{"id":4257,"date":"2020-05-15T21:45:29","date_gmt":"2020-05-15T19:45:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4257"},"modified":"2020-05-15T21:45:30","modified_gmt":"2020-05-15T19:45:30","slug":"diario-de-cuarentena-dia-62-hablando-con-la-gente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/05\/15\/diario-de-cuarentena-dia-62-hablando-con-la-gente\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 62. Hablando con la gente"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/p\u00e1jaro-hablar-940x824.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4258\" width=\"673\" height=\"589\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/p\u00e1jaro-hablar-940x824.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/p\u00e1jaro-hablar-580x509.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 673px) 100vw, 673px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s discrep\u00e9is conmigo, pero desde hace a\u00f1os (los que llevo en el sector de la comunicaci\u00f3n, toda la vida) pienso que<strong> basta con escuchar lo que habla una persona y c\u00f3mo habla para hacer un retrato aproximado de su calidad humana y competencia intelectual.<\/strong> Apenas media hora podr\u00eda ser suficiente, lo que implicar\u00eda, claro est\u00e1, saber escuchar y criterio para la observaci\u00f3n. Valdr\u00eda tambi\u00e9n analizar lo que escribe y su calidad sint\u00e1ctica para obtener un diagn\u00f3stico cierto. Quiz\u00e1s por deformaci\u00f3n profesional, tiendo a valorar, de entrada, a la gente <strong>seg\u00fan su habla y sus palabras<\/strong>. En el corto tiempo que fui director de Recursos Humanos en una Pyme con una plantilla de 70 empleados segu\u00ed este m\u00e9todo (junto a otros factores m\u00e1s espec\u00edficos) en los procesos de selecci\u00f3n. Y los hice a conciencia y con acierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, los efectos del confinamiento me han dado la oportunidad de escuchar a la gente en las diferentes colas que se forman en los supermercados, panader\u00edas, oficinas bancarias, farmacias y tiendas. Porque vivimos en la \u00e9poca de las colas, m\u00e1s largas por aquello de la distancia interpersonal. <strong>Observo que la gente tiene muchas ganas de hablar estando en la fila,<\/strong> quiz\u00e1s porque se aburre o porque el arresto ha agudizado el peso de la soledad en los hogares. Impresiona constatar c\u00f3mo hombres y mujeres <strong>repiten los t\u00f3picos que oyen en la tele:<\/strong> que abundan los irresponsables, que muchos se saltan las normas, que hay que multar a los infractores\u2026 <strong>Y siento como si regresara al franquismo en el miedo a la autoridad, la credulidad, la falta de sentido cr\u00edtico y la sumisi\u00f3n.<\/strong> Pero flaquean en cuanto entras al debate y argumentas que las cosas no son como creen. <strong>Algunos levantan la voz y echan un mitin casero.<\/strong> Otros se quejan de todo, que si esto es un desastre, que si vamos a la ruina&#8230;\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Una se\u00f1ora aprovech\u00f3 la cola para dedicarme hace un par de d\u00edas un tratado sobre <strong>lo mal que estaba la jardiner\u00eda p\u00fablica en Getxo<\/strong>. Lo hizo con vehemencia. Interrog\u00e1ndola con habilidad pude saber que era una fogosa militante del PP y que le ca\u00edan fatal los nacionalistas del PNV y que lo de los separatistas catalanes son una cosa demencial. Y no dej\u00f3 de presumir, para disi-mular, de sus ocho apellidos vascos y rancio abolengo. <strong>Al final, la mand\u00e9 a paseo con las necedades de su Espa\u00f1a \u201cantes roja que rota\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 poco cuesta hablar y cu\u00e1nto pensar lo que se dice.<\/strong> Un se\u00f1or mayor me dio sesi\u00f3n doble de lo mal que funcionan las cajas de ahorros, solo porque no usaba tarjeta en el cajero. Otra se\u00f1ora se enroll\u00f3 sobre la calidad de las mascarillas. Y otro hombre de por qu\u00e9 cierran tan pronto las farmacias. Se habla mal, y no solo es culpa de la tele. N<strong>o son las palabras, son las razones inexistentes. Se habla de o\u00eddas<\/strong>. Entre el exceso de t\u00f3picos y tanta soledad, de esta pandemia vamos a <strong>salir peor que entramos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-16.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4259\" width=\"249\" height=\"86\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-16.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-16-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1s discrep\u00e9is conmigo, pero desde hace a\u00f1os (los que llevo en el sector de la comunicaci\u00f3n, toda la vida) pienso que basta con escuchar lo que habla una persona y c\u00f3mo habla para hacer un retrato aproximado de su calidad humana y competencia intelectual. 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