{"id":406,"date":"2012-01-03T09:11:08","date_gmt":"2012-01-03T08:11:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=406"},"modified":"2012-01-03T09:12:13","modified_gmt":"2012-01-03T08:12:13","slug":"sobre-un-incierto-exilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/01\/03\/sobre-un-incierto-exilio\/","title":{"rendered":"Sobre un (in)cierto exilio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/01\/Basagoiti.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-407\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/01\/Basagoiti.jpg\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"356\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todas las guerras, cualquiera que sea su g\u00e9nero y circunstancias, tienen finales parecidos. Primero es la venganza disfrazada de justicia, despu\u00e9s viene el homenaje a ca\u00eddos y h\u00e9roes, a continuaci\u00f3n toca cobrarse el bot\u00edn de guerra, le sigue la reconstrucci\u00f3n y, por \u00faltimo, lentamente, llega el olvido, porque el futuro pesa m\u00e1s que el pasado en el alma superviviente de los seres humanos. Suponiendo que en Euskadi haya existido un conflicto b\u00e9lico -\u201cla guerra del Norte\u201d la llamaron la derecha espa\u00f1ola e historiadores oficiales como Garc\u00eda de Cort\u00e1zar-, e<strong>star\u00edamos ahora en la tercera fase, en la rapi\u00f1a de la victoria.<\/strong> Esto explica el furor del PP, que se cree genuino vencedor de la contienda, por conseguir que se conceda derecho de voto en Euskadi, mediante un doble y virtual empadronamiento, a aquellas personas -unas 200.000, seg\u00fan sus arbitrarios c\u00e1lculos- que escaparon por la amenaza de ETA o, a\u00f1aden los <em>populares<\/em>, por \u201cla presi\u00f3n nacionalista\u201d en referencia ignominiosa al PNV.<\/p>\n<p>Conviene subrayar que, al mismo tiempo que el PP emprende una desenfrenada b\u00fasqueda de votos extra entrando arteramente en el lodazal -tan cierto en lo cualitativo, como incierto en lo cuantitativo- del exilio provocado por ETA, e<strong>stamos ante una t\u00e1ctica del equipo de Basagoiti para ocultar su estancamiento electoral, que no se corresponde con la arrolladora fuerza de Rajoy en Espa\u00f1a.<\/strong> Y como en la escombrera de la historia siempre hay argumentos para redimir las frustraciones del presente, los conservadores vascos han encontrado en este dolor indeterminable y disperso un tesoro para la justificaci\u00f3n de sus limitaciones y la oportunidad victimista de adjudicarse un bot\u00edn que creen les compensa de la violencia que ETA situ\u00f3 espec\u00edficamente sobre ellos.<strong> Muertos por votos,<\/strong> este es el trasiego en el que anda metido el PP y que podr\u00eda derivar, si se sustanciara en una reforma <em>ad hoc<\/em> de la Ley de R\u00e9gimen Electoral General, en el m\u00e1s colosal pucherazo desde la ilegalizaci\u00f3n de la izquierda abertzale.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfDoscientos mil?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los promotores del tramposo \u201cvoto del exilio\u201d cifran en 200.000 los ciudadanos vascos huidos, especialmente en la d\u00e9cada de los ochenta. \u00bfY c\u00f3mo han llegado a ese c\u00e1lculo? B\u00e1sicamente, han analizado las variables de nuestra poblaci\u00f3n durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os, cuyo saldo es negativo en una cifra similar a la antes indicada. Y como el prop\u00f3sito, con car\u00e1cter previo, era establecer una cantidad escandalosa de ausentes, atribuible gen\u00e9ricamente a la causa terrorista y al nacionalismo,<strong> no les ha importado sumar en esta magnitud a las personas que, por muy diversos motivos, dejaron Euskadi por entonces: inmigrantes jubilados que volv\u00edan con sus familias a sus tierras de origen, profesionales que buscaban suerte en diferentes pueblos del Estado por la crisis industrial, j\u00f3venes cualificados que prefer\u00edan labrar sus futuro fuera de Euskadi, funcionarios estatales que mudaban de destino, etc.<\/strong><\/p>\n<p>Si aplic\u00e1ramos el mismo m\u00e9todo para evaluar los descensos dram\u00e1ticos del padr\u00f3n, podr\u00edamos concluir que Asturias, que sufri\u00f3 un deterioro del censo m\u00e1s grave que el nuestro tambi\u00e9n por la incidencia de la reconversi\u00f3n industrial, fue v\u00edctima preferente de las amenazas de ETA y que por ello podr\u00eda legitimar la solicitud del voto virtual para cuantos asturianos buscaron refugio en otros lugares. Debo decir, con car\u00e1cter personal, que me hierve la sangre cuando constato que estos calculadores del miedo incluyen en su miserable lista a mi propia hija, que opt\u00f3 por situar voluntariamente su carrera profesional en el extranjero. <strong>Es oprobioso que se aproveche la insalvable complejidad del asunto para catalogar como desterrados a todos los que se desplazaron fuera de Euskadi y, en esa confusi\u00f3n entre lo real y lo irreal, convertir en v\u00edctimas y votos cualquier peripecia particular. Es una t\u00e1ctica repulsiva, heredera de la tradicional estrategia del PP de politizar a las v\u00edctimas por neto inter\u00e9s electoral.<\/strong> Todos los esfuerzos para el reconocimiento p\u00fablico de los damnificados del terrorismo est\u00e1n lastrados, todav\u00eda hoy, por la tramposa apropiaci\u00f3n partidista del sufrimiento.<\/p>\n<p>No pongo en duda el hecho hist\u00f3rico de que muchas personas se fueron de aqu\u00ed por el agobio de la violencia de ETA. Pero, \u00bfc\u00f3mo se cuantifica verazmente el suceso? \u00bf<strong>C\u00f3mo se mide el padecimiento que incita al abandono y se discrimina de otras motivaciones concurrentes? \u00bfEn qu\u00e9 comisar\u00eda o delegaci\u00f3n de Gobierno se exped\u00edan los pasaportes de destierro? \u00bfC\u00f3mo se determina la certeza de un exilio insuperable? Y en todo caso, \u00bfcabe reconocer como m\u00e9rito la flaqueza de los huidos frente a la fortaleza de los resistentes, que tambi\u00e9n sintieron la amenaza y no escaparon? \u00bfY c\u00f3mo comprender a los huidos sin recompensar la cobard\u00eda? <\/strong>A medida que el llamado relato vasco va configur\u00e1ndose conviene que quienes intentan agrandar o rebajar los sucesos abandonen la esperanza de cobrarse los despojos del conflicto -votos de oportunidad y prestigio por deserci\u00f3n- y pasen a las siguientes etapas del proceso, la reconstrucci\u00f3n y el olvido.<\/p>\n<p><strong><em>Sea demagogo: pida lo improbable<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El proyecto del PP de establecer un empadronamiento virtual para un colectivo disperso por Espa\u00f1a y otorgarle un doble derecho de voto por causas de dif\u00edcil acreditaci\u00f3n, <strong>solo se sostiene por su impulso demag\u00f3gico.<\/strong> Con una apariencia de justicia democr\u00e1tica nos plantea un complicado procedimiento de catalogaci\u00f3n de sufrimientos causales que, en la pr\u00e1ctica legal y por no ser objetivables, devienen en improbables. Y digo improbables en el sentido de lo que no es susceptible de ser probado, de lo indemostrable.<\/p>\n<p>F\u00edjense en que lo que ha enfatizado el l\u00edder del PP no son las eventuales necesidades personales, familiares o profesionales de los que considera expatriados, sino que estos puedan tener la opci\u00f3n de votar en Euskadi, a ser posible al Partido Popular. <strong>\u00bfLe conmueve realmente la faceta humana del caso?<\/strong> En la deshumanizaci\u00f3n de las v\u00edctimas y su exclusiva validaci\u00f3n como electores privilegiados se constata el perfil miserable de esta iniciativa partidaria, una m\u00e1s de las que vendr\u00e1n a entorpecer o desacelerar la reconciliaci\u00f3n social y la normalizaci\u00f3n tras el cese definitivo de ETA.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de fondo es el conocimiento de la verdad hist\u00f3rica para su reconocimiento p\u00fablico. Una forma de malversarla es su exageraci\u00f3n: una verdad inflada termina por percibirse como el mayor de los embustes. Otra manera de arruinar la verdad es constituirse en su int\u00e9rprete \u00fanico. En esta doble quiebra de la verdad ha incurrido el PP con el escandaloso concepto del exilio provocado por la crudeza y persistencia del terrorismo. Y as\u00ed no sabremos nunca cu\u00e1l fue la dimensi\u00f3n real de la tragedia de quienes se vieron forzados sin remedio a escapar de Euskadi y no podremos definir alg\u00fan criterio de compensaci\u00f3n moral e institucional. <strong>La pol\u00edtica vasca no ha madurado: estamos lejos de la reconstrucci\u00f3n y mucho m\u00e1s todav\u00eda del olvido, ese punto sin retorno y de serenidad en que el pasado es indoloro.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las guerras, cualquiera que sea su g\u00e9nero y circunstancias, tienen finales parecidos. Primero es la venganza disfrazada de justicia, despu\u00e9s viene el homenaje a ca\u00eddos y h\u00e9roes, a continuaci\u00f3n toca cobrarse el bot\u00edn de guerra, le sigue la reconstrucci\u00f3n y, por \u00faltimo, lentamente, llega el olvido, porque el futuro pesa m\u00e1s que el pasado &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/01\/03\/sobre-un-incierto-exilio\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Sobre un (in)cierto exilio<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-406","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=406"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":410,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/406\/revisions\/410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}