{"id":3986,"date":"2020-04-01T21:51:14","date_gmt":"2020-04-01T19:51:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=3986"},"modified":"2020-04-01T21:51:15","modified_gmt":"2020-04-01T19:51:15","slug":"diario-de-cuarentena-dia-18-pais-de-espias-y-chivatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/04\/01\/diario-de-cuarentena-dia-18-pais-de-espias-y-chivatos\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 18. Pa\u00eds de esp\u00edas y chivatos"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Esp\u00edas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3987\" width=\"674\" height=\"536\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Junto al drama humano de los muertos, tant\u00edsimos, y de los contagiados y su angustia, <strong>aparece la sociolog\u00eda -o psicosociolog\u00eda- de las conductas de la gente en esta crisis in\u00e9dita.<\/strong> Reflejan, como ya se ha dicho, lo bueno y lo malo de las personas, el hero\u00edsmo y la mezquindad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed no me interesa censurar lo que haga la gente en esta hora. Eso que lo hagan los curas y los sumos sacerdotes de lo moralmente correcto. Me siento cercano de quienes, sin causar ning\u00fan perjuicio, sin molestar, tratan de evadirse de la prisi\u00f3n de un confinamiento insoportable. <strong>El pecado hoy es ese: escapar en posible, transgredir, rebelarse contra polic\u00edas y militares, contra la autoridad que abusa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ha nacido en este tiempo asfixiante la polic\u00eda de los balcones, los esp\u00edas de las ventanas, los chivatos del vecindario<\/strong>, que te abroncan o denuncian si te atreves a escapar del cautiverio com\u00fan. Y sale la vecina por su ventanuco (cotilla de S\u00e1lvame, la vieja del visillo) a re\u00f1irte a gritos porque est\u00e1s en la calle. Es la vig\u00eda, la delatora de la autoridad, que hace cumplir el nuevo sexto mandamiento de no salir de tu escondrijo. <strong>\u00a1Lacaya servil y rastrera!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En Alemania del Este la Stasi, polic\u00eda del r\u00e9gimen, convert\u00eda a los vecinos, los compa\u00f1eros, los padres y los hijos en esp\u00edas<\/strong> de la dictadura. La pel\u00edcula \u201cLa vida de otros\u201d lo reflejaba fielmente. En Cuba, el taxista, la portera y el camarero son los chivatos del castrismo. De repente, ha surgido nuestra Stasi, delatores del vecindario. <strong>La mezquindad que ya exist\u00eda, ahora campa a sus anchas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Sestao, Bizkaia, un bar ha sido denunciado porque abr\u00eda a sus clientes mediante una contrase\u00f1a. <strong>Un vecino sopl\u00f3n, digno de la Stasi, llam\u00f3 a los municipales.<\/strong> En Getxo, un se\u00f1or que se desplaza en bicicleta a trabajar emplea tres horas en el recorrido, es decir, se da un buen rodeo, lo que ha valido una multa.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>A San Juan de Gaztelugatxe, entre Bermeo y Bakio, un lugar que ya era de pel\u00edcula antes de ser escenario de pel\u00edcula, acuden j\u00f3venes a disfrutar ahora que no hay turistas. Y les echan y multan. <strong>En Barakaldo, la polic\u00eda sancion\u00f3 a una pareja que se hac\u00eda el amor dentro del coche en un parque alejado<\/strong>. En Bilbao, gente mayor sale de noche a pasear en la seguridad de no ser vistos. Y as\u00ed, otros muchos usan el ingenio para gozar de un rato de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo una propuesta para S\u00e1nchez y el Lehendakari. Dadas las circunstancias, creo que deber\u00edan, al final de esta maldita cuarentena,<strong> declarar la amnist\u00eda para todos los sancionados por saltarse las reglas.<\/strong> Tengan en cuenta que escasean los esp\u00edritus rebeldes y que deben ser promovidos en una \u00e9poca de esp\u00edas y chivatos. <strong>Seamos una sociedad decente, respetuosamente rom\u00e1ntica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3988\" width=\"225\" height=\"78\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Junto al drama humano de los muertos, tant\u00edsimos, y de los contagiados y su angustia, aparece la sociolog\u00eda -o psicosociolog\u00eda- de las conductas de la gente en esta crisis in\u00e9dita. 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