{"id":4299,"date":"2020-05-20T22:02:38","date_gmt":"2020-05-20T20:02:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4299"},"modified":"2020-05-20T22:02:39","modified_gmt":"2020-05-20T20:02:39","slug":"diario-de-cuarentena-dia-67-tiempo-de-cerezas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/05\/20\/diario-de-cuarentena-dia-67-tiempo-de-cerezas\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 67. Tiempo de cerezas"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/CEREZAS-940x415.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4300\" width=\"676\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/CEREZAS-940x415.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/CEREZAS-580x256.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/CEREZAS-768x339.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La primavera siempre fue para m\u00ed el tiempo de las cerezas<\/strong>, la fruta m\u00e1s deliciosa que conozco. Cuando era ni\u00f1o las cerezas llegaban a finales de mayo, cerezas peque\u00f1as y \u00e1cidas que crec\u00edan de los frutales de <strong>El Regato, barrio rural y pulm\u00f3n de Barakaldo<\/strong>, a tiro de piedra de Bilbao. Ignoro si a\u00fan existen cerezos en la zona o han sido barridos por la expansi\u00f3n del cemento y el olvido. Lo que recuerdo de aquellas cerezas es que <strong>eran rojas y de sabor \u00e1cido, <\/strong>diferentes de las que m\u00e1s tarde llegaban de C\u00e1ceres, Arag\u00f3n o Lleida, m\u00e1s dulces y grandes. No s\u00e9 si mejores, pero rotundamente distintas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo podr\u00eda ser el monstruo de las cerezas,<\/strong> como el monstruo de las galletas de <em>Barrio S\u00e9samo<\/em>, que las devoraba de forma compulsiva e insaciable. <strong>Es tan corta la temporada de las cerezas,<\/strong> m\u00e1s que la de otras frutas. Llegan y se van. Y te deja una sensaci\u00f3n de hambre insatisfecha, <strong>un placer demasiado r\u00e1pido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora las cerezas llegan antes, incluso a finales de abril ya se pueden encontrar en fruter\u00edas. Soy adicto a las cerezas. El lunes a la ma\u00f1ana compr\u00e9 una caja de dos kilos y a la noche no quedaba ninguna. Hoy tengo nuevo suministro y quiz\u00e1s para ma\u00f1ana las haya terminado. <strong>\u00bfQu\u00e9 tienen las cerezas que no tengan otras frutas? <\/strong>No lo s\u00e9. Son divertidas, \u00e1cidas, incluso er\u00f3ticas, fantasiosas, sabrosas, ef\u00edmeras\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Las de este a\u00f1o llegan en medio de una pandemia brutal y confinados a la fuerza. Son estos momentos cuando con m\u00e1s intensidad hay que vivir y degustar los placeres de cada d\u00eda. Hay que profundizar en los sabores, comer mejor, beber con m\u00e1s gusto, <strong>amar con m\u00e1s lentitud y ternura<\/strong>. Con dulzura. Es hora de la lentitud, de lo aut\u00e9ntico, de lo que m\u00e1s importa, de lo que tiene m\u00e1s sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro de Carl Horor\u00e9, \u201cElogio de la lentitud\u201d, que ya tiene unos cuantos a\u00f1os, lo pon\u00eda muy claro: <strong>\u00abLa lentitud nos permite ser m\u00e1s creativos en el trabajo, tener m\u00e1s salud y poder conectarnos con el placer y los otros\u00bb.<\/strong> A\u00f1adir\u00eda que lo ideal es <strong>vivir en adagio<\/strong>, que es el ritmo del coraz\u00f3n en estado de reposo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reivindiquemos los puros, peque\u00f1os y m\u00e1s sosegados placeres<\/strong>. Mirar la naturaleza y seguir su ritmo y sabias leyes. Deshacernos de la ansiedad y las prisas. Parar el mundo en su locura y volver la mirada a lo aut\u00e9ntico, el pensamiento, el arte, la m\u00fasica y el esp\u00edritu libre. <strong>Nos hemos quedado enjaulados en nuestras propias trampas de falso y apresurado bienestar que no sabe a nada. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya no quiero tener m\u00e1s, quiero ser mejor. <strong>No m\u00e1s cosas, sino m\u00e1s tiempo. <\/strong>No m\u00e1s entretenimiento, sino m\u00e1s alegr\u00eda. Una vida tan divertida como las cerezas. <strong>Porque por la boca y el coraz\u00f3n se vive de verdad.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-22.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4301\" width=\"229\" height=\"79\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-22.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/05\/Firma-22-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primavera siempre fue para m\u00ed el tiempo de las cerezas, la fruta m\u00e1s deliciosa que conozco. 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