{"id":4251,"date":"2020-05-14T21:22:20","date_gmt":"2020-05-14T19:22:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4251"},"modified":"2020-05-14T21:26:31","modified_gmt":"2020-05-14T19:26:31","slug":"diario-de-cuarentena-dia-61-regreso-a-las-terrazas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/05\/14\/diario-de-cuarentena-dia-61-regreso-a-las-terrazas\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 61. Regreso a las terrazas"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Cafeter\u00eda-940x367.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4252\" width=\"678\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Cafeter\u00eda-940x367.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Cafeter\u00eda-580x227.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Cafeter\u00eda-768x300.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy, dos meses despu\u00e9s del confinamiento atroz al que nos somete, in\u00fatil y arbitrariamente, el Gobierno <strong>he vuelto a sentarme en la terraza de una caf\u00e9-ter\u00eda, como lo hac\u00eda casi todos los d\u00edas antes de esta dictadura<\/strong> para tomar el primer caf\u00e9 del d\u00eda y repasar la prensa. Un ritual de relax y programaci\u00f3n intelectual de la jornada. Ha sido e<strong>n la cafeter\u00eda Alguer, de Las Arenas-Getxo<\/strong>, no en el Bertiz de siempre, porque ese caf\u00e9 no tiene terraza, sino mesas interiores. No tiene sentido que fuera est\u00e9 permitido y no en el interior si se cumplen las normas de autoprotecci\u00f3n, como en los supermercados, farmacias o peluquer\u00edas y las tiendas. Pero <strong>vivimos en un desdichado tiempo de libertades truncadas por el&nbsp;<\/strong><em><strong>big brother<\/strong><\/em><strong>,<\/strong> ante la sumisi\u00f3n de la tribu y el p\u00falpito medi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido una sensaci\u00f3n extra\u00f1a volver a hacer algo tan elemental y ahora tan importante. El lugar donde se asienta el Alguer fue durante a\u00f1o<strong>s una sastrer\u00eda de post\u00edn, de precios imposibles, ropa de hombre,&nbsp;<\/strong><em><strong>british style<\/strong><\/em><strong>, donde se vest\u00eda la clase dirigente financiera e industrial de Neguri, hoy felizmente residual.<\/strong> Ahora, ya ven, hay una cafeter\u00eda con el mismo nombre y una Notar\u00eda a pie de calle tambi\u00e9n de igual apellido. Una diversificaci\u00f3n curiosa, bar y notar\u00eda, negocios sin nada en c\u00f3mun, excepto la lonja. Es malo el caf\u00e9 de este lugar en el centro de <strong>un barrio de pijos que llama a sus hijos Carlota, Paloma o Sof\u00eda, y no Aitor, Ane o Matxalen,<\/strong> lo que revela su sociolog\u00eda. Se oye mucho pap\u00e1 y mam\u00e1 y no aita o ama. En esta zona <strong>triunfa el voto del PP, se habla bien de Franco y se despotrica de S\u00e1nchez y el PNV<\/strong>. Enfrente est\u00e1 la pasteler\u00eda Martina Zurikalday, donde sirven los mejores bollos de mantequilla del mundo, una exquisitez que deber\u00eda ser calificada como<strong> patrimonio de la humanidad. <\/strong>Sigue cerrada. Temo que esta crisis del demonio mate este negocio \u00fanico y nos deje sin su prodigio. \u00bfY qu\u00e9 nos quedar\u00e1? Boller\u00eda industrial y el pan de molde.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>He pedido un pintxo de tortilla de patatas, que no estaba bien ligada y muy salada<\/strong>. Ten\u00eda cebolla y poca consistencia. Me he demorado por media hora para amortizar los tres euros largos del precio. Dos trozos de pan. Muy mal, con uno bastaba. Lo que s\u00ed te dan es una toallita envasada, de esas con olor a colonia de lim\u00f3n, como en los aviones. <strong>Y una galleta de propaganda.<\/strong> Me ha gustado ver que los gorriones se aproximaban y sub\u00edan a la mesa a picotear las migas. Pobres p\u00e1jaros, que viv\u00edan de las migajas que ca\u00edan de las mesas, como L\u00e1zaro en la mesa del rico Epul\u00f3n b\u00edblicos. \u00bf<strong>Cu\u00e1ntos txoris habr\u00e1n muerto de hambre en estos dos meses?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hay ansiedad de terrazas.<\/strong> Enseguida que me he levantado, dos mujeres se han apresurado a ocuparla antes incluso de que la limpiaran. La gente demanda libertad, la peque\u00f1a libertad de antes, pero se conforma e incluso aplaude la tiran\u00eda confinatoria. <strong>El miedo los ha paralizado.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-15.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4253\" width=\"209\" height=\"72\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-15.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-15-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, dos meses despu\u00e9s del confinamiento atroz al que nos somete, in\u00fatil y arbitrariamente, el Gobierno he vuelto a sentarme en la terraza de una caf\u00e9-ter\u00eda, como lo hac\u00eda casi todos los d\u00edas antes de esta dictadura para tomar el primer caf\u00e9 del d\u00eda y repasar la prensa. Un ritual de relax y programaci\u00f3n intelectual &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/05\/14\/diario-de-cuarentena-dia-61-regreso-a-las-terrazas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Diario de cuarentena. D\u00eda 61. Regreso a las terrazas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4251"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4255,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251\/revisions\/4255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}