{"id":4466,"date":"2020-06-19T21:09:19","date_gmt":"2020-06-19T19:09:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=4466"},"modified":"2020-06-19T21:09:20","modified_gmt":"2020-06-19T19:09:20","slug":"diario-de-cuarentena-dia-97-viva-la-fragilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2020\/06\/19\/diario-de-cuarentena-dia-97-viva-la-fragilidad\/","title":{"rendered":"Diario de cuarentena. D\u00eda 97. \u00a1Viva la fragilidad!"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/emredado-940x713.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4467\" width=\"678\" height=\"514\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/emredado-940x713.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/emredado-580x440.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/emredado-768x583.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>A este diario, diario de la cuarentena de 2020, se le acaban las p\u00e1ginas.<\/strong> Anna Frank, chica sensible y m\u00e1gica,<strong> llam\u00f3 Kitty a su diario inmortal<\/strong>. Era el personaje imaginario al que escrib\u00eda las cartas cont\u00e1ndole sus miedos y los sucesos del confinamiento. Su enemigo eran los nazis; el nuestro, un virus venido de China. <strong>Y el enemigo com\u00fan, el miedo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que lo de menos ahora es pedir cuentas a los culpables. <strong>\u00bfQu\u00e9 culpables?<\/strong> Pero algo habr\u00e1 que aprender de esta dura experiencia: mejorar la sanidad p\u00fablica, ventilar los m\u00e9todos educativos, reformar las residencias de mayores, incentivar la investigaci\u00f3n, salir de China y centrarse en Europa, defender la democracia, vivir. S\u00ed, vivir m\u00e1s y mejor que nunca. <strong>Vivir sin miedo. Vivir sin precio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Va volviendo la vida,<strong> aunque ojal\u00e1 muchas cosas no regresen nunca<\/strong>. Ha vuelto Koldo, mi vendedor de la ONCE a su garita, el hombre que reparte mala suerte entre la gente que conf\u00eda en resolver por v\u00eda del azar algunos de sus problemas materiales. <strong>Mi apuesta por el cup\u00f3n es por el nombre, cuyas siglas equivalen a mi n\u00famero m\u00e1gico, el 11<\/strong>. Es una tonter\u00eda, pero es el \u00fanico gui\u00f1o que le hago al azar, un tirano del que hablamos poco. Solo juego los viernes al cuponazo. <strong>Es un ritual, uno de los muchos de cada d\u00eda,<\/strong> como el caf\u00e9, la prensa, mis art\u00edculos, mis disciplinas intelectuales y emocionales de pensar, sentir, so\u00f1ar, creer, mis utop\u00edas, <strong>formas de multiplicar por el infinito un d\u00eda cualquiera, todos los d\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tambi\u00e9n he visitado al m\u00e9dico<\/strong>. La carga hist\u00f3rica de un infarto me lleva a una serie de chequeos peri\u00f3dicos. Hoy tocaba an\u00e1lisis de sangre y un electro con vistas a la ecograf\u00eda de la pr\u00f3xima semana. Y all\u00ed, en la misma camilla donde hace cinco a\u00f1os me tumbaron para hacerme un electro de urgencia y me diagnosticaron infarto, <strong>he recordado con las enfermeras mi angustia, mi terror ante lo que pasaba y yo no sab\u00eda.<\/strong> Una de ellas me ha reconocido de la televisi\u00f3n, y me ha tranquilizado. He recordado lo terriblemente vulnerable que me sent\u00ed aquella noche de 2015. <strong>S\u00ed, viva la fragilidad, porque forma parte de nuestra realidad y la conciencia de ser vulnerables relativiza las cosas y nos lleva a amar con m\u00e1s sentido la vida <\/strong>y a valorar cada d\u00eda y lo importante frente a lo f\u00fatil.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta ma\u00f1ana un pajarito ha entrado volando al interior de la cafeter\u00eda donde tomaba caf\u00e9 y le\u00eda la prensa<\/strong>. Son ya varias veces que esto se repite, aunque s\u00e9 que es frecuente en otros locales de hosteler\u00eda, pero no en este. Hasta ahora. <strong>Lo tengo como suceso de buen augurio.<\/strong> Los txoris simbolizan para m\u00ed la libertad, la escapada de la realidad y la b\u00fasqueda de refugio en lo m\u00e1s alto, estar a salvo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Han transcurrido noventa y siete d\u00edas. <strong>Y solo me quedan dos p\u00e1ginas<\/strong>. Parece un per\u00edodo m\u00e1s largo. \u00bfSalgo mejor que cuando esto empez\u00f3? \u00bfHa valido tanto sufrimiento para algo? <strong>Tengo miedo de que todo siga como antes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/Firma-21.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4468\" width=\"267\" height=\"92\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/Firma-21.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2020\/06\/Firma-21-580x201.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 267px) 100vw, 267px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A este diario, diario de la cuarentena de 2020, se le acaban las p\u00e1ginas. 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