{"id":2666,"date":"2017-04-27T19:03:29","date_gmt":"2017-04-27T17:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2666"},"modified":"2017-04-27T19:03:29","modified_gmt":"2017-04-27T17:03:29","slug":"esos-gestos-que-nos-salvan-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/04\/27\/esos-gestos-que-nos-salvan-la-vida\/","title":{"rendered":"Esos gestos que nos salvan la vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: center\"><strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\">Onda Vasca, 27 abril 2017<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2667\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada3.jpg\" alt=\"Portada3\" width=\"720\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada3.jpg 720w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/Portada3-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0Vivimos en una sociedad poscristiana<\/strong>, que ha heredado determinados valores. Uno de ellos es la caridad o beneficencia, ese gesto de desprendimiento hacia los dem\u00e1s, bien intencionado pero equivocado en su concepto, porque en general no resuelve nada m\u00e1s all\u00e1 del momento. Nuestra sociedad demanda solidaridad, que es el nuevo valor que sustituye a la vieja idea caritativa. La solidaridad se puede entender de muchas maneras, <strong>una de ellas la filantrop\u00eda<\/strong>. Este es un pa\u00eds que no tiene cultura de la filantrop\u00eda, porque sigue demasiado anclado en la idea cristiana de caridad. Y as\u00ed la gente piensa que las dos cosas son malas: la caridad, porque no resuelve el problema de las injusticias; y tambi\u00e9n, la filantrop\u00eda, porque piensa que los ricos son malos por naturaleza y sus donaciones tienen trampa. Tambi\u00e9n en eso, la culpa en buena parte es de la religi\u00f3n cat\u00f3lica: a nadie trata peor el evangelio que a los ricos. Y eso lastra a\u00fan nuestra mentalidad social.<\/p>\n<p>El caso es que en Espa\u00f1a tenemos a la cuarta fortuna del mundo y la primera de Europa. Es el <strong>empresario gallego Amancio Ortega<\/strong>, due\u00f1o y creador del imperio Inditex, con Zara como primera marca, adem\u00e1s de otras muchas. Este se\u00f1or, que empez\u00f3 de la nada, y que no deja de crecer su emporio empresarial, tiene una fortuna personal de 66.359 millones, seg\u00fan la revista Forbes. Adem\u00e1s, cada a\u00f1o gana 372 millones de euros, entre causas porque Inditex tiene unos beneficios netos de 2.875 millones al a\u00f1o. Y todo eso con unas plantillas de trabajadores que totalizan <strong>152.854 personas en todo el mundo.<\/strong> Cifras de mareo.<\/p>\n<p>Amancio Ortega tiene una Fundaci\u00f3n. Y esta Fundaci\u00f3n acaba de hacer una donaci\u00f3n a la sanidad p\u00fablica del Estado espa\u00f1ol de 320 millones de euros, de los cuales, <strong>14,7 millones han ido a parar a Osakidetza<\/strong>. Los protocolos de la donaci\u00f3n ya se han firmado por los representantes de la Fundaci\u00f3n y el lehendakari. Con este dinero, Osakidetza comprar\u00e1 cinco aceleradores de radioterapia, la mitad de los que ahora tiene, que se repartir\u00e1n dos en Cruces, uno en Basurto, otro Txagorritxu y uno m\u00e1s Donostia. <strong>Recordemos que el c\u00e1ncer es la primera causa de muerte entre los vascos<\/strong> y que estos sofisticados aparatos sirven para el tratamiento de los tumores.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/cancerinfantil_final.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2668\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/cancerinfantil_final.jpg\" alt=\"cancerinfantil_final\" width=\"652\" height=\"342\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/cancerinfantil_final.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/cancerinfantil_final-580x304.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Puede decirse que Amancio Ortega acaba de hacer un gesto que, literalmente, <strong>nos salva la vida<\/strong>. Y lo ha hecho por que s\u00ed, porque cree que este es un buen destino de una parte de su inmensa fortuna. La calidad de su criterio filantr\u00f3pico es que no reparte dinero sin m\u00e1s a las instituciones para que \u00e9stas le den el destino que quieran. No. Su idea es que el dinero tenga una raz\u00f3n finalista: se destina a algo concreto, que permita a la Fundaci\u00f3n visualizar y hacer un seguimiento del uso que sus fondos vana a tener. Da el dinero para algo en particular, entiendo, en este caso, que el c\u00e1ncer es una prioridad social y que hay que apoyar la lucha contra el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Y una vez que hemos conocido este gesto de la Fundaci\u00f3n gallega se ha desatado, sobre todo en las redes, un debate sobre la naturaleza de la filantrop\u00eda. Digamos que hay tres posturas muy marcadas: <strong><span style=\"text-decoration: underline\">la primera<\/span><\/strong> es la que sostiene que un Estado democr\u00e1tico no debe recibir dinero de las personas que, por sus afanes, acumulan una gran fortuna. Dicen que los ricos deben contribuir de forma directa, v\u00eda impositiva, a la solidaridad p\u00fablica, de manera que debemos subir los impuestos a las grandes fortunas, y que lo de la filantrop\u00eda es una antigualla y cosa del pasado. <strong><span style=\"text-decoration: underline\">La segunda postura<\/span><\/strong> es la de quienes dicen que las donaciones fundacionales son, en realidad, un instrumento de beneficio fiscal para las empresas, puesto que la ley permite unas ventas para quienes hagan donaciones de car\u00e1cter social de acuerdo con unas determinadas condiciones. Vienen a decir que es una tapadera fiscal y no responde a un esp\u00edritu benefactor. Adem\u00e1s, dicen, son formas publicitarias dentro de la estrategia de comunicaci\u00f3n social de las empresas y corporaciones. <strong><span style=\"text-decoration: underline\">Y la tercera<\/span>,<\/strong> la que se\u00f1ala el car\u00e1cter positivo y social de la filantrop\u00eda, por cuanto se pone a disposici\u00f3n de la gente unos recursos que proceden de la libre actividad econ\u00f3mica. Pensamos que las personas ricas hacen algo muy valioso y reconocemos su aportaci\u00f3n y la saludamos con admiraci\u00f3n, respeto y agradecimiento.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s convenga resaltar, si tenemos la desgracia de tener un familiar enfermo de c\u00e1ncer, <strong>o un ni\u00f1o,<\/strong> o nos cae esa fatalidad a nosotros mismos, que somos directos beneficiarios de la donaci\u00f3n de Amancio Ortega, que no ten\u00eda ninguna obligaci\u00f3n de hacerlo. <strong>Sobre el empresario textil hay toda una leyenda<\/strong>. Su discreci\u00f3n, su trayectoria desde lo m\u00e1s abajo a lo m\u00e1s alto, sus problemas familiares y su capacidad para hacer dinero y crecer exponencialmente dan muchos argumentos a los rumores, las falsedades y tambi\u00e9n las envidias. Amancio Ortega es un rico valioso. Da trabajo a miles de personas y su fortuna se reinvierte socialmente. Contra \u00e9l y sus empresas se han dicho cosas irreales: que explota a los ni\u00f1os del tercer mundo haci\u00e9ndoles trabajar d\u00eda y noche para producir prendas a bajo precio. Esto es una leyenda que no se sostiene, m\u00e1s all\u00e1 de los rumores que ponen en marcha sus competidores. <strong>Se dice de \u00e9l que es un evasor de impuestos<\/strong> gracias a la ingenier\u00eda financiera y que lo tendr\u00eda que hacer es pagar lo que le corresponde y dejarse de campa\u00f1as de enga\u00f1o. Se dice, en suma, que su Fundaci\u00f3n no es otra cosa que el descargo de conciencia de un explotador de sus trabajadores y ocultador fiscal.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/amancio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2669\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/04\/amancio.jpg\" alt=\"amancio\" width=\"1190\" height=\"752\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/amancio.jpg 1190w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/amancio-580x367.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/04\/amancio-940x594.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1190px) 100vw, 1190px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Me parece injusto<\/strong>. Amancio Ortega no necesita recurrir a esta publicidad para vender m\u00e1s pantalones, vestidos, trajes o zapatos, porque la gente elige sobre todo por el precio y el dise\u00f1o. Necesitamos m\u00e1s ricos como \u00e9l, porque siempre habr\u00e1 ricos y pobre fruto de la desigualdad natural de los seres humanos. Lo que creo tambi\u00e9n es que otras muchas empresas deber\u00edan imitarle. Y donar parte de sus beneficios netos a la sociedad, adem\u00e1s de pagar sus impuestos. <strong>Necesitamos muchos Amancios Ortega, tambi\u00e9n Euskadi.<\/strong> A veces, nos salvan la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"202\" height=\"70\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO Onda Vasca, 27 abril 2017 \u00a0Vivimos en una sociedad poscristiana, que ha heredado determinados valores. Uno de ellos es la caridad o beneficencia, ese gesto de desprendimiento hacia los dem\u00e1s, bien intencionado pero equivocado en su concepto, porque en general no resuelve nada m\u00e1s all\u00e1 del momento. Nuestra sociedad demanda solidaridad, que es &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/04\/27\/esos-gestos-que-nos-salvan-la-vida\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Esos gestos que nos salvan la vida<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2666","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2666"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2670,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2666\/revisions\/2670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}