{"id":283,"date":"2011-10-03T08:16:37","date_gmt":"2011-10-03T06:16:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=283"},"modified":"2011-10-03T08:17:22","modified_gmt":"2011-10-03T06:17:22","slug":"perder-la-identidad-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/10\/03\/perder-la-identidad-politica\/","title":{"rendered":"\u00bfPerder la identidad pol\u00edtica?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/10\/aralar-bildu.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-284\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/10\/aralar-bildu.jpg\" alt=\"\" width=\"593\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/10\/aralar-bildu.jpg 640w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2011\/10\/aralar-bildu-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Estar preparado para las decepciones es una prevenci\u00f3n saludable en un mundo al que no se le puede pedir demasiado, ni un poco. Llega el momento en que las desilusiones te cuentan la verdad, que toda confianza es un autoenga\u00f1o para la supervivencia y que \u201cla esperanza es la segunda alma del desdichado\u201d (Goethe). La pol\u00edtica, plaza de los quehaceres colectivos, es la m\u00e1s desesperante de todas las empresas humanas, la que m\u00e1s podr\u00eda hacer por cambiar el mundo y la menos dispuesta a trastocar los espurios equilibrios del sistema. La pol\u00edtica es el arte de convertir las necesidades en deseos, los deseos en promesas y las promesas en mentiras y silencios de cuyo olvido, ignorancia u ocultaci\u00f3n se vale para sostener el inagotable ciclo ilusi\u00f3n-frustraci\u00f3n. Por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n -contumacia o estulticia- nuestra resistencia a la decepci\u00f3n es heroica. Mi \u00faltima decepci\u00f3n se llama Aralar.<\/p>\n<p>Ya es un hecho. La formaci\u00f3n liderada por Patxi Zabaleta y Aintzane Ezenarro ha decidido compartir cartel electoral con Bildu, tanto en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, como en Nafarroa, bajo la marca Amaiur, lo que equivale a diluir su espec\u00edfica personalidad en ese conglomerado y a la voladura del gran dise\u00f1o de NaBai. Con el debido respeto a una disposici\u00f3n soberana, ampliamente respaldada por las bases, pero persuadido del error estrat\u00e9gico de esta enigm\u00e1tica correr\u00eda, expreso mi convicci\u00f3n de que Aralar ha calculado mal los beneficios del acuerdo y minimizado los riesgos de mezclarse con una coalici\u00f3n de programa indefinido en el que la antigua Batasuna ejerce una silenciosa y paciente asimilaci\u00f3n de todo lo que pudo ser en su d\u00eda HB, ampliado ahora con los descartados de partidos marginales del nacionalismo y la izquierda sin due\u00f1o. Creen que as\u00ed recuperan lo que es suyo, con el premio a\u00f1adido de los residuos de EA y los rebotados de EB tras el largo e inmerecido castigo de las sucesivas ilegalizaciones.<\/p>\n<p><strong> <em>\u00bfFusi\u00f3n o confusi\u00f3n?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aralar ha hecho una apuesta temeraria confiando en dos factores: el mantenimiento de su marca en la fusi\u00f3n electoral y la fuerza cualitativa o singularidad de su proyecto, que cree a salvo de ser fagocitado y que, en el peor de los casos, sobrevivir\u00eda a futuras disensiones y maniobras acaparadoras de la izquierda abertzale cl\u00e1sica. Entiendo la evaluaci\u00f3n de ambas fortalezas, pero Zabaleta no tiene en cuenta la confusi\u00f3n causada en su electorado por el acuerdo acumulativo con Bildu, que es la principal debilidad del mismo. La confusi\u00f3n es inherente a todo pacto entre adversarios.<\/p>\n<p>\u00bfHa olvidado Aralar qu\u00e9 motiv\u00f3 su prestigio p\u00fablico? \u00bfEs consciente del peligro de dilapidarlo en esta mala jugada? Este joven partido hab\u00eda atesorado una alta consideraci\u00f3n social, traspasando incluso el \u00e1mbito de sus siglas, por su rotundidad democr\u00e1tica, el discurso impecable de sus dirigentes, su rechazo de la violencia y su en\u00e9rgico esfuerzo por la paz definitiva, sin menoscabo de su alma abertzale, de izquierda y ecologista. Todo esto se lo puede llevar el viento del 20-N si los que querr\u00edan apoyar a Aralar no reconocen un proyecto que ha perdido su identidad entre las ansiedades provocadas por los irrepetibles resultados de los comicios de mayo. Los decepcionados no suelen votar a los desleales o tardan mucho en volver a hacerlo.<\/p>\n<p>Donde se desdibuja Aralar es en la mezcla, aunque sea t\u00e1ctica y quiz\u00e1s temporal, con una coalici\u00f3n que no ha llegado por ahora al m\u00ednimo democr\u00e1tico y no ha alcanzado el canon \u00e9tico exigible. Bildu tiene pendientes deberes b\u00e1sicos con la sociedad vasca, como su plena renuncia a la tutela de la violencia, su desmarque de ETA m\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica y su homologaci\u00f3n democr\u00e1tica en la convivencia p\u00fablica en todos los \u00e1mbitos, de la calle a las instituciones. A\u00fan as\u00ed, Aralar se pega al destino de una nueva izquierda abertzale, quiz\u00e1s porque conf\u00eda -\u00bfingenuamente?- en que los antiguos ilegalizados han cambiado para siempre y se f\u00eda de lo firmado por estos en Gernika y en sus escrupulosos estatutos. Pero los electores tienen memoria, inteligencia y sentimientos, no son expertos estrategas, y es probable que no entiendan una asociaci\u00f3n abertzale inmadura por tantas carencias como urgencias.<\/p>\n<p><strong> <em>Urgencias de futuro<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hagamos las preguntas pertinentes. \u00bfPor qu\u00e9 Aralar acepta la concurrencia con Bildu? \u00bfEs capaz de condicionar positivamente el discurso radical de la vieja Batasuna? \u00bfPuede una minor\u00eda selecta subsistir frente una mayor\u00eda potente y sin cultura democr\u00e1tica? La respuesta a la primera cuesti\u00f3n es clara: Aralar se aboca a una convergencia in\u00e9dita porque las urnas otorgaron un veredicto favorable a Bildu y perjudicial para Aralar, con lo que este partido acude al pacto conmocionado por sus malos datos municipales y forales. Aralar teme por su futuro, lo que indica que ha realizado una lectura precipitada de las convulsas circunstancias que facilitaron el sobrevalorado \u00e9xito de Bildu. Quiz\u00e1s Aralar haya preferido ponerse a salvo ahora a ser m\u00e1s tarde un partido alternativo y de gobierno. Obnubilado por el resplandor de la victoria ajena y la derrota propia, Aralar se arroja al vac\u00edo de una coalici\u00f3n dudosa. Son comprensibles sus temores, pero es dif\u00edcil entender que la perspicacia anal\u00edtica de Zabaleta y su fiel militancia hayan ca\u00eddo en una trampa de tan falsa seguridad como el abrazo de quienes hasta hace muy poco les consideraban traidores absolutos.<\/p>\n<p>Aralar es consciente de su aportaci\u00f3n a Euskadi en tiempos dif\u00edciles. Tiene una fe total en su experiencia de cambio, la misma que ahora aspira a implementar en su contrato electoral para que Bildu sea una extensi\u00f3n de Aralar y no, como pretende su nuevo socio, que Aralar se convierta en mero ap\u00e9ndice de Bildu aunque solo sea por la diferencia de votos entre unos y otros. La aspiraci\u00f3n de ser la conciencia cr\u00edtica de los ex legalizados y que la contribuci\u00f3n cualitativa de Aralar se imponga a la potencia cuantitativa de Bildu es un c\u00e1lculo ingenuo y una prueba de su debilidad tras el tsunami de la \u00faltima primavera. No es cre\u00edble que la izquierda abertzale que habita en Bildu haya transformado su rancia cultura intransigente: este es un recorrido que Aralar tendr\u00eda que haber esperado antes de asociarse sin garant\u00edas. Ah\u00ed est\u00e1n los pronunciamientos ausentes contra ETA, su incapacidad para pasar de la pancarta a la responsabilidad institucional, su insolidaridad con las v\u00edctimas, su inoperancia pr\u00e1ctica y su dificultad para articular programas concretos que vayan de las palabras a los hechos. Demasiadas mermas e inc\u00f3gnitas como para arriesgar una reputaci\u00f3n pol\u00edtica duramente trabajada.<\/p>\n<p>Las elecciones, como toda cuenta de resultados, pueden ser enga\u00f1osas. A veces no es tan malo perder, o no ganar, si se utiliza la calculadora del futuro. El 20-N es una cita m\u00e1s con los ciudadanos, pero luego habr\u00e1 otras y otras. Lo importante es la singularidad del proyecto y su identificaci\u00f3n con la gente, valores \u00fanicos que no se pueden malversar por las urgencias t\u00e1cticas y la conmoci\u00f3n del momento. Aralar era demasiado grande para una aventura ideol\u00f3gica tan peque\u00f1a e incoherente como esta.<\/p>\n<p>http:\/\/www.deia.com\/2011\/10\/03\/opinion\/tribuna-abierta\/perder-la-identidad-politica<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estar preparado para las decepciones es una prevenci\u00f3n saludable en un mundo al que no se le puede pedir demasiado, ni un poco. Llega el momento en que las desilusiones te cuentan la verdad, que toda confianza es un autoenga\u00f1o para la supervivencia y que \u201cla esperanza es la segunda alma del desdichado\u201d (Goethe). 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