{"id":321,"date":"2011-10-28T08:46:27","date_gmt":"2011-10-28T06:46:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=321"},"modified":"2011-10-28T08:50:08","modified_gmt":"2011-10-28T06:50:08","slug":"tengo-un-candidato-vestido-de-azul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2011\/10\/28\/tengo-un-candidato-vestido-de-azul\/","title":{"rendered":"Tengo un candidato vestido de azul"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/10\/Azul.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-323\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2011\/10\/Azul.jpg\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"328\" \/><\/a><\/p>\n<p>CUANTOS m\u00e1s miedos y ansiedades  arrastra un partido ante el examen de las urnas, m\u00e1s err\u00e1ticas son sus  campa\u00f1as. Una campa\u00f1a es el reflejo del estado emocional de una  candidatura y el s\u00edntoma perfecto de sus padecimientos y obsesiones. Da  l\u00e1stima ver a los pol\u00edticos entreg\u00e1ndose al sortilegio de los disfraces y  ensimism\u00e1ndose en delirios con los que espantar sus fracasos y  dejaciones. La \u00faltima ocurrencia m\u00e1gica ha sido el reemplazo del rojo  habitual de los socialistas por el azul puro en los escenarios y  mensajes visuales y audiovisuales del candidato P\u00e9rez Rubalcaba.  No es  que el PSOE crea que un simple cambio de color vaya a cosechar miles de  votos. Cree, todav\u00eda peor, que con este gesto condicionar\u00e1 la percepci\u00f3n  de los electores y que el retoque crom\u00e1tico ayudar\u00e1 a fijar una  diferenciaci\u00f3n respecto de los cinco a\u00f1os de demagogia manirrota y los  tres de escapismo de la crisis del Gobierno Zapatero.<\/p>\n<p>Por cierto, ya en 1982 el entonces aspirante Felipe Gonz\u00e1lez  envolvi\u00f3 su imagen en un espiritual azul celeste con el ingenuo  prop\u00f3sito de calmar las \u00faltimas dudas hacia el socialismo. Ni aquel  cielo angelical alter\u00f3 una tendencia electoral imparable por diversas  causas, ni este azul de circunstancias va a amortiguar el estr\u00e9pito de  su derrota segura. \u00bfCu\u00e1l es el error actual de las campa\u00f1as? Dar m\u00e1s  valor al biselado de los dientes caninos de Rubalcaba (como los de  Mitterrand en las presidenciales de 1981) o al te\u00f1ido de la barba a  Rajoy que a la autenticidad de lo pol\u00edtico y la cercan\u00eda popular.<\/p>\n<p>Reitero lo que he escrito en otras ocasiones: las campa\u00f1as  electorales est\u00e1n cautivas de la intermediaci\u00f3n de los medios  informativos. Es una canalizaci\u00f3n tir\u00e1nica, propiciada por los partidos  al abandonar la calle y haber roto las v\u00edas de di\u00e1logo directo. La  ausencia de contacto cotidiano con las personas quieren remediarla en  dos meses con la gesti\u00f3n de sus apariciones en prensa, todo para demorar  ad calendas grecas la regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica. As\u00ed son hoy las  campa\u00f1as: comunicaci\u00f3n indirecta y democracia diferida. Tambi\u00e9n en los  tres grandes temas de las pr\u00f3ximas elecciones -el tiempo post-ETA, la  respuesta a la indignaci\u00f3n social y la competencia abertzale- se  escamotear\u00e1n a los ciudadanos su insustituible protagonismo y su  palabra.<\/p>\n<p><strong><em>Cambio de discursos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cambiar sobre la marcha los discursos, forzados por los  acontecimientos, es lo que m\u00e1s disgusta a los partidos, que aman lo  previsible. Sin embargo, la campa\u00f1a del 20-N ya est\u00e1 condicionada por el  anuncio del cese definitivo de ETA. Y aunque parezca que este suceso  hist\u00f3rico vaya a perjudicar a unos y beneficiar a otros, en realidad  favorecer\u00e1 a todos de desigual manera, a excepci\u00f3n de Rosa D\u00edez y su  UPyD, a quien el se\u00edsmo del 20 de octubre le ha pillado abrazado a  Pedrojota y su adictiva intransigencia.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a va a ser una escenificaci\u00f3n del reparto del bot\u00edn  de paz. La izquierda aber-tzale, contenida en Amaiur, pedir\u00e1 al  electorado una recompensa por su propiciaci\u00f3n pacificadora. No se van a  cortar en esta demanda de apoyo extra con el sutil objetivo de  transformar en victoria aparente la derrota hist\u00f3rica de su viejo  proyecto radical. Al PP, el cese de ETA no le va a quitar votos si Rajoy  mantiene su actitud moderada, incluso ambigua, porque sus apoyos  proceden de quienes piensan m\u00e1s en clave econ\u00f3mica que en la cuesti\u00f3n  terrorista, electoralmente amortizada. El PSOE va a requerir tambi\u00e9n su  parte del pastel, personalizando en Rubalcaba el \u00e9xito de las  arriesgadas apuestas de a\u00f1os anteriores. Entre el miedo a la derecha y  el premio de consolaci\u00f3n del final de ETA, los socialistas rescatar\u00e1n  votos de la abstenci\u00f3n y el recelo, pero no los suficientes como para  evitar su debacle. Y el PNV enfatizar\u00e1 su garant\u00eda para que los  movimientos que se hayan de producir desde Madrid y en Euskadi se  realicen con responsabilidad y sin riesgos, equilibrando las  contradicciones del nuevo tiempo e impulsando alternativas viables para  la convivencia.<\/p>\n<p><strong><em>Gesti\u00f3n de la indignaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los partidos llegan a estos comicios desconcertados por la  indignaci\u00f3n ciudadana tras la quiebra financiera y los lujos de  desgobierno que ahora pagan con la ruina, el desahucio y el desempleo  millones de familias. Lo peor que pueden hacer los candidatos es  evadirse de ese sentimiento o tratarlo de soslayo, como si fuera un  fen\u00f3meno abstracto o no les incumbiera. Temo que la indignaci\u00f3n vaya a  ser sofocada por las superficialidades de siempre, los ritos repetidos  una y otra vez en campa\u00f1a, por el empalago complaciente de la imagen,  las sonrisas de dise\u00f1o y la ambici\u00f3n personal que prevalece sobre las  s\u00faplicas de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>La presunci\u00f3n de los estrategas para el 20-N es que la  esperanza constituye el mejor placebo para aplacar la indignaci\u00f3n.  Porque siempre se hizo as\u00ed. Y por eso van a lanzar a los partidos al  ceremonial de la ilusi\u00f3n sin contenido y la creaci\u00f3n de expectativas  vol\u00e1tiles. La gente de Rajoy es la que m\u00e1s cree en que el mensaje  conveniente es la esperanza descomprometida, en tanto que la ilusi\u00f3n de  Rubalcaba es la \u00e9pica de la resistencia ante la avalancha conservadora  que viene. Ninguno de los dos demuestra valor para gestionar la  indignaci\u00f3n, que pide no una mera permuta de poder entre partidos, sino  el poder real para las personas.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfA m\u00e1s Amaiur menos PNV?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En Euskadi, donde la indignaci\u00f3n tampoco ser\u00e1 escuchada, los  mensajes se mover\u00e1n entre la esperanza y la confianza. No es lo mismo.  La esperanza es lo que est\u00e1 por ver y la confianza es lo que ya est\u00e1  acreditado. La esperanza se regala, mientras que la confianza se  consigue. La esperanza es seductora y la confianza es garant\u00eda. Amaiur  difunde la esperanza de una izquierda abertzale reci\u00e9n llegada a la  democracia, mientras que el PNV proyecta su confianza de muchos a\u00f1os en  el desarrollo econ\u00f3mico y cultural y las libertades de Euskadi.<\/p>\n<p>Es falso que la disputa abertzale sea como un balanc\u00edn, en el  que si uno sube el otro baja. Esta es una simplificaci\u00f3n elaborada por  analistas medi\u00e1ticos. En mi opini\u00f3n, no est\u00e1 en juego la hegemon\u00eda  abertzale, sino la consolidaci\u00f3n del pa\u00eds en la \u00e9lite del desarrollo.  Una mayor\u00eda del electorado ve en el PNV no solo un partido cuya pasi\u00f3n  es Euskadi, sino tambi\u00e9n un liderazgo que gestiona eficazmente y ofrece  garant\u00edas de futuro y progreso, el punto de ponderaci\u00f3n de nuestra  pluralidad. Cuando la sociedad ha percibido la categor\u00eda equilibradora  del PNV, le ha otorgado un plus de representaci\u00f3n, al contrario de  cuando ha constatado su vacilaci\u00f3n o se han amenazado los contrapesos  internos de la comunidad. Por eso, el 20-N vamos a ver a un PNV ganador,  porque su liderazgo y su aval ser\u00e1n considerados m\u00e1s indispensables que  nunca. La sensibilidad p\u00fablica fijar\u00e1 sus prioridades y, positivamente,  neutralizar\u00e1 los riesgos.<\/p>\n<p>Los manipuladores de la opini\u00f3n no ocultan su apetencia de que  el conglomerado de Amaiur se imponga al PNV. Les tienen sin cuidado los  destrozos que esto ocasionar\u00eda desde las tribunas del Estado. Saben que  el constitucionalismo podr\u00e1 imponerse m\u00e1s adelante a la incultura  democr\u00e1tica de la izquierda abertzale, pero que nunca superar\u00e1n al PNV  en identificaci\u00f3n socioemocional, responsabilidad pol\u00edtica y  administraci\u00f3n del bienestar de Euskadi. Una eventual victoria de Amaiur  sobre el PNV importa m\u00e1s al PSE y PP que sus respectivos resultados.  Solo hay que constatar con qu\u00e9 frecuencia se refieren a este tema en sus  mensajes. Una perversi\u00f3n m\u00e1s de esta campa\u00f1a, tan insignificante como  fr\u00edvola.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUANTOS m\u00e1s miedos y ansiedades arrastra un partido ante el examen de las urnas, m\u00e1s err\u00e1ticas son sus campa\u00f1as. Una campa\u00f1a es el reflejo del estado emocional de una candidatura y el s\u00edntoma perfecto de sus padecimientos y obsesiones. 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