{"id":4096,"date":"2020-04-19T22:07:26","date_gmt":"2020-04-19T20:07:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4096"},"modified":"2020-04-19T22:07:27","modified_gmt":"2020-04-19T20:07:27","slug":"diario-de-cuarentena-dia-36-viviendo-bajo-la-lluvia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/04\/19\/diario-de-cuarentena-dia-36-viviendo-bajo-la-lluvia\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 36. Viviendo bajo la lluvia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ra1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4097\" width=\"673\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ra1.jpg 914w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ra1-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/ra1-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 673px) 100vw, 673px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> Lo que m\u00e1s echo de menos en este confinamiento de locos, sospechosamente innecesario, <strong>es salir por las noches de lluvia a pasear junto al mar, aqu\u00ed, en Getxo, pueblo mediano del para\u00edso vasco<\/strong>. Hoy ha llovido y la temperatura es fresca, en torno de los 14 grados. Una noche ideal para escapar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pasear de noche es la alternativa de los agoraf\u00f3bicos al paseo de masas<\/strong>: no hay gente y tuyo es todo el espacio. \u00bfHay algo m\u00e1s rid\u00edculo que una muchedumbre en un mismo lugar? <strong>La agorafobia es el terror a las multitudes,<\/strong> de las que hay que huir. Si hay mucha gente en un bar, buscas otro m\u00e1s tranquilo. Acudes a comprar a las tiendas a las horas de menor concurrencia. Si hay colas, escapas. Transitas por calles secundarias. Y cuando voy a San Mam\u00e9s con otras 40.000 personas, entro media hora antes y me voy cuando todos han marchado. Si llega un metro lleno, espero al siguiente. <strong>M\u00e9todos de supervivencia y defensa personal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De noche, el paseo que va de Las Arenas hasta el faro de Arriluze y Puerto Viejo de Algorta, unos seis kil\u00f3metros con ida y vuelta, es un recorrido solitario. Puedes cruzarte con alg\u00fan runner o los \u00faltimos pescadores de ca\u00f1a en el espig\u00f3n. <strong>Luz mortecina de las farolas de camino y ning\u00fan ruido m\u00e1s que el del mar.<\/strong> Aun as\u00ed, me acompa\u00f1o en el Ipod con m\u00fasica de Bach, Coldplay, Serrat y Sabina, incentivo suficiente para meditar y disfrutar, evocar. Y a veces, lamentar: \u201cl\u00e1grimas en la lluvia\u201d, como dijo el replicante en Blade Runner.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Las noches de lluvia son especiales. <strong>El agua de la lluvia te purifica.<\/strong> \u00bfParaguas? Ni hablar, los declarar\u00eda fuera de la ley. Basta un chubasquero y ropa de abrigo. Que la lluvia te empape es esencialmente org\u00e1smico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las noches perfectas son aquellas en las que confluyen viento fuerte, lluvia abundante y mar embravecido<\/strong>. Qu\u00e9 gozada. Ning\u00fan placer es comparable a esos momentos en que haciendo el camino que va al faro <strong>las olas grandes saltan por encima del espig\u00f3n y te mojan hasta el alma.<\/strong> \u00a1Santo Dios, qu\u00e9 maravilla! Suele ocurrir pocas veces, porque las rocas protectoras del espig\u00f3n son gigantescas. Es impagable ese instante en el que el mar, el viento y la lluvia se vuelcan (\u201cse vulcan\u201d, como dice mi amigo Salva) sobre ti, los tres a la vez. <strong>Amigo m\u00edo, esto es gratis y abundante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de esas noches tempestuosas cierran el paseo de Arriluze y el Puerto Viejo por peligroso. \u00a1Qu\u00e9 tonter\u00eda! Reconozco que m\u00e1s de una vez me he saltado el cord\u00f3n de la polic\u00eda. <strong>Y he pensado en eso que dicen que no hay cosa m\u00e1s in\u00fatil que la lluvia sobre el ma<\/strong>r. No lo creo, nada en la naturaleza es inservible.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, es una noche hermosa. Si van a desconfinar a los ni\u00f1os, piensen tambi\u00e9n en liberar ya a quienes vivimos gracias a la noche y la lluvia. <strong>Pero s\u00ed, los ni\u00f1os primero.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-20.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4098\" width=\"268\" height=\"93\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-20.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/04\/Firma-20-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que m\u00e1s echo de menos en este confinamiento de locos, sospechosamente innecesario, es salir por las noches de lluvia a pasear junto al mar, aqu\u00ed, en Getxo, pueblo mediano del para\u00edso vasco. 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