg\" alt=\"Portada El foco\" width=\"720\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada-El-foco.jpg 720w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada-El-foco-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Esto no es una pel\u00edcula, ni una historia cualquiera de ficci\u00f3n. Ha ocurrido y est\u00e1 ocurriendo aqu\u00ed, en Bilbao, una ciudad de Euskadi. <strong>Su protagonista es un profesor de la Facultad de Ingenier\u00eda,<\/strong> de la Universidad del Pa\u00eds Vasco, UPV-EHU. Se llama Felipe Uriondo e imparte la asignatura de Electrotecnia. <strong>Uriondo es un profesor \u00fanico.<\/strong> Adem\u00e1s de dar las clases que tiene asignadas por su departamento, <strong>dedica las tardes de los viernes, de 6 a 9, cuando todo el mundo se ha lanzado a la vor\u00e1gine del fin de semana<\/strong>, a impartir clases de apoyo a los alumnos. A sus alumnos y a los de otras clases. Nadie se lo manda ni impide a ning\u00fan alumno, venga de donde venga, que participe de sus clases. Son clases de refuerzo de una asignatura endemoniadamente dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Y no solo eso. El profesor Uriondo ha creado una plataforma virtual con sus apuntes y problemas resueltos, que los alumnos de la asignatura pueden consultar libremente desde sus casas. Y ya, llegando a lo prodigioso e incre\u00edble, <strong>Uriondo facilita su tel\u00e9fono m\u00f3vil a los alumnos<\/strong> para que estos puedan llamarle para hacerle alguna pregunta y aclarar dudas. \u00bfPuede ocurrir algo m\u00e1s incre\u00edble en nuestra Universidad p\u00fablica? A m\u00ed me parece, que Uriondo es <strong>la reencarnaci\u00f3n del profesor John<\/strong><strong> Keating,<\/strong> personaje central del libro y pel\u00edcula \u201cEl Club de los Poetas muertos\u201d, la historia del profesor que quiso ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que el sistema educativo, con sus mezquindades y limitaciones de concepto, le pod\u00edan permitir y finalmente le expulsaron del Colegio. Porque era una amenaza para todos. Demasiada entrega a los chicos, demasiada creatividad, demasiada implicaci\u00f3n. Todo demasiado para un modelo educativo obsoleto y sindicalizado.<\/p>\n<p>Como al profesor Keating, a Uriondo sus compa\u00f1eros del departamento de Electrotecnia le han dicho que ten\u00eda que <strong>cesar de implicarse tanto con los alumnos y alumnas. Porque eso les dejaba en evidencia<\/strong>. Porque el sistema no lo tiene escrito en sus estrictos protocolos. Y le han derrotado. El mismo lo ha declarado en un mensaje de correo electr\u00f3nico enviado a sus chicos y chicas: <strong>\u201cLo siento, me han vencido\u201d<\/strong>. Y les anunciaba que \u201ccon todo el dolor de mi coraz\u00f3n\u201d ten\u00eda que renunciar a dar esas clases de refuerzo- Y lo que es a\u00fan m\u00e1s tr\u00e1gico, ha tenido que renunciar a impartir la asignatura el pr\u00f3ximo curso. Muy bien, ya tiene la Facultad de Ingenier\u00eda de Bilbao, sus compa\u00f1eros del departamento de Electrotecnia y la Universidad del Pa\u00eds Vasco <strong>el cad\u00e1ver del profesor Uriondo sobre la mesa.<\/strong> Enhorabuena. Pido una ovaci\u00f3n para ellos.<\/p>\n<p>Con lo que no contaban la Facultad, el departamento de Electrotecnia y la UPV es con <strong>la rebeli\u00f3n del alumnado.<\/strong> Ochocientos alumnos de la Facultad, m\u00e1s del doble de los que reciben la materia, han firmado un comunicado como apoyo cerrado y total al profesor Uriondo, del que destacan su implicaci\u00f3n con el alumnado y la calidad de sus clases. Los alumnos requieren a la direcci\u00f3n de la Facultad que se permitan continuar las clases de refuerzo. <strong>No existe nadie m\u00e1s agradecido que un alumno hacia su profesor<\/strong>, un agradecimiento que, como las grandes emociones, duran toda la vida.<\/p>\n<p>El profesor acosado por sus compa\u00f1eros es uno de los mejor valorados por sus alumnos. En las votaciones de valoraci\u00f3n, sus alumnos <strong>le otorgan el nivel de sobresaliente,<\/strong> muy inusual en la Universidad. Se sabe tambi\u00e9n que los alumnos de Uriondo obtienen mejores calificaciones que otros alumnos con otros profesores. Incluso aquellos alumnos que no eran propios de Uriondo pero que acuden a sus clases de refuerzo de la materia mejoran sus notas. \u00bfY qu\u00e9 dice la Universidad ante la derrota del profesor por sus compa\u00f1eros de Departamento? Pues que va abrir un expediente informativo y ha enviado a un letrado para recopilar datos. <strong>\u00bfPero qu\u00e9 m\u00e1s informaci\u00f3n necesitan?<\/strong> Tienen la nota de apoyo al profesor de 800 alumnos de la Facultad. Tienen los datos de sus clases de refuerzo. Tienen la implicaci\u00f3n del profesor. Tienen el tiempo personal que dedica a todos ellos, sin que nadie se lo reconozca. Tienen su eficacia como profesor, que hace comprensible una materia muy compleja. Tienen su derrota. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieren<strong>? Quiz\u00e1s quieran crucificarlo<\/strong> junto a San Mam\u00e9s, a la salida de la Facultad.<\/p>\n<p><strong>Cuidado con lo que vaya a decidir la UPV. Mucho cuidado<\/strong>. Porque est\u00e1 algo m\u00e1s en juego que la estricta mezquindad de los profesores compa\u00f1eros de Uriondo. <strong>Est\u00e1 en juego el honor profesional<\/strong> de un profesor ejemplar. <strong>Est\u00e1 en juego la autoestima de la Universidad<\/strong> y de su propio esp\u00edritu, ese esp\u00edritu libre y cr\u00edtico al que tanto se apela y que despu\u00e9s nadie practica. Est\u00e1 en juego la posici\u00f3n un\u00e1nime de los alumnos. Est\u00e1 en juego la democracia en la misma casa del conocimiento. <strong>Est\u00e1 en juego el respeto a la labor docente<\/strong>, que es el n\u00facleo de la ense\u00f1anza. Est\u00e1 en juego que la UPV se convierta en un recinto de mezquindad solo porque un profesor supera los est\u00e1ndares de su pelado trabajo. Est\u00e1 en juego que la Universidad pierda a un gran profesor, adem\u00e1s de humillar a una gran persona. Todo eso est\u00e1 en juego. As\u00ed que mucho cuidado con lo que van a hacer, no vayan a cargar contra el inocente y dejar escapar a los miserables compa\u00f1eros, profesores de horario fijo y estricto contrato, seguramente de esos que en Ingenier\u00eda se jactan de suspender a casi todos sus alumnos. Porque esa es la vieja universidad autoritaria que tantos mutilados intelectuales y fracasados ha dejado a lo largo de d\u00e9cadas<\/p>\n<p>Si habr\u00eda que expedientar a alguien es a esos cinco profesores del \u00e1rea de Electrotecnia que se han quejado a su compa\u00f1ero por pasarse de la raya. S\u00ed, por pasarse de m\u00e1s por sus alumnos y cumplir con su trabajo m\u00e1s all\u00e1 del deber. Uriondo es la imagen pat\u00e9tica del profesor Keating, el h\u00e9roe de sus alumnos, el benefactor de los j\u00f3venes, el que cambia el mundo desde un aula. Uriondo no quiere premios, ni siquiera necesita estas palabras m\u00edas. <strong>Solo pide que le dejen ense\u00f1ar.<\/strong> \u00bfSe lo va a negar la UPV o le expulsar\u00e1n como un perro como al profesor Keating?<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"246\" height=\"85\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO Onda Vasca, 20 abril 2017 Esto no es una pel\u00edcula, ni una historia cualquiera de ficci\u00f3n. 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