{"id":2705,"date":"2017-05-25T22:04:13","date_gmt":"2017-05-25T20:04:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2705"},"modified":"2017-05-25T22:04:13","modified_gmt":"2017-05-25T20:04:13","slug":"cuando-el-curso-escolar-acaba-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/05\/25\/cuando-el-curso-escolar-acaba-mal\/","title":{"rendered":"Cuando el curso escolar acaba mal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">\n<strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><span style=\"text-decoration: underline\">Onda Vasca, 25 mayo 2017<\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/05\/Portada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2706\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/05\/Portada.jpg\" alt=\"Portada\" width=\"720\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/05\/Portada.jpg 720w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/05\/Portada-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Estamos en ese momento del a\u00f1o en que terminan muchas cosas. Termina el f\u00fatbol, termina los contratos, termina el curso. Y naturalmente, empiezan otras cosas. Comienza el verano, comienzan las vacaciones, comienzan los viajes, muchas cosas\u2026 Cambio de tiempo y de vida. <strong>Pongamos el foco en las aulas<\/strong>. En estos momentos est\u00e1n culminando los cursos escolares y la Universidad arde en ex\u00e1menes. Y a todo esto le acompa\u00f1an los rituales, que son esas costumbres que hemos convertido en ceremonias tribales. Lo malo es <strong>cuando esas ceremonias est\u00e1n cargadas de excesos y faltas de significado<\/strong>. Probablemente es que nuestra cultura no sabe llenar de sustancia ritual aquellos huecos que han dejado las tradiciones de final y principio de ciclo.<\/p>\n<p>Los chicos y las chicas que acaban curso, y m\u00e1s a\u00fan los que acaban ciclo (final del bachillerato y comienza de la ense\u00f1anza superior) acostumbran a <strong>celebrar fiestas plagadas de excesos.<\/strong> Se entiende la celebraci\u00f3n, pero no su contenido. A los famosos viajes de estudios les ocurre eso: son fiestas, pero sin contenido. Y de ah\u00ed que ocurran las incontables borracheras, los comas et\u00edlicos o las juergas que acaban en destrozos y otros males. Peor todav\u00eda es que los centros escolares se involucren en fiestas de fin de curso que, siguiendo el mal actual de celebraciones sin sentido real, y organicen actos para ni\u00f1os y ni\u00f1as que son <strong>una contradicci\u00f3n con la funci\u00f3n educativa. \u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/05\/15938-15938.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2707\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/05\/15938-15938.jpg\" alt=\"15938-15938\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/05\/15938-15938.jpg 640w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/05\/15938-15938-580x435.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Algo de esto ha ocurrido en Donostia. Concretamente en el barrio de Intxaurrondo, donde un colegio concertado, de la orden de los Escolapios, el centro <strong>Mar\u00eda Auxiliadora ha ofrecido a los chicos y chicas de primaria una fiesta de fin de curso con una sokamuturra<\/strong>. Es decir, una fiesta de vaquillas, donde al animal est\u00e1 ensogado y corre despavorido y estresado detr\u00e1s de los cr\u00edos, a los que tumba y voltea a veces. M\u00e1s all\u00e1 del debate antitaurino, incluso del animalista, se trata de un espect\u00e1culo completamente inapropiado para ni\u00f1os y contradictorio con la naturaleza de un centro educativo<\/p>\n<p>Dos cosas me parecen mal de este suceso. Primero, que el <strong>departamento de Educaci\u00f3n del Gobierno Vasco no haya sido lo suficientemente contundente en el rechazo de este evento grotesco<\/strong>. Se han limitado a decir que \u201cno consta denuncia y que al tratarse de un centro concertado, su direcci\u00f3n es la \u00fanica responsable del uso que d\u00e9 a sus instalaciones en horarios no lectivos\u201d. Por favor. Una sokamuturra es un disparate antieducativo y por tanto objeto de sanci\u00f3n por parte de la autoridad educativa. Y lo segundo, creo que <strong>la reacci\u00f3n del Colegio y tambi\u00e9n de la comunidad escolar ha sido muy tibia.<\/strong> Los rectores del centro han eludido hacer comentarios sobre la sokamuturra celebrada en su patio. Y otras fuentes del colegio han se\u00f1alado que no volver\u00e1n a organizar otra suelta de vaquillas. Son muy tibias y poco edificantes estas posturas.<\/p>\n<p>Han tenido que ser <strong>dos asociaciones animalistas quienes hayan elevado a protesta p\u00fablica este suceso <\/strong>de final de curso en Intxaurrondo. No han sido los padres y madre, ni el Colegio, ni el departamento de Educaci\u00f3n. Los argumentos esgrimidos por los denunciantes son muy preciosos. Han dicho a trav\u00e9s de las redes sociales: \u00ab\u00bfQu\u00e9 valores queremos que aprendan nuestros hijos?, \u00bfel abuso al m\u00e1s d\u00e9bil?, \u00bfla impunidad ante la violencia?, \u00bfla costumbre y la habituaci\u00f3n ante el sufrimiento ajeno?\u00bb. <strong>No son solo conceptos animalistas. Son valores \u00e9ticos<\/strong> y que como tales deber\u00edan ser incuestionables y aceptados por todos.<\/p>\n<p>La empresa a la que se encarg\u00f3 la organizaci\u00f3n de la suelta de vaquillas en el patio del colegio ha se\u00f1alado algo que no sab\u00edamos. Que <strong>la ley permite <\/strong><strong>a los <\/strong><strong>menores pueden participar en sokamuturras<\/strong> siempre que el becerro tenga m\u00e1s de tres meses y pese menos de 60 kilos, requisitos, que, dice la misma empresa, se cumplieron en la fiesta del colegio donostiarra. Habr\u00eda que comprobarlo. No obstante, parece bastante absurdo y antisocial que la ley permita tal cosa. Recordemos que se trata de un colegio de primaria, es decir con ni\u00f1os y ni\u00f1as desde los 6 a los 12 a\u00f1os. \u00bfAlguien se imagina soltar una vaquilla a menores tan peque\u00f1os? Es una barbaridad que me cuesta creer est\u00e9 permitido, porque raya el delito de violencia infantil. En general, <strong>las sokamuturras, tan populares en las fiestas de los pueblos en los a\u00f1o 80, deber\u00edan estar prohibidas<\/strong>. La sociedad ha madurado lo suficiente como para saber que no s aceptable un festejo que, adem\u00e1s de sus m\u00faltiples reiesgos, genera una violencia innecesaria y gratuita en los animales.<\/p>\n<p>Volvemos a la tradici\u00f3n. Este es el problema. Que <strong>las tradiciones se convierten en leyes de repetici\u00f3n que, por ese peso de los a\u00f1os, son tenidas por indiscutibles.<\/strong> Las tradiciones son herencias, pero no todas las herencias son buenas. Nuestra sociedad debe optar por dejarlas <strong>a beneficio de inventario<\/strong>, porque salen m\u00e1s caras de lo que te portan. Pero <strong>debemos tener rituales<\/strong>, claro que s\u00ed. Pero con sentido. Con imaginaci\u00f3n. <strong>Lo esencial para tener d\u00edas felices es convertir la rutina en rituales<\/strong>: el caf\u00e9 de cada d\u00eda, los encuentros con amigos, las lecturas, la vivencia del deporte y la cultura, el sexo m\u00e1s intenso\u2026 esas cosas. No hay que tener miedo de derribar las viejas y b\u00e1rbaras costumbres, las malas tradiciones. Los finales de curso deben tener contenido simb\u00f3lico y hacerlos memorables. No con borracheras, juegas est\u00fapidas y suelta de vaquillas para ni\u00f1os peque\u00f1os. No, con emociones que tengan significado. Con sentido. Con criterio. <strong>Con una alegre inteligencia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2491 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg\" alt=\"Firma\" width=\"208\" height=\"72\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2016\/12\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO Onda Vasca, 25 mayo 2017 Estamos en ese momento del a\u00f1o en que terminan muchas cosas. 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