{"id":4091,"date":"2020-04-18T22:18:46","date_gmt":"2020-04-18T20:18:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4091"},"modified":"2020-04-18T22:22:42","modified_gmt":"2020-04-18T20:22:42","slug":"diario-de-cuarentena-dia-35-cuidado-con-los-cenizos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/04\/18\/diario-de-cuarentena-dia-35-cuidado-con-los-cenizos\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 35. Cuidado con los cenizos"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ines1-940x541.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4092\" width=\"674\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ines1-940x541.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ines1-580x334.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ines1-768x442.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ines1.jpg 1192w\" sizes=\"auto, (max-width: 674px) 100vw, 674px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Dicen que nadie puede ser feliz en medio de una grave amenaza<\/strong>, porque el peligro nos lleva al repliegue y el miedo. Y a la rendici\u00f3n. El confinamiento va a continuar, acaba de anunciar el presidente <strong>S\u00e1nchez (\u00a1qu\u00e9 p\u00e9simo comunicador!, ya lo hablaremos otro d\u00eda)<\/strong>, con lo que, al sufrimiento por los efectos de la pandemia y sus discutibles medidas, se a\u00f1ade el cansancio f\u00edsico y emocional prolongado. <strong>Las personas, dicen, tenemos l\u00edmites, y nos creemos invencibles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quiero hablar esta noche de la tristeza<\/strong> que, seg\u00fan percibo, se est\u00e1 instalando entre nosotros. La tristeza es un veneno que lo mata todo, nuestra fe en nosotros mismos, te priva de tus recursos de defensa, te anula y finalmente te fulmina. La tristeza no es una depresi\u00f3n, fruto de determinadas circunstancias. Es el sopor absoluto, la negaci\u00f3n de la raz\u00f3n de vivir. <strong>Es la loca de la casa.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es dif\u00edcil ser optimista con tan malos augurios<\/strong> sobre la prolongaci\u00f3n del confinamiento, las v\u00edctimas que a\u00fan habr\u00e1, los estragos econ\u00f3micos, la p\u00e9rdida de empleo, la ruptura del curso escolar para j\u00f3venes y ni\u00f1os, la presi\u00f3n sobre los sanitarios, la falta de medios de protecci\u00f3n, el autoritarismo que se va instalando en los gobiernos&#8230; Pero <strong>cabe albergar, con m\u00e1s razones -pienso yo- expectativas<\/strong> de recuperaci\u00f3n a medio plazo, si se act\u00faa con decisi\u00f3n e inteligencia. <strong>\u00bfQui\u00e9n quiere rendirse?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero <strong>la tristeza es otra cosa. No atiende a razones<\/strong>, no se deja convencer, es una serpiente astuta que te envenena y te retuerce; te impide ver las cosas con perspectiva y impugna toda posibilidad de alegr\u00eda. <strong>La tristeza es una enfermedad del alma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los perfiles entre depresi\u00f3n, tristeza y pesimismo son borrosos. Han existido en nuestra cultura <strong>algunas corrientes de pensamiento y entre muchos intelectuales un cierto prestigio de la tristeza<\/strong> y el pesimismo. Algo de eso hubo, quiz\u00e1s, en la interpretaci\u00f3n del existencialismo, a mitad del siglo pasado, como una pose que te cegaba la visi\u00f3n optimista del ser humano y el mundo. <strong>Ser alegre se consideraba una imbecilidad<\/strong>. La esencia de la tristeza es el rechazo de la oportunidad real de ser feliz, se\u00f1alada como una falsa ilusi\u00f3n. A lo m\u00e1s, se acepta el estado de contento fugaz y el placer; pero rechaza la consecuci\u00f3n de una vida feliz, <strong>en la que el amor es la raz\u00f3n y la causa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El peligro no es el coronavirus, es la tristeza radical a la que nos lleva privarnos de la capacidad de luchar y vencer.<\/strong> Es el mensaje que habita en esa profec\u00eda de \u201cdespu\u00e9s de este virus vendr\u00e1 otro y otro\u201d. Es el terrorista de hoy, que dice hablar en nombre de la ciencia, cuando es un jodido ignorante que elabora y propaga especulaciones apocal\u00edpticas sin base alguna. <strong>No hay m\u00e1s peligros que los reales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Incentiva la tristeza entre la gente y la habr\u00e1s tiranizado.<\/strong> Puede que te contagien el virus, porque nadie est\u00e1 libre; pero, por favor, <strong>que no te contagien la tristeza<\/strong>. Mira en tu coraz\u00f3n y cree en ti y en tu grandeza personal. I believe.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-19.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4093\" width=\"226\" height=\"78\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-19.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-19-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que nadie puede ser feliz en medio de una grave amenaza, porque el peligro nos lleva al repliegue y el miedo. Y a la rendici\u00f3n. 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