{"id":4080,"date":"2020-04-16T22:11:17","date_gmt":"2020-04-16T20:11:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4080"},"modified":"2020-04-16T22:11:18","modified_gmt":"2020-04-16T20:11:18","slug":"diario-de-cuarentena-dia-33-ciudad-de-los-balcones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/04\/16\/diario-de-cuarentena-dia-33-ciudad-de-los-balcones\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 33. Ciudad de los balcones"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Balcones-940x550.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4082\" width=\"679\" height=\"397\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Balcones-940x550.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Balcones-580x340.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Balcones-768x450.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Balcones.jpg 1006w\" sizes=\"auto, (max-width: 679px) 100vw, 679px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Han salido, puntuales, a las ocho de la tarde, de nuevo los vecinos a ovacionar a quienes luchan por la vida. Y est\u00e1 bien, reconozco la buena fe de la gente y su generoso coraz\u00f3n. Pero <strong>esto se ha convertido en una rutina ciudadana para tiempos de opresi\u00f3n. <\/strong>Y los medios, que viven de lo superficial, lo resaltan en los informativos. La noticia de las ocho, la antinoticia en realidad, porque es lo previsible de cada d\u00eda. Lo rutinario es lo que permanece, pero en esta \u00e9poca de confinamiento y miedo, la rutina es un producto y b\u00e1sicamente un autoenga\u00f1o colectivo. <strong>En fin, ha sido una jornada melanc\u00f3lica y sensible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad asomada en los balcones para mitigar su vac\u00edo. \u00a1Qu\u00e9 infantil! <strong>El Ararteko, (Defensor del Pueblo Vasco) ha iniciado diligencias para determinar si el ruido de las ocho es una ilegalidad<\/strong>. Tiene raz\u00f3n. \u00bfCon qu\u00e9 derecho se asoman algunos a dar la murga a los dem\u00e1s? Los exhibicionistas han emergido entre la crisis: los cantores, los m\u00fasicos, los rapsodas, l<strong>os de Paquito el Chocolatero y el Resistir\u00e9\u2026\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ayer, al salir a dejar la basura en el contenedor, <strong>escuch\u00e9 a un vecino cantando desde su terraza \u201c<\/strong><em><strong>blowing in the wind<\/strong><\/em><strong>\u201d, como un Bob Dylan de baratillo<\/strong>. Un espanto de cantor y un ruido insoportable que espantaba a p\u00e1jaros y gaviotas. \u00bfCon qu\u00e9 derecho martiriza a los vecinos? Si lo suyo es una carrera frustrada de cantante, <strong>que se presente a Got Talent o quiz\u00e1s a Operaci\u00f3n Triunfo.<\/strong> Es como mi vecino de arriba, que me machaca con sus saltitos a todas horas. He descubierto que sus brincos obedecen a la pr\u00e1ctica de la gimnasia. Incluso hace unos d\u00edas ocup\u00f3 el portal para realizar all\u00ed sus demenciales ejercicios. <strong>Era lo que me faltaba: \u00a1tengo un vecino vigor\u00e9xico!\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed la ciudad, confinada y aburrida, ha sido tomada por vecinos ruidosos y molestos, con toda la vecindad de espectadora. Se ha publicado que algunos vecinos han colocado carteles amenazantes en los portales contra sanitarios y personal que trabaja con los enfermos de coronavirus. <strong>No los quieren en sus domicilios mientras dure la pandemia<\/strong>, porque temen que contagian a sus familias. Malditos canallas. <strong>Los mismos vecinos que aplauden a las ocho, escupen despu\u00e9s su veneno.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya ha anochecido. Y me siento reconfortado tras haber visto los tres \u00faltimos cap\u00edtulos de \u201cLa Amiga Estupenda\u201d, correspondiente al segundo libro de la tetralog\u00eda de Elena Ferrante, \u201cLas dos amigas\u201d. Una gozada po\u00e9tica y realista en la que confluyen amor, amistad, miseria, violencia, libros y superaci\u00f3n. <strong>Pudiendo llenarse de belleza, \u00bfpara qu\u00e9 demonios se necesita el ruido de los vecinos infelices?<\/strong>\u00a0El \u00fanico balc\u00f3n aceptable ser\u00eda el de Julieta, al que trep\u00f3 Romeo para amarla. Es ficci\u00f3n, lo s\u00e9, aunque en Verona tienen montado un lugar de peregrinaci\u00f3n donde los enamorados de todo el mundo dejan cartas de amor. Nada de eso tenemos por aqu\u00ed. <strong>Se recurre a lo f\u00e1cil, al ruido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-17.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4081\" width=\"175\" height=\"61\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-17.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-17-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han salido, puntuales, a las ocho de la tarde, de nuevo los vecinos a ovacionar a quienes luchan por la vida. Y est\u00e1 bien, reconozco la buena fe de la gente y su generoso coraz\u00f3n. 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