{"id":3026,"date":"2018-03-16T12:46:00","date_gmt":"2018-03-16T11:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=3026"},"modified":"2018-03-16T12:46:00","modified_gmt":"2018-03-16T11:46:00","slug":"la-sociedad-membrillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2018\/03\/16\/la-sociedad-membrillo\/","title":{"rendered":"La sociedad membrillo"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Me alarma el alarmismo<\/strong>, esa flojera emocional e intelectual de una parte de nuestra sociedad y los medios a la hora de analizar, explicar y comprender las nuevas realidades globales, frente a las que se experimenta desasosiego y se pronostican grandes calamidades para la humanidad, como si todo el tinglado actual se viniera abajo y hubiera que buscar refugio en los templos y atenerse a la seguridad de los viejos dogmas en medio de un insoportable tufo nost\u00e1lgico.<\/p>\n<p>Los cuatro jinetes de ese Apocalipsis, que para la comunidad pusil\u00e1nime nos llevan a la deshumanizaci\u00f3n, son: <strong>las redes sociales,<\/strong> asociadas a las nuevas tecnolog\u00edas; <strong>el <em>big data<\/em> <\/strong>o datos masivos sobre nuestros h\u00e1bitos de compra; <strong>la posverdad<\/strong>, que el diccionario Oxford define \u201creferida a circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opini\u00f3n p\u00fablica que las emociones y las creencias personales\u201d; y <strong>el populismo<\/strong>, como amenaza para la democracia.<\/p>\n<p><strong><em><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Zuckerberg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3030\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Zuckerberg.jpg\" alt=\"\" width=\"749\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Zuckerberg.jpg 749w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Zuckerberg-580x386.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 749px) 100vw, 749px\" \/><\/a>Las redes sociales, contra la soledad <\/em><\/strong><\/p>\n<p>No hay por qu\u00e9 temer las redes sociales, Facebook, Twitter, Instagram y otras. <strong>Tendr\u00edamos que tener miedo de la soledad y su devastaci\u00f3n<\/strong>. Porque m\u00e1s que mal, esos instrumentos de interrelaci\u00f3n son una bendici\u00f3n y un bien absoluto para remediar la incomunicaci\u00f3n y el aislamiento. Miles de personas se pueden conocer y entablar v\u00ednculos gracias a esas redes inform\u00e1ticas. Son las sucesoras digitales de la vieja correspondencia postal. \u00bfEs el fin de la intimidad? \u00bfSon adictivas y ociosas? \u00bfSon agresivas y dan cobertura a la impunidad? No, pero obligan a un uso proporcionado, haciendo necesarias unas reglas de respeto, como en todo. Y no, no sustituyen el contacto personal; al contrario, lo extienden.<\/p>\n<p>Cada vez que escucho a soci\u00f3logos y educadores, o simples ciudadanos, escandalizarse de los peligros de las redes, sobre todo por su generalizaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y los j\u00f3venes, me acuerdo de los dogm\u00e1ticos p\u00e1rrocos que nos advert\u00edan desde el p\u00falpito de los demonios del cine, clamando contra los guateques y las lecturas creativas. Suena a terror a lo desconocido y af\u00e1n de tutela. Permitan que pase el sarampi\u00f3n de este instrumento de comunicaci\u00f3n. Estamos en el final de la primera etapa de su reinado. De lo masivo estamos transitando a lo selectivo, del men\u00fa a la carta. <strong>No son el demonio. Son un sue\u00f1o tecnol\u00f3gico, cuya virtud y beneficio social dependen de nuestra salud intelectual y emocional<\/strong> y no de su mero h\u00e1bito. La humanidad reacciona as\u00ed, del abuso al uso ponderado, ante todos los cambios. La responsabilidad del acoso a menores y mujeres que las redes propician no pertenece a esta tecnolog\u00eda, sino a la vieja cobard\u00eda humana, anterior y posterior a todo invento. Ya nos avisaron sobre los males infernales de la televisi\u00f3n. Es cuesti\u00f3n de que los avances t\u00e9cnicos vayan en paralelo con un desarrollo cultural y una mayor conciencia \u00e9tica. Quiz\u00e1s deber\u00edamos poner el foco en quienes prefieren la ignorancia de la gente, para pastorearla, y no tanto en la globalizaci\u00f3n y sus creaciones.<\/p>\n<p><strong><em><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3029\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange.jpg\" alt=\"\" width=\"1366\" height=\"765\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange.jpg 1366w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange-580x325.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange-768x430.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Julian-Assange-940x526.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1366px) 100vw, 1366px\" \/><\/a>\u00bfBig Data o Big Brother? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Nos tienen controlados. Este es el mensaje de los sobrecogidos ciudadanos ante la existencia del <em>big data<\/em> y el uso perverso de sus datos acumulados en grandes ordenadores. El caso es que, si bien es cierto que todas las acciones inform\u00e1ticas y consultas por navegador que realizamos son susceptibles de ser almacenadas y procesadas para la definici\u00f3n de nuestro perfil en ulteriores campa\u00f1as de marketing, hay que advertir que <strong>casi toda esa informaci\u00f3n es irrelevante y no constituye un riesgo para nuestra privacidad.<\/strong> Es tanto como decir que salir a la calle y dejarse ver es una quiebra de nuestra intimidad, porque ser\u00edamos observados al entrar en un comercio y tambi\u00e9n se sabr\u00eda qui\u00e9n nos acompa\u00f1a. El <em>big data<\/em> es lo mismo, pero a gran escala y con algo m\u00e1s de detalle. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el problema?<\/p>\n<p>Nuestros datos ya estaban registrados en mil archivos antes de que se construyera el primer ordenador. <strong>Ten\u00edamos el oprobioso DNI, con banderita y todo.<\/strong> Y pasaporte. Y permiso de conducir. Y nuestra firma figuraba al pie en incontables contratos, t\u00edtulos y archivos. Y hab\u00eda un registro civil con partida de nacimiento y de defunci\u00f3n. \u00a1Que no venimos del para\u00edso terrenal! Ya est\u00e1bamos se\u00f1alados. \u00c9ramos pasto de las bases de datos, que es como se llamaba antes el <em>big data<\/em>. \u00bfQue Google, Facebook y Amazon conocen al detalle nuestros gustos y gastos en funci\u00f3n de nuestras consultas y compras? El resultado es que nos remitir\u00e1n ofertas de productos y nos adjudicar\u00e1n un perfil de consumidor. \u00bfReaccionamos entonces como el despistado vecindario que proh\u00edbe la entrada del folleto de la charcuter\u00eda del barrio en los buzones de casa?<\/p>\n<p><strong><em><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Trump.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3028\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Trump.jpg\" alt=\"\" width=\"829\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Trump.jpg 829w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Trump-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/Trump-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 829px) 100vw, 829px\" \/><\/a>La posverdad y las emociones<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Se equivocan quienes definen la posverdad como la mentira de siempre. La posverdad es la preponderancia emocional y la creencia personal por encima de los hechos objetivos. <strong>Es una construcci\u00f3n falsa en la mente de las personas<\/strong>, promovida desde fuera, pero aceptada en el interior. La palabra ser\u00e1 nueva, pero el concepto es m\u00e1s viejo que el candado del cementerio. De posverdad sabe la Iglesia cat\u00f3lica y otras religiones donde la fe necesita un estado emocional y espiritual que le d\u00e9 espacio y sentido. <strong>La fe excluye la raz\u00f3n y la somete a sus prop\u00f3sitos.<\/strong><\/p>\n<p>Donald Trump y el Brexit son productos recientes de la posverdad, pero antes existieron otros fen\u00f3menos de masas muy similares. Maquiavelo ya enredaba con estos asuntos para favorecer el poder tir\u00e1nico y todos los servicios de propaganda deforman los hechos irracionalmente para generar estados artificiales de opini\u00f3n p\u00fablica. Lo hacen las grandes empresas con sus intereses y productos. Recuerden que la publicidad es esencialmente una comunicaci\u00f3n emocional. A Trump no le eligieron 63 millones de votos, sino la crisis de identidad nacional y el fracaso de la clase pol\u00edtica tradicional que, debidamente exagerados y falseados, provocaron un vuelco electoral. Antes que el Brexit fuese respaldado por 17,4 millones de sufragios, lo impulsaron una efervescencia nacionalista y el terror a la emigraci\u00f3n que activaron sus patrocinadores. <strong>Acciones de posverdad las hay en Euskadi con la RGI, cuya valoraci\u00f3n social est\u00e1 moteada de bulos a partir de la filtraci\u00f3n de unos pocos fraudes.<\/strong> Y tambi\u00e9n en Catalunya contra la que, antes y despu\u00e9s del 155, se dispuso en los medios y en las redes un conjunto de noticias despectivas y ridiculizaciones de los l\u00edderes pol\u00edticos y las decisiones del Govern.<\/p>\n<p><strong><em><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/BErlusconi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3027\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/03\/BErlusconi.jpg\" alt=\"\" width=\"930\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/BErlusconi.jpg 930w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/BErlusconi-580x327.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/03\/BErlusconi-768x434.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 930px) 100vw, 930px\" \/><\/a>Populismo para desesperados<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene de fiero el populismo que tanto espanta? Todas las dictaduras son populistas y las democracias malnacidas, como la espa\u00f1ola, tienen profundas ra\u00edces populistas. El franquismo fue populista. Las ideolog\u00edas totalitarias son populistas. La propaganda electoral tiene mucho de populista. Todos los partidos e ideolog\u00edas han practicado formas de populismo en alg\u00fan momento. La falta de realismo democr\u00e1tico, incluso la utop\u00eda, tiende a pr\u00e1cticas populistas. <strong>El cambio revolucionario es populista,<\/strong> porque la libertad mal integrada en la vida tiene miedo.<\/p>\n<p><strong>El populismo es oportunista<\/strong>. Aparece cuando el sistema muestra sus debilidades y carencias, lo que acontece en coincidencia con las grandes quiebras econ\u00f3micas; pero si hay populismo es porque tenemos una parte de nuestra sociedad con una autoestima muy baja y que escucha los cantos de sirena de los salvadores del mundo. El populismo ha evolucionado. Un cierto de descaro y una comunicaci\u00f3n insistente son suficientes para armar su discurso. Son como los productos de los bazares: baratos y a cualquier hora. Eso es el populismo, la tienda china del barrio; pero de p\u00e9simas prestaciones. Hay gente que opta por una democracia de baratillo. <strong>Ni el populismo y los otros jinetillos nos matar\u00e1n, pero nos desestabilizan.<\/strong> Frente a estos tigres de papel, solo hay que procurar que tus emociones no contradigan tus verdades. M\u00e1s o menos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2989 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"91\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Me alarma el alarmismo, esa flojera emocional e intelectual de una parte de nuestra sociedad y los medios a la hora de analizar, explicar y comprender las nuevas realidades globales, frente a las que se experimenta desasosiego y se pronostican grandes calamidades para la humanidad, como si todo el tinglado actual se viniera abajo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2018\/03\/16\/la-sociedad-membrillo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La sociedad membrillo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3026","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3026"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3031,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3026\/revisions\/3031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}