{"id":3499,"date":"2019-05-29T13:49:36","date_gmt":"2019-05-29T11:49:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=3499"},"modified":"2019-05-29T13:49:37","modified_gmt":"2019-05-29T11:49:37","slug":"goya-al-mejor-actor-para-marchena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2019\/05\/29\/goya-al-mejor-actor-para-marchena\/","title":{"rendered":"Goya al mejor actor para Marchena"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M1-940x529.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3500\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M1-940x529.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M1-580x327.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M1-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M1.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Tres meses de juicio a los 12 l\u00edderes independentistas catalanes dan para mucho. Para ver de qu\u00e9 van los jueces y c\u00f3mo lo est\u00e1n interpretando unos y otros. Para valorar su incidencia en la pol\u00edtica real y de c\u00f3mo los medios, que en su mayor\u00eda podr\u00edan ocupar las sillas de la acusaci\u00f3n y que con el calificativo cotidiano de \u201cgolpistas\u201d anticipan la condena, van dirigiendo a la sociedad espa\u00f1ola hacia la pertinencia de una sentencia de escarmiento, bajo la escenificaci\u00f3n tramposa de un proceso justo. Para comprobar c\u00f3mo lo vive Catalunya, lo m\u00e1s parecido a una humillaci\u00f3n p\u00fablica o un escarnio. <strong>Este es el desarrollo del teatro, a medio camino entre el drama y el sainete,<\/strong> que tiene lugar en el pomposo Tribunal Supremo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La emisi\u00f3n p\u00fablica de la causa a trav\u00e9s del canal 24h, de la cadena p\u00fablica estatal, y con la se\u00f1al abierta a cualquier medio digital, es una decisi\u00f3n impostada y en absoluto neutra. Con ella se quiere a decir a los catalanes y a las instituciones europeas (la opini\u00f3n de los espa\u00f1oles importa poco) que no hay nada que ocultar. Luz y taqu\u00edgrafos, enfatizan. Esa es su apariencia y el af\u00e1n de quienes se sienten culpables de un proceso absurdo que viene penalizando de antemano a diez de los acusados con una abusiva y cruel prisi\u00f3n provisional. La retransmisi\u00f3n abierta ser\u00eda innecesaria -con toda la teatralizaci\u00f3n que conlleva- si la justicia espa\u00f1ola tuviera conciencia de un juicio justo y sin trampas; pero tiene que dar el pego. <strong>A efectos jur\u00eddicos, en cuanto a los posibles recursos posteriores ante las instancias comunitarias tras la sentencia contra los dirigentes independentistas, el hecho de que la causa se emita en directo por televisi\u00f3n es irrelevante. <\/strong>Es solo un espect\u00e1culo, con su porci\u00f3n de reality, para el enga\u00f1o colectivo y la autojustificaci\u00f3n del poder judicial. Pero no enga\u00f1an.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El reparto de este drama-sainete es largo. Est\u00e1n los siete miembros de tribunal, seis de los cuales realizan papeles secundarios, sin decir nada, pero que muestran un lenguaje facial y corporal de lo m\u00e1s expresivo, disimulado a veces por el tedio de las largas sesiones. Est\u00e1n los fiscales, con Javier Zaragoza al frente, que encarnan la funci\u00f3n de malos, o de buenos, seg\u00fan las preferencias del espectador. Son los duros de la pel\u00edcula, empe\u00f1ados en la destrucci\u00f3n personal de los l\u00edderes catalanes, uno a uno, sentados en el banquillo, y los que no est\u00e1n. Hay tambi\u00e9n un papel significativo para la fiscal <strong>Consuelo Madrigal, cuyo rol es proporcionar un toque de surrealismo y permitir al presidente de la sala un lucimiento puntual dentro de su falsa neutralidad.<\/strong>\u00a0\u00a0El interrogatorio de los fiscales lleva la carga del odio que una gran parte de los ciudadanos espa\u00f1oles les han encomendado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/m3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3503\" width=\"669\" height=\"446\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Entre los actuantes est\u00e1 la abogada del Estado en un papel menor, hier\u00e1tico, complementario del ministerio p\u00fablico, pero que suma en la degradaci\u00f3n. Y, como invitados especiales, los abogados fachas de Vox, que act\u00faan bajo el cartel de acusaci\u00f3n particular, con Javier Ortega Smith, secretario general del partido ultraderechista, simultaneando su papel en este vodevil con su participaci\u00f3n en las campa\u00f1as electorales. <strong>Es el lado m\u00e1s tr\u00e1gico y significativo: fascistas inculpando a dem\u00f3cratas, como en un tribunal nazi o en los consejos de guerra sumar\u00edsimos del franquismo. Solo por esto el juicio deber\u00eda ser invalidado<\/strong>, ante el horror de la inversi\u00f3n de la inocencia y la culpabilidad, una alteraci\u00f3n inmoral que pasar\u00e1 a la historia de la infamia.<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario es oscuro y siniestro, como en las historias de la inquisici\u00f3n. Los magistrados ocupan sillones m\u00e1s altos y adornados con ribetes dorados. Frente a ellos, en medio, los acusados en filas de tres. La disposici\u00f3n de los acusadores y los abogados defensores, a ambos lados de los independentistas, <strong>es tan irracional que obliga a los testigos a torcer el cuello a izquierda o derecha cuando son preguntados y emular a la ni\u00f1a de\u00a0<\/strong><em><strong>El Exorcista<\/strong><\/em><strong>, con la resultante de una tort\u00edcolis perenne.<\/strong> El teatro del absurdo encontrar\u00eda en este formato una gran inspiraci\u00f3n. Las togas y pu\u00f1etas en jueces y letrados, junto con las infladas palabras de ilustr\u00edsima y con la venia, dan un aire de respetuoso esperpento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"340\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3501\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M2.jpg 660w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/M2-580x299.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Humillar es peor que condenar<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Marchena, presidente del alto tribunal, es el int\u00e9rprete estrella. Grave, locuaz, ret\u00f3rico, narcisista, petulante y c\u00f3modo en su funci\u00f3n divina, ha construido ante la gente y ante s\u00ed mismo una imagen de juez destinado a pasar a la historia, depositario del dogma de Espa\u00f1a y cargado con el peso de una responsabilidad impropia. Y se lo ha cre\u00eddo. <strong>\u00a1Qu\u00e9 formidable actor es Marchena! Un Goya para \u00e9l, por favor.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La obsesi\u00f3n de Marchena es disfrazarse de magistrado neutral, de hombre bueno carente de prejuicio pol\u00edtico o jur\u00eddico. Lo suyo es un ejercicio de apariencias y un juego de maquillaje. El revelador tuit del exsenador del PP, Ignacio Cosid\u00f3, en el que se felicitaba por la candidatura de Marchena a la presidencia del CGPJ para controlar \u201cpor la puerta de atr\u00e1s\u201d con su nombramiento la sala que ahora juzga a los pol\u00edticos del\u00a0<em>proc\u00e9s<\/em>, quedar\u00e1 para siempre como mancha en su toga. En un intento de acreditar su ecuanimidad, ha desplegado un cierto paternalismo hacia los defensores y los acusadores. <strong>Corrige, ri\u00f1e, aconseja, alaba, pacifica. Lo mismo adopta una pose de profesor venerable ante sus j\u00f3venes pupilos que advierte y se enfada ante los excesos de unos y otros, como juez de paz entre vecinos enemistados.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A veces, Marchena muestra cierta iron\u00eda, momento en el que alcanza el cl\u00edmax de su representaci\u00f3n. Huye del estereotipo de los jueces cazurros que habitan la Audiencia Nacional, no le vayan a homologar con la simpleza de Carmen Lamela o la zafiedad de \u00c1ngela Murillo. No, Marchena est\u00e1 en la \u00e9lite intelectual de la magistratura. <strong>De momento, y antes de la condena prometida, tiene que orientar con disimulo el prop\u00f3sito esencial del procedimiento: humillar a Catalunya.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"655\" height=\"368\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/m4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3502\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/m4.jpg 655w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/m4-580x326.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Juicio a la realidad insoportable<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Espa\u00f1a, a trav\u00e9s de sus poderes, ha sentado en el banquillo a la realidad pol\u00edtica de Catalunya -una realidad insoportable- y al esp\u00edritu de libertad y hartazgo de la mayor\u00eda de aquella sociedad.<\/strong> No puede aceptar que una parte del Estado escape de su unidad obligatoria. Y por muy democr\u00e1tico que haya sido el proceder de los dirigentes independentistas y sus partidos, niega todo derecho a su emancipaci\u00f3n. Contra esto se hace el juicio de Marchena. No va contra presuntos delitos de rebeli\u00f3n, sedici\u00f3n y malversaci\u00f3n. Esa parte es solo instrumental y dentro de una apariencia legal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong>\u00a0Es Catalunya quien se sienta en el banquillo. <\/strong>Si Espa\u00f1a fuera inteligente y escuchase, algo dif\u00edcil en una sociedad donde \u201cde diez cabezas, nueve embisten y una piensa\u201d, sabr\u00eda que contra el juicio de Marchena est\u00e1 pr\u00e1cticamente toda Catalunya, m\u00e1s all\u00e1 de su pluralidad ideol\u00f3gica. Hay all\u00ed un sentimiento de unanimidad: la humillaci\u00f3n. Y la humillaci\u00f3n es peor que la condena penal, porque sus efectos son de mayor alcance que las penas sobre 12 cabecillas escogidos. <strong>El tinglado teatral de Marchena es una factor\u00eda de desprecio anticatal\u00e1n, socapa de apariencia de justicia, para someter a todo un pueblo desde lo m\u00e1s profundo<\/strong>. S\u00ed, esta es una guerra de emociones. Espa\u00f1a celebra en el Supremo su odiosa victoria, pero ignoro qu\u00e9 sentimiento alberga hoy el coraz\u00f3n de Catalunya.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/Firma-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3504\" width=\"216\" height=\"75\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/Firma-2.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2019\/05\/Firma-2-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Tres meses de juicio a los 12 l\u00edderes independentistas catalanes dan para mucho. Para ver de qu\u00e9 van los jueces y c\u00f3mo lo est\u00e1n interpretando unos y otros. Para valorar su incidencia en la pol\u00edtica real y de c\u00f3mo los medios, que en su mayor\u00eda podr\u00edan ocupar las sillas de la acusaci\u00f3n y que con &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2019\/05\/29\/goya-al-mejor-actor-para-marchena\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Goya al mejor actor para Marchena<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3499","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3499"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3505,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3499\/revisions\/3505"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}