{"id":2732,"date":"2017-06-15T20:21:45","date_gmt":"2017-06-15T18:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2732"},"modified":"2017-06-15T20:21:45","modified_gmt":"2017-06-15T18:21:45","slug":"yeray-y-todos-los-luchadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/06\/15\/yeray-y-todos-los-luchadores\/","title":{"rendered":"Yeray y todos los luchadores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>EL FOCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><u>Onda Vasca, 15 junio 2017<\/u><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/839239.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2733\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/839239.jpg\" alt=\"\" width=\"741\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/839239.jpg 741w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/839239-580x331.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 741px) 100vw, 741px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Esto no es una cr\u00f3nica de f\u00fatbol, pero empieza con f\u00fatbol. O, mejor dicho, con un jugador de f\u00fatbol. Hablamos de Yeray, defensa central del Athletic de Bilbao, en quien <strong>la buena y la mala estrella ha ido a detenerse<\/strong>. La buena estrella de ser un jugador del equipo de San Mam\u00e9s, con toda su juventud; y la mala estrella de estar afectado por esa enfermedad que a todos nos asusta nombrar, <strong>llamada c\u00e1ncer.<\/strong><\/p>\n<p>Ya lo sab\u00e9is: a Yeray se le diagnostic\u00f3 a finales del pasado a\u00f1o un c\u00e1ncer testicular para cuyo tratamiento tuvo que abandonar su profesi\u00f3n durante un tiempo. Tres meses despu\u00e9s, volvi\u00f3, curado, a los campos de f\u00fatbol, concretamente el 4 de febrero reapareci\u00f3 en el Nou Camp. Y as\u00ed, la amenaza del c\u00e1ncer parec\u00eda haberse disipado. Sin embargo, como suele ocurrir algunas veces, <strong>la enfermedad ha rebrotado<\/strong> y Yeray tuvo que abandonar el pasado martes la concentraci\u00f3n de la selecci\u00f3n estatal sub21 para someterse a tratamiento m\u00e9dico despu\u00e9s de que en un control m\u00e9dico rutinario se le detectara una reca\u00edda de su c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Lo que hemos visto estos dos d\u00edas pasado es, de nuevo, una gran ola de solidaridad y afecto hacia Yeray. <strong>Todo el mundo del f\u00fatbol se ha volcado con \u00e9l,<\/strong> as\u00ed como toda Bizkaia, con la intenci\u00f3n de transmitir al jugador del Athletic toda la fuerza emocional y el cari\u00f1o que necesita en estos momentos.<\/p>\n<p><strong>Alguien dir\u00eda que es f\u00e1cil ser solidario y volcarse con una persona a la que queremos,<\/strong> porque somos del Athletic, o porque es un jugador de f\u00fatbol, o una persona famosa y admirable. Est\u00e1 muy bien. Pero para m\u00ed lo m\u00e1s importante es que este af\u00e1n de ayudar emocionalmente a una persona en situaci\u00f3n muy dif\u00edcil, <strong>nos plantea la obligaci\u00f3n de hacerlo con todas las personas<\/strong> que, de una u otra manera, est\u00e1n en un momento tan delicado como el que est\u00e1 experimentando Yeray, por cierto, un gran chico, m\u00e1s all\u00e1 de ser un grand\u00edsimo central.<\/p>\n<p>A Yeray le esperan tres meses muy duros, con un tratamiento de quimioterapia que le afectar\u00e1 mucho en lo f\u00edsico y en lo emocional. Pasados los d\u00edas de afecto y solidaridad, <strong>llegan los momentos de soledad<\/strong>. Y es ah\u00ed, en esos momentos, cuando se necesita m\u00e1s que nunca el apoyo de su entorno. La solidaridad y el afecto en sus inicios es muy fulgurante y vistosa, puede que incluso desmesurada. Lo esencial es lo que hay que hacer despu\u00e9s, cuando uno se encuentra solo, o casi, ante su miedo, una experiencia brutal.<\/p>\n<p><strong>El miedo, la angustia.<\/strong> Es el sentimiento terrible de una persona ante el c\u00e1ncer. Esta enfermedad no solo te pone contra las cuerdas de tu salud. Te sit\u00faa ante la incertidumbre. Y uno experimenta, de verdad, el miedo. Nadie te garant\u00eda nada, porque nada se puede augurar en tu proceso de tratamiento. Puedes tener mejor o peor diagn\u00f3stico. Te hablar\u00e1n de porcentajes de cura y de tu buena disposici\u00f3n ante el tratamiento, porque eres joven o porque no tienes otras circunstancias que lo hagan m\u00e1s complicado. Pero cada c\u00e1ncer es un mundo. Y cada persona tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>En un proceso de enfermedad grave como este hay varias etapas: tras el shock del diagn\u00f3stico, llega el momento en el que ahora est\u00e1 Yeray: <strong>el miedo, la angustia. <\/strong>Es muy importante que no le falte el apoyo y el cari\u00f1o de su entorno. No puede estar solo ante el miedo, por muy fuerte que uno sea. Ah\u00ed es donde cada uno saca fuerzas de flaqueza. Los seres humanos tenemos una capacidad de resistencia enorme. No sabemos lo poderosos que somos. Esa fortaleza propia es la que necesita prodigar consigo mismo el jugador. No se trata de mantener artificialmente hacia el exterior una fortaleza aparente. Uno puede llorar en esos momentos, ya lo creo que puede y debe. Llorar no es lo contrario de fortaleza. Llorar es la fortaleza misma, una terapia grandiosa que la naturaleza nos ha dotado. <strong>Somos realmente fuertes y cada uno debe cre\u00e9rselo y ejercitarla.<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s, una vez comenzada la terapia y superada la angustia inicial, llega el peor momento: <strong>la resistencia ante la intensidad del tratamiento<\/strong>. No s\u00e9 en este caso c\u00f3mo ser\u00e1, pero la quimio te deja hecho papilla. Hay que arrasar para curar. Ese el tratamiento necesario. Hay que vivirlo con confianza. Con la confianza de que puedes ganarle la batalla a la enfermedad. Que el tratamiento va a funcionar. Tienes que aceptarlo de verdad. <strong>Muchas cosas est\u00e1n a tu favor<\/strong>.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed hay un zigzag de pruebas y resultados que, a veces son esperanzadores y otras no tanto. Es un momento brutal, pero tambi\u00e9n lleno de posibilidades y buenas noticias. El tratamiento de Yeray son tres meses. Y en este plazo va a vivir esas ideas y venidas. Por supuesto que le deseo lo mejor, estaremos atentos a las noticias. Puede sonar raro, <strong>pero los buenos deseos tambi\u00e9n funcionan como terapia adicional.<\/strong> Es algo misterioso, pero funcionan. Si bien, lo esencial es que el <strong>propio enfermo y su entorno act\u00faen como un equipo -como un Athletic-<\/strong> para ganar este campeonato de vida. Mucho amor, mucha presencia, mucha confianza, mucha resistencia y fortaleza, mucho poder propio. Esos son los componentes del equipo para ganar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 el esfuerzo en investigaci\u00f3n. Nuestras instituciones tienen que aumentan sus esfuerzos en esta materia y que las entidades privadas, como la Asociaci\u00f3n contra el C\u00e1ncer, redoblen sus esfuerzos contra la enfermedad. <strong>Nuestros donativos y la participaci\u00f3n en campa\u00f1as para recaudar fondos para la investigaci\u00f3n y prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer son imprescindibles.<\/strong> Esto es una \u00e9pica mundial. Seg\u00fan el departamento de Salud del Gobierno Vasco, el incremento de la esperanza de vida aumentar\u00e1 el porcentaje de incidencia del c\u00e1ncer. Este es un horizonte de trabajo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/sanar-cancer-tapas-fb-vertical.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2734\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/sanar-cancer-tapas-fb-vertical.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/sanar-cancer-tapas-fb-vertical.jpg 600w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/sanar-cancer-tapas-fb-vertical-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/sanar-cancer-tapas-fb-vertical-580x580.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como Yeray, <strong>hay miles de personas \u2013mayores, hombres y mujeres, de mediana edad, j\u00f3venes y tambi\u00e9n ni\u00f1os- luchando contra el c\u00e1ncer.<\/strong> Sobrellevando el miedo, unas veces solos y otras arropados amorosamente por su entorno familiar y los amigos\/as. Por favor, no les dejemos solos. Necesitan mucha confianza. No lo pueden sobrellevar solos. Por eso, quiero transmitir mis mejores deseos y mi afecto a todas las personas que est\u00e1n en situaci\u00f3n de tratamiento por c\u00e1ncer. Sabemos lo que est\u00e1is pasando. Y ten\u00e9is que saber que a vuestro lado hay mucha gente que os desea lo mejor. <strong>La vida es eso: sentido, destino y \u00e9pica.<\/strong> Ninguna \u00e9pica m\u00e1s valiosa como la de los enfermos de c\u00e1ncer por su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo jueves!<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2725 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"75\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FOCO Onda Vasca, 15 junio 2017 Esto no es una cr\u00f3nica de f\u00fatbol, pero empieza con f\u00fatbol. O, mejor dicho, con un jugador de f\u00fatbol. Hablamos de Yeray, defensa central del Athletic de Bilbao, en quien la buena y la mala estrella ha ido a detenerse. La buena estrella de ser un jugador del &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/06\/15\/yeray-y-todos-los-luchadores\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Yeray y todos los luchadores<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2732"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2732\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2735,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2732\/revisions\/2735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}