{"id":3091,"date":"2018-05-12T13:56:14","date_gmt":"2018-05-12T11:56:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=3091"},"modified":"2018-05-12T13:56:14","modified_gmt":"2018-05-12T11:56:14","slug":"cuando-en-paris-hablaban-las-paredes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2018\/05\/12\/cuando-en-paris-hablaban-las-paredes\/","title":{"rendered":"Cuando en Par\u00eds hablaban las paredes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3093\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo4.jpg\" alt=\"\" width=\"939\" height=\"569\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo4.jpg 939w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo4-580x351.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo4-768x465.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 939px) 100vw, 939px\" \/><\/a>Fascinaci\u00f3n, mito y nostalgia es lo que sugiere el Mayo del 68 que ahora cumple medio siglo. \u00bfQu\u00e9 fue realmente aquella revoluci\u00f3n, qu\u00e9 signific\u00f3, cu\u00e1les fueron sus efectos? Como no conf\u00edo en el relato de los historiadores, miro la cultura, el cine, el arte, la m\u00fasica y la comunicaci\u00f3n social, que observaron las calles de Paris mejor que la lupa de los cronistas oficiales. <strong>La inolvidable \u00e9pica francesa dej\u00f3 como se\u00f1al de sus rom\u00e1nticos ideales un ramillete de lemas en los que sintetiz\u00f3 sus metas, sus contradicciones, su rabia y sus prop\u00f3sitos de cambiar el mundo por otro mejor.<\/strong> Con adoquines y tambi\u00e9n con palabras dej\u00f3 constancia de su deseo de dejar atr\u00e1s el recuerdo de la guerra y el dolor de sus padres y dar paso al entusiasmo de una juventud que no ten\u00eda nada que olvidar y mucho que vivir sin los l\u00edmites del pasado. Y estall\u00f3 un enfrentamiento abierto que tuvo muchas inspiraciones.<\/p>\n<p><strong>La mayor fascinaci\u00f3n popular es la rebeld\u00eda.<\/strong> Alabamos la sublevaci\u00f3n, pero sin arriesgar lo que tenemos y se la dejamos a quienes poseen un esp\u00edritu menos conservador, a \u201clos irresponsables\u201d. Entonces, a los estudiantes de la Sorbona, sus profesores y despu\u00e9s a los obreros. Y ahora a los catalanes. Mitificamos a los piratas, a los amantes que quiebran normas, a los h\u00e9roes de todas las causas, a los que se juegan la vida por todos. Nos gustan sus historias, sus canciones, sus novelas, sus pel\u00edculas, sus carteles, sus esl\u00f3ganes&#8230; Admiramos el levantamiento de quienes pugnan por cambiar un sistema invariable y sus trucadas reglas. Sonre\u00edmos ante la belleza iconoclasta e idealista de sus grafitis:<\/p>\n<p><strong><em>\u00abProhibido prohibir\u00bb <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es una gran contradicci\u00f3n empezar a derribar el escler\u00f3tico gaullismo con una prohibici\u00f3n. Pero no encierra una negaci\u00f3n. Es una invocaci\u00f3n libertaria, porque las ideas anarquistas insuflaron las revueltas con su sentido antiautoritario. Tambi\u00e9n los trotskistas y mao\u00edstas. El alma del lema es la denuncia de la falsa libertad que se disfraza de leyes para garantizar el orden, cuando en realidad conformaban un modelo de prohibiciones. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, el prohibicionismo es absoluto, como la \u201cley mordaza\u201d y las reglas extrajudiciales que restringen la libertad de expresi\u00f3n y manifestaci\u00f3n. <strong>Aquellos j\u00f3venes clamaban contra el mal de censurar la vida y tutelar a los ciudadanos.<\/strong> La rep\u00fablica se hab\u00eda convertido en el cuartel del general al mando. Y su asfixia llegaba a las aulas, a las f\u00e1bricas y a todos los rincones de Francia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3094\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo2.jpg\" alt=\"\" width=\"645\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo2-580x203.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>\u00abSean realistas: pidan lo imposible\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es de las mejores propuestas de la revoluci\u00f3n, la m\u00e1s penetrante y la que mejor expresa el fen\u00f3meno sociopol\u00edtico de Mayo 68. Una de sus marcas. Naturalmente, reflejaba la denuncia contra la estrechez ideol\u00f3gica, frente a la que se alzaba la convicci\u00f3n de que no hab\u00eda nada imposible fuera del marco del absurdo, incluso en lo parad\u00f3jico. Pod\u00eda cambiarse el rumbo de la ense\u00f1anza, ofrecer un sistema de libertades que rompiera los patrones de la moral hip\u00f3crita y cat\u00f3lica, una alternativa poderosamente laica. Las libertades no eran reales, porque la tradici\u00f3n las recortaba de hecho. <strong>Lo imposible era una frontera ficticia<\/strong> que pod\u00eda traspasarse por una conciencia radical de la libertad. El mensaje que hablaba en las paredes era que la acci\u00f3n pol\u00edtica, cultural y social pod\u00eda llevar a metas insospechadas y que Francia, como el mundo entero, no estaba condenada al perenne terror de la guerra fr\u00eda, al tr\u00e1gico fracaso del comunismo y al capitalismo explotador. <strong>Ninguna de las tres barreras se percib\u00eda infranqueable.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3095\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo3.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo3.jpg 640w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo3-580x372.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>\u00abLa imaginaci\u00f3n al poder\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El gran eslogan, el m\u00e1s recordado, el m\u00e1s aut\u00e9ntico. La imaginaci\u00f3n, el vuelo de la libertad, el sue\u00f1o como arma de combate. La m\u00e1s antigua de las ilusiones de todas las culturas. El alma literaria francesa, en aquella \u00e9poca sumida en el pesimismo, avalaba esa promesa frente a la realidad. La revoluci\u00f3n democr\u00e1tica situaba la imaginaci\u00f3n al frente de la lucha contra el poder empobrecido y la resignaci\u00f3n. El mundo bull\u00eda: la oposici\u00f3n a la guerra de Vietnam era un clamor, en Estados Unidos la causa de los derechos civiles pagaba su sacrificio con el asesinato de Martin Luther King, el movimiento hippie preconizaba el amor libre y el medio ambiente, la primavera de Praga acababa aplastada por los tanques, el planeta estaba dividido en dos bloques bajo la amenaza nuclear\u2026 <strong>Y en Euskadi comenzaba la historia armada de ETA.<\/strong> Hab\u00eda necesidad de ruptura y hacer saltar por los aires el sistema desde la conciencia de la libertad individual. <strong>La posguerra hab\u00eda terminado.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00abNo me liberen, yo basto para eso\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>No solo los militares, tambi\u00e9n las ideolog\u00edas, todas, proyectaban un sentido de liberaci\u00f3n desde la superioridad y la tutela. El Mayo 68 se rebelaba contra eso, la protecci\u00f3n, el paternalismo, la seguridad condicionada. Nadie ten\u00eda que liberarnos, sino desamortizar la libertad en propiedad del poder concebido como f\u00e9rrea autoridad. La reclamaci\u00f3n era la libertad de cada uno. Por eso, surgieron l\u00edderes, parad\u00f3jicamente, para testimoniar la emancipaci\u00f3n de todos: Alain Krivine, Daniel Cohn-Bendit, Alain Geismar y Caroline de Bendern, la ic\u00f3nica chica de la bandera&#8230; Fueron dirigentes sin querer, carentes de aspiraciones de mando, cabecillas de una fortaleza espont\u00e1nea que creci\u00f3 a medida que el Estado se sinti\u00f3 acorralado.<strong> De Gaulle tard\u00f3 un a\u00f1o en caer y, en el colmo de su indecencia, fue a Espa\u00f1a a visitar a Franco.<\/strong> Aquel viejo zorro era el s\u00edmbolo de todo lo caduco contra lo que se alzaron estudiantes y obreros.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3092\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/05\/Mayo1.jpg\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"470\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>\u00abLa poes\u00eda est\u00e1 en la calle\u00bb <\/em><\/strong><\/p>\n<p>No hay revoluci\u00f3n sin emociones y lirismo. Mayo 68 era pura poes\u00eda, m\u00e1s arte que pol\u00edtica, m\u00e1s pasi\u00f3n que un proyecto de poder. Como todas las utop\u00edas fue belleza. Mandaba la canci\u00f3n protesta. Se apagaban los Beatles y tomaban fuerza Rolling, Dylan, Jon Baez, Janis Joplin\u2026 Y hasta Raimon pudo hacer sonar sus canciones arrebatadas ante seis mil estudiantes en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Complutense de Madrid. La poes\u00eda ya no estaba en las estanter\u00edas y en su torre de marfil, pura y disecada, y se aproximaba a aquella \u201cpoes\u00eda cargada de futuro\u201d de la que el vasco Gabriel Celaya hab\u00eda escrito a\u00f1os antes. Par\u00eds quiso ser el centro de todas las inquietudes y acert\u00f3 en simbolizarlas en una insurrecci\u00f3n ca\u00f3tica, pero eficaz pese a todo. No fue, como se ha escrito, una protesta pija, una juerga de hijos de pap\u00e1. <strong>O \u201cla revuelta de los z\u00e1nganos\u201d, como la calific\u00f3 Mitterrand.<\/strong> Cambi\u00f3 el mundo y lo hizo menos odioso y vivible.<\/p>\n<p><strong><em>\u00abCuanto m\u00e1s hago el amor, m\u00e1s ganas tengo de hacer la revoluci\u00f3n\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Mayo 68 no solo ped\u00eda abrir la libertad: tambi\u00e9n las braguetas. La revoluci\u00f3n sexual ya hab\u00eda comenzado y la rebeli\u00f3n francesa la hizo suya, la expandi\u00f3, le dio una nueva est\u00e9tica urbana y europea. <strong>El amor y la revoluci\u00f3n copularon ardientemente.<\/strong> Se ha dicho que las chicas tuvieron un papel secundario; sin embargo, las im\u00e1genes de las protestas, pese a su violencia, indican una gran participaci\u00f3n de las mujeres. Con todo, la liberaci\u00f3n sexual, el amor sin barreras morales, la contracepci\u00f3n y otros derechos asociados estuvieron presentes en un proyecto de ruptura que tuvo mucho de espont\u00e1neo y algo de ingenuo; pero por eso, aut\u00e9ntico y revolucionario.<\/p>\n<p><strong><em>\u00abOlv\u00eddense de todo lo que han aprendido. Comiencen a so\u00f1ar\u00bb <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La contracultura estall\u00f3 en Paris de forma gloriosa. Quiz\u00e1s pocos conoc\u00edan sus tesis antisistema, pero impregn\u00f3 las revueltas. Se cuestionaba no solo la organizaci\u00f3n universitaria francesa, sino tambi\u00e9n el modelo mismo, ya consolidado como estructura de poder, el <em>establishment<\/em>. Se cuestionaba el capitalismo, al igual que la familia patriarcal, las tradiciones jer\u00e1rquicas y la sociedad burguesa. Hab\u00eda que desaprender. Se invitaba a so\u00f1ar con un mundo m\u00e1s an\u00e1rquico, limpio y libre, empezando por desestabilizar la autoridad y tomar las calles y la ciudad. <strong>Hab\u00eda estallado la utop\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Y todo aquello qued\u00f3 en un principio de cambios que el r\u00e9gimen fue engullendo por su falta de liderazgo y vertebraci\u00f3n pol\u00edtica, como ocurre con todas las rupturas desorganizadas. \u00bfQu\u00e9 fue del 15M, lo m\u00e1s parecido a aquello en el Estado espa\u00f1ol, en 2011? \u00bfEn qu\u00e9 quedar\u00e1n las agitaciones feministas y de los pensionistas? Provocar\u00e1n, s\u00ed, reformas y avances moderados. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la gente sabe -y teme- que tiene m\u00e1s que perder que ganar si aprieta demasiado las clavijas al sistema. <strong>Quedan los catalanes, heroicos y empecinados, dignos herederos del esp\u00edritu rebelde y rompedor de Mayo 68.<\/strong> No hemos madurado, y ha pasado medio siglo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3012 alignright\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma-1.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"77\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma-1.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2018\/02\/Firma-1-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fascinaci\u00f3n, mito y nostalgia es lo que sugiere el Mayo del 68 que ahora cumple medio siglo. \u00bfQu\u00e9 fue realmente aquella revoluci\u00f3n, qu\u00e9 signific\u00f3, cu\u00e1les fueron sus efectos? 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