{"id":437,"date":"2012-02-02T14:13:11","date_gmt":"2012-02-02T13:13:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=437"},"modified":"2012-02-03T01:11:24","modified_gmt":"2012-02-03T00:11:24","slug":"bebes-robados-la-otra-cara-del-franquismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/02\/02\/bebes-robados-la-otra-cara-del-franquismo\/","title":{"rendered":"Beb\u00e9s robados: la otra cara del franquismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/02\/Munilla1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-438\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/02\/Munilla1.jpg\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/02\/Munilla1.jpg 365w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/02\/Munilla1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La siniestra historia de los beb\u00e9s robados, cuya dimensi\u00f3n y gravedad se va destapando poco a poco, nos muestra la otra cara del franquismo, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s siniestra que su rostro social y pol\u00edtico, m\u00e1s conocido, De hecho, para que se produjera el masivo robo de ni\u00f1os ten\u00edan que converger cuatro factores canallas:<\/p>\n<p><strong>\u2022 Una dictadura que lo controlaba todo.<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2022 Una estructura administrativa corrupta e inmoral.<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2022 Unos poderes coaligados, como la Iglesia y una parte de la clase m\u00e9dica.<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2022 Una moral hip\u00f3crita, capaz de traficar con ni\u00f1os y justificarlo por la honra.<\/strong><\/p>\n<p>Por lo que sabemos, el robo de beb\u00e9s ten\u00eda dos dimensiones:<\/p>\n<p>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>La trama creada en establecimientos hospitalarios<\/strong>, donde algunos profesionales sanitarios enga\u00f1aban a las madres (que generalmente ya ten\u00edan otros hijos y eran tiempos de alta natalidad) comunic\u00e1ndoles el fallecimiento de los reci\u00e9n nacidos durante el parto o poco despu\u00e9s, simulando posteriormente el enterramiento y falsificando los registros civiles. Estos ni\u00f1os se vend\u00edan o \u201ctraspasaban\u201d a familias que deseaban tener hijos (aunque fueran ajenos), con consentimiento de esta trama criminal y que terminaban por adoptarlos. Para llevar a cabo todos estos robos se necesitaba por lo menos la participaci\u00f3n de<strong> un m\u00e9dico o una enfermera, una matrona, un funcionario del registro civil, un funcionario del cementerio y quiz\u00e1s los padres de adopci\u00f3n.<\/strong> Pura mafia.<\/p>\n<p>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Otra trama similar al anterior, pero vinculada a las organizaciones de caridad que atend\u00edan a \u201cmujeres descarriadas\u201d,<\/strong> que siendo solteras se hab\u00edan quedado embarazadas. Aqu\u00ed se necesitaba la cooperaci\u00f3n de alg\u00fan miembro de la Iglesia Cat\u00f3lica, <strong>cura o monja<\/strong>. El robo pod\u00eda tener una vertiente m\u00e1s legal pero no menos brutal, que consist\u00eda en convencer a las \u201cmadres descarriadas\u201d de que entregaran su hijo \u201cileg\u00edtimo\u201d a una familia que lo pudiera cuidar sin el oprobio de la verg\u00fcenza p\u00fablica. La otra vertiente era parecida a la trama antes descrita: las mujeres solteras par\u00edan en estos centros y se les comunicaba que sus hijos hab\u00edan nacido muertos o que hab\u00f1ian muerto prematuramente, cuando en realidad se les vend\u00eda o entregaba a familias \u201crespetables\u201d.<\/p>\n<p>Estamos hablando de <strong>varios miles de cr\u00edmenes producidos durante las d\u00e9cada de los 50 a los 70<\/strong>, donde el agobiante control de la dictadura y su moral hip\u00f3crita les permit\u00eda actuar a su antojo.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas el <strong>obispo de San Sebasti\u00e1n, Munilla<\/strong>, declar\u00f3 en Radio Euskadi que no le constaba que ning\u00fan miembro de la iglesia en su di\u00f3cesis hubiera tenido alguna responsabilidad en estos cr\u00edmenes. <strong>\u00bfC\u00f3mo se puede tener tan poca caridad y tanta cara?<\/strong> \u00bfY por qu\u00e9 no, en vez de ponerse la venda antes de la herida, hace una profunda y exhaustiva investigaci\u00f3n y promete ir al fondo de la trama, caiga quien caiga? \u00bf<strong>Por qu\u00e9 no reconoce la evidencia de que muy probablemente alg\u00fan miembro de la Iglesia estuvo involucrado en estas organizaciones?<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo mismo podr\u00edamos decir de los colegios de m\u00e9dicos y enfermeras, y las organizaciones de matronas.<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 no hacen una declaraci\u00f3n p\u00fablica en el sentido de realizar una investigaci\u00f3n profunda entre sus asociados? \u00bfPor qu\u00e9 todo el mundo escurre el bulto amparado por el paso del tiempo y la irresponsabilidad de los delitos prescritos? Por cierto, estas barbaridades no prescriben.<\/p>\n<p>Con esta terrible historia a algunos se les habr\u00e1 ca\u00eddo la venda de los ojos sobre las m\u00faltiples crueldades del franquismo.<strong> Ahora, la Espa\u00f1a desmemoriada y cobarde no puede eludir mirar de frente lo que fueron aquellos a\u00f1os,<\/strong> en los que no solo se asesin\u00f3, encarcel\u00f3, tortur\u00f3 a millares de personas y se someti\u00f3 bajo la bota militar a todo un estado durante cuatro largas d\u00e9cadas, sino que adem\u00e1s se lleg\u00f3 a la ignominia de robar y traficar con reci\u00e9n nacidos, <strong>con la complicidad de ilustres galenos, bondadosas damas enfermeras y beatos miembros de la Iglesia y una parte de la sociedad acomodada, indiferente ante la dictadura.<\/strong> Quiz\u00e1s haya en Espa\u00f1a quienes piensen que, pasados tantos a\u00f1os y ante los hechos consumados, es mejor dejarlo estar y mirar para otro lado. Esto mismo dec\u00edan las \u00abbuenas gentes\u00bb al final del franquismo. Con gente como esta, que son millones en Espa\u00f1a, cualquier tiran\u00eda es posible. Porque tienen alma de vasallos.<\/p>\n<p><strong>Ah\u00ed tiene Espa\u00f1a su memoria hist\u00f3rica. Ah\u00ed tienen el resultado de su apat\u00eda y su miedo a la libertad. Taza y media de cruel realidad.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La siniestra historia de los beb\u00e9s robados, cuya dimensi\u00f3n y gravedad se va destapando poco a poco, nos muestra la otra cara del franquismo, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s siniestra que su rostro social y pol\u00edtico, m\u00e1s conocido, De hecho, para que se produjera el masivo robo de ni\u00f1os ten\u00edan que converger cuatro factores canallas: \u2022 Una &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/02\/02\/bebes-robados-la-otra-cara-del-franquismo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Beb\u00e9s robados: la otra cara del franquismo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-437","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=437"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437\/revisions\/441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}