{"id":2765,"date":"2017-07-12T11:26:27","date_gmt":"2017-07-12T09:26:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=2765"},"modified":"2017-07-12T11:26:27","modified_gmt":"2017-07-12T09:26:27","slug":"hemos-dejado-sola-a-catalunya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2017\/07\/12\/hemos-dejado-sola-a-catalunya\/","title":{"rendered":"Hemos dejado sola a Catalunya"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2766\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457.jpg\" alt=\"\" width=\"950\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457.jpg 950w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457-580x348.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457-768x461.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/07\/arton76457-940x564.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 discutir sobre lo importante si podemos hablar de lo anecd\u00f3tico? Esta es la tendencia actual, la tiran\u00eda de la superficialidad, promovida por la c\u00fapula de nuestro modelo de sociedad y amenizada a trav\u00e9s de las redes sociales por una parte de los medios de comunicaci\u00f3n. Una moda de pensar en peque\u00f1o, por no saber vivir con criterio propio. El cl\u00e1sico pensamiento \u00fanico. Rancho igual para todos. <strong>La falta de m\u00e9todo, el caos conceptual, que confunde lo esencial con lo secundario, es lo que lleva al ciudadano a la distracci\u00f3n,<\/strong> al debate menor y a la consiguiente frustraci\u00f3n sobre sus verdaderos y categ\u00f3ricos problemas. Nadie lo ha impuesto, pero el sistema -el est\u00e1ndar de poder que se resiste a cambiar para no perder sus privilegios y quedar en evidencia ante sus falsedades- se ha extendido y constituye una cultura social que se cree poseedora de un gran potencial de juicio, cuando en realidad es un pensamiento en miniatura, casi siempre falaz y de respuesta tan r\u00e1pida como inservible.<\/p>\n<p>Para que esta cultura laxante y breve -la cultura de la an\u00e9cdota- sea posible se necesita suscitar entre las personas la pr\u00e1ctica de la pereza intelectual y cultivar el menor esfuerzo mental para la obtenci\u00f3n de opiniones llanas. Cuando esper\u00e1bamos que el conocimiento y el discernimiento anal\u00edtico se generalizara, est\u00e1 imponi\u00e9ndose un repliegue del inter\u00e9s por saber m\u00e1s all\u00e1 de lo elemental. Y lo que es peor: esta cultura anecd\u00f3tica se ha vuelto muy locuaz y atrevida, por lo que se anima con todo. <strong>Nunca como hoy hubo en nuestra sociedad tanto uso del t\u00f3pico, tanto pensamiento-eslogan.<\/strong><\/p>\n<p>De la sociedad sometida por la an\u00e9cdota a la pol\u00edtica de la simpleza no hay distancia. Lo de menos, aun siendo grave, es la pobreza verbal y el espect\u00e1culo de enfrentamiento superficial que manifiesta a diario la clase pol\u00edtica. Lo imperdonable es que los dirigentes, haciendo dejaci\u00f3n de su responsabilidad y olvidando su mandato de promover la autonom\u00eda de criterio y el sentido cr\u00edtico de la ciudadan\u00eda, nos proponen an\u00e1lisis cerrados y estrechos y la liquidaci\u00f3n del progreso y el poder individual. <strong>Las instituciones nos han traicionado<\/strong> y la mayor\u00eda ciudadana, de la que surgen aquellas, acepta no querer ser m\u00e1s de lo que es. Todos satisfechos y felices.<\/p>\n<p><strong><em>C\u00f3mo pulverizar un debate<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pongamos dos casos de la imperante cultura de la an\u00e9cdota, una social (la muerte del torero Iv\u00e1n Fandi\u00f1o) y otra pol\u00edtica (el proceso de independencia de Catalunya). El debate p\u00fablico suscitado tras la desgraciada muerte en Las Landas del matador de Ordu\u00f1a, en vez de centrarse, como es de rigor, sobre la causa de esa tragedia y las soluciones para evitar que se repita en otras personas y lugares, lejos de ir al n\u00facleo de problema se volc\u00f3 desde el primer d\u00eda en lo marginal, en algunas respuestas que tuvo el suceso en las redes sociales, particularmente Twitter, donde unos pocos detractores de las corridas de toros expresaron su alborozo y mofa del fin del lidiador vizca\u00edno. Y as\u00ed, los insultos y la expresi\u00f3n de falta de respeto de una minor\u00eda no representativa del movimiento antitaurino, tan plural, era lo noticioso y lo que ocupaba el tiempo de discusi\u00f3n en los medios, incluida la televisi\u00f3n p\u00fablica vasca, que dedic\u00f3 a esta reyerta anecd\u00f3tica una buena parte de la tarde siguiente a la tragedia. No, a Fandi\u00f1o no le hab\u00eda matado un toro en un espect\u00e1culo salvaje que satisface el embrutecido ocio de miles de aficionados. Nada de eso, al torero le hab\u00edan corneado y asesinado unos pocos tuits. Estos eran los culpables. Ellos le hab\u00edan atravesado los pulmones, el h\u00edgado y los ri\u00f1ones, en cogida mortal de necesidad. <strong>Las redes sociales eran el problema, no la dantesca fiesta taurina.<\/strong> En definitiva, lo menor -los atolondrados mensajes de unos pocos- se hizo grande entre los ciudadanos para que lo mayor -la tragedia humana causada por una celebraci\u00f3n b\u00e1rbara- quedase en un segundo plano sobreviviendo, una vez m\u00e1s, a su cuestionamiento \u00e9tico y social.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, de favorecer la primac\u00eda de la an\u00e9cdota frente a lo fundamental, nuestro modelo de valores elev\u00f3 su tono al pedir duras sanciones para los autores de los mensajes est\u00fapidos que celebraban la muerte de Fandi\u00f1o. \u00a1Que enciendan la hoguera!, clamaron los tribunos contra los herejes. Es decir, que la culpabilidad se desvi\u00f3 hacia las escasas y mostrencas palabras de algunos mensajeros. \u00bfPero no son las corridas las que han producido en lo poco tiempo tres muertes de toreros, la \u00faltima en M\u00e9xico? \u00bfCu\u00e1ntas m\u00e1s vidas humanas, adem\u00e1s del horror de la tortura animal, se necesitan para que Euskadi y Espa\u00f1a acepten enfrentarse a este drama y sus miserias? \u201cToros s\u00ed o toros no, ese no es el debate\u201d, dijo alguien ante las c\u00e1maras de ETB, tan campante. \u00bfC\u00f3mo que no? <strong>Si excluimos tratar la ra\u00edz de la enfermedad cuando su horror es m\u00e1s evidente y actual, \u00bfhablamos solo de sus s\u00edntomas?<\/strong> He ah\u00ed la ceremonia de la nueva religi\u00f3n del chascarrillo informativo.<\/p>\n<p><strong><em>Cuidado con el atrevimiento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El modo en que se viene explicando por sus detractores el proceso hacia la independencia de Catalunya es a\u00fan peor. Podr\u00edamos hacer un an\u00e1lisis pormenorizado c\u00f3mo los grandes peri\u00f3dicos y cadenas de televisi\u00f3n espa\u00f1oles anecdotizan el conflicto. De entrada, califican la posici\u00f3n de la Generalitat de \u201cdesaf\u00edo\u201d, con ese tonillo de superioridad y desprecio con que los voceros del Estado certifican su ileg\u00edtimo poder\u00edo, surgido de una Constituci\u00f3n heredera de una transici\u00f3n tramposa en a\u00f1os de ignorancia y miedo. La Espa\u00f1a sumisa se ha visto superada por un pueblo que a sus razones han a\u00f1adido valent\u00eda. <strong>Hay que tener motivos y mucho valor para emprender, contra viento y marea, un camino de libertad.<\/strong> Los espa\u00f1oles deploran m\u00e1s ese coraje que el trasfondo pol\u00edtico del asunto.<\/p>\n<p><strong>Espa\u00f1a no entiende a Catalunya porque es incapaz de discurrir m\u00e1s all\u00e1 de lo simple,<\/strong> le supera lo complejo. Toda la reducci\u00f3n de la realidad tiende hacia un diagn\u00f3stico no solo err\u00f3neo, sino malvado. Los catalanes no se han vuelto locos. Esto se arregla con dinero, dicen los memos. Otros, con menos seso a\u00fan, apuntan que es una aventura de pol\u00edticos al margen de la ciudadan\u00eda. \u00bfNo se les ha ocurrido pensar qu\u00e9 les ha llevado a pedir su salida del Estado y dise\u00f1ar un futuro propio? La forma tan elemental con que se observa el proceso catal\u00e1n resume la pobreza de los partidos y la necedad de los medios, que pugnan por avivar las llamas de un problema que merecer\u00eda un alto nivel intelectual y cierta decencia moral, primero para definirlo bien y, despu\u00e9s, para tratar de resolverlo.<\/p>\n<p>La clase dirigente y los intelectuales son en esto m\u00e1s simples que los ciudadanos desinformados. <strong>Espanta leer y escuchar lo anecd\u00f3tico de sus juicios.<\/strong> El profesor de derecho constitucional de la UPV, Javier Tajadura, dec\u00eda hace poco que \u201cno se puede hacer una reforma federal o confederal con reconocimiento del derecho de autodeterminaci\u00f3n\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda que no existe ninguna constituci\u00f3n europea que recoja ese derecho, de manera que otorgaba categor\u00eda -quiz\u00e1s m\u00e1gica- a lo no existente como argumento y valor jur\u00eddico. Tampoco exist\u00eda el derecho al voto para las mujeres, ni el divorcio, ni el de propiedad, ni la potestad individual que amenazase la arbitrariedad del tirano. Y se alcanzaron. Las armas y la violencia eran la raz\u00f3n. \u00bfTambi\u00e9n ahora se van usar contra los catalanes sediciosos? <strong>Si no disponemos del poder de autodeterminarnos va siendo hora de que se formule. Y la virtud catalana estriba en eso, en su creativa y valiente ruptura, casi heroica, de los l\u00edmites legales, por insuficientes y caducos<\/strong>, para que, dentro de los debidos cauces participativos, pueda ser posible. Lo m\u00e1s dif\u00edcil no es cambiar el paradigma unitario del Estado; es aceptar su extrema dificultad. Uf, Espa\u00f1a tiene pereza, porque hay que pensar y luego trabajar. Mejor hacer rudos chistes de catalanes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BL\u00c1ZQUEZ<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Consultor de comunicaci\u00f3n<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2725 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"88\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2017\/06\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 discutir sobre lo importante si podemos hablar de lo anecd\u00f3tico? 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