{"id":465,"date":"2012-02-23T11:58:32","date_gmt":"2012-02-23T10:58:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=465"},"modified":"2012-02-23T11:59:30","modified_gmt":"2012-02-23T10:59:30","slug":"os-cuento-la-verdad-o-miento-un-poco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/02\/23\/os-cuento-la-verdad-o-miento-un-poco\/","title":{"rendered":"\u00bfOs cuento la verdad o miento un poco?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/02\/zapatero-lopez-efe-644x362.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-467\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/02\/zapatero-lopez-efe-644x362.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/02\/zapatero-lopez-efe-644x362.jpg 501w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/02\/zapatero-lopez-efe-644x362-300x204.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Decir la verdad se ha convertido en un problema.<\/strong> Lo parad\u00f3jico es que lo sea en una \u00e9poca en que disponemos de inmensos caudales de informaci\u00f3n y multiplicidad de fuentes para conocer la verdad de lo que ocurre, vieja ilusi\u00f3n del ser humano desde que fuera expulsado del para\u00edso de la ingenuidad. Es algo parad\u00f3jico que m\u00e1s informaci\u00f3n no signifique m\u00e1s certeza, sino mayor confusi\u00f3n, motivada por los usos restrictivos de la comunicaci\u00f3n y la oscura gesti\u00f3n de sus contenidos en los \u00e1mbitos pol\u00edticos y profesionales donde la verdad y su transmisi\u00f3n p\u00fablica son percibidas como amenazas. La crisis econ\u00f3mica y de valores que sacude a Occidente ha destapado la perversa relaci\u00f3n entre las malas artes financieras y las estrategias de comunicaci\u00f3n aplicadas a las mismas. <strong>Para que se produjeran tantas actuaciones empresariales fraudulentas y tanta dejaci\u00f3n gubernamental, que inevitablemente habr\u00edan de concluir en una sucesi\u00f3n de quiebras privadas y ruinas de econom\u00edas nacionales, era indispensable que este proceso estuviera recubierto por un manto de opacidad informativa.<\/strong> La especulaci\u00f3n y la opacidad -la codicia y la mentira- han sido socias en este descalabro y ambas son el enemigo de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y la regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica de los estados.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n informativa de la verdad nos sit\u00faa en esta encrucijada: si cuentas toda la verdad puedes causar alarma. Si la niegas, enga\u00f1as. Si la ocultas, defraudas. Si transmites solo una parte, falseas. Y si la retuerces ret\u00f3ricamente, manipulas. Ahora est\u00e1 de moda acusar de alarmistas a los emisores de la verdad, lo que no es m\u00e1s que un reflejo de la degradaci\u00f3n \u00e9tica de quienes pretenden salvarnos de la realidad con el mismo viejo paternalismo con que se esconden algunas verdades crueles a un ni\u00f1o y que este intuye. Obviamente, e<strong>l prop\u00f3sito del recorte informativo no es ahorrarnos sufrimientos, ni evitar mayores destrozos del cr\u00e9dito nacional, sino tapar la p\u00e9sima gesti\u00f3n de los gobernantes y sus manirrotas pol\u00edticas de gasto.<\/strong><\/p>\n<p>Hagamos un poco de memoria, sano ejercicio para escarmentados. Desde el inicio de la crisis el opositor Rajoy no ces\u00f3 de denunciar el progresivo deterioro econ\u00f3mico espa\u00f1ol, a lo que Zapatero replicaba con amonestaciones de antipatriota, catastrofista y falaz. Y as\u00ed se estableci\u00f3 una pugna entre la apariencia y la realidad en un lento aplazamiento de la verdad oficial que finalmente se impuso con todo su dramatismo. <strong>Zapatero fue un prodigioso escapista porque le falt\u00f3 el coraje moral que exige enfrentarse sin temor a la responsabilidad de los hechos. <\/strong>\u00bfAcaso contribuy\u00f3 Rajoy con sus cr\u00edticas a menoscabar la imagen internacional del Estado, cuyo derrumbe era innegable? \u00bfDeber\u00eda haber sido c\u00f3mplice del silenciamiento de la ruina espa\u00f1ola? \u00bfY cu\u00e1nto menos grave ser\u00eda hoy el escenario econ\u00f3mico y laboral si hubi\u00e9ramos sabido la verdad a tiempo y haber anticipado alg\u00fan remedio?<\/p>\n<p><strong><em>La doctrina Zapatero<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n similar se ha producido recientemente en Euskadi. El presidente del EBB del PNV, I\u00f1igo Urkullu, revel\u00f3 en una comparecencia de prensa la delicada situaci\u00f3n financiera del Gobierno L\u00f3pez a partir de los datos disponibles y la llamada de auxilio realizada por el consejero Ares a los jeltzales. A la comunicaci\u00f3n p\u00fablica de Urkullu respondieron con virulencia el lehendakari, sus consejeros, el PSE y el poder medi\u00e1tico que los protege, acus\u00e1ndole de alarmista y haber puesto en entredicho la imagen de Euskadi y su solvencia. T<strong>odos ellos siguieron al pie de la letra la doctrina negacionista de Zapatero: esconder la exacta realidad de las cuentas del Gobierno y culpar a quien demanda conocerlas de asustar a los prestamistas.<\/strong> \u00abJugar con la credibilidad de Euskadi afecta a las condiciones crediticias, tambi\u00e9n de las empresas y de las familias, <strong><strong>a<\/strong><strong>fecta a todo el pa\u00eds<\/strong><\/strong>\u00ab, dijo L\u00f3pez en el Parlamento. No, esto no es un juego y lo que incide negativamente sobre todos es la omisi\u00f3n de la verdad. Saber entera la verdad es el primer derecho de un ciudadano libre.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 se supone que deb\u00eda haber hecho y dicho Urkullu? \u00bfCallar la verdad o minimizarla? \u00bfHacer dejaci\u00f3n de su responsabilidad opositora? \u00bfPor cu\u00e1nto tiempo? \u00bfY para qu\u00e9, para que los costes de la gesti\u00f3n de L\u00f3pez nos salgan a\u00fan m\u00e1s caros y que su herencia sea a\u00fan m\u00e1s insoportable? El presidente jeltzale estuvo a la altura de la responsabilidad exigible a un pol\u00edtico que piensa a largo plazo. Podr\u00eda haberse callado, pero su silencio encubrir\u00eda una coyuntura econ\u00f3mica cuyos datos todav\u00eda se nos proh\u00edbe. <strong>Decir la verdad hoy es casi un deber revolucionario y ciertamente la \u00fanica respuesta frente a un mundo embustero.<\/strong><\/p>\n<p>Al final, la refriega ha quedado en un mero asunto sem\u00e1ntico. \u00bfEl problema era si Urkullu dijo o afirm\u00f3 la palabra quiebra y puso en circulaci\u00f3n el valor aterrador del dichoso vocablo? Pero el presidente del PNV no introdujo un debate sobre palabras, con el que nos han distra\u00eddo los socialistas y sus patrocinadores medi\u00e1ticos, sino un asunto tan fundamental como la verdad y el derecho a su conocimiento. L<strong>o llamativo, por incoherente, es que el PP, que tantas energ\u00edas emple\u00f3 en el Estado para sacar a Zapatero del enga\u00f1o sobre las cuentas p\u00fablicas, se adhiera en Euskadi al discurso evasivo de L\u00f3pez.<\/strong> Si la clase pol\u00edtica desea salir del desprestigio en el que est\u00e1 instalada tendr\u00e1 que adoptar la transparencia informativa -\u00a1la sinceridad!- como su principal compromiso del que se derivar\u00eda toda una catarata de renovaciones.<\/p>\n<p><strong><em>Dolor de la verdad tard\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Vivimos sacudidos por las malas noticias econ\u00f3micas: es la verdad tard\u00eda que aparece despu\u00e9s de mucho tiempo de enga\u00f1os y falsas realidades. Y no es que los medios de comunicaci\u00f3n tengan especial inter\u00e9s en hacernos m\u00e1s amarga la crisis. Durante las d\u00e9cadas pasadas hubo m\u00e1s que una burbuja financiera y un globo inmobiliario, entre otras fechor\u00edas. Tambi\u00e9n tuvimos, vinculadas a esta ficci\u00f3n de feliz bienestar, una inmensa burbuja informativa en la que nos mantuvieron la econom\u00eda de mercado y los estados. Ahora,<strong> la verdad escondida tantos a\u00f1os replica con fiereza, porque una verdad retardada se vuelve explosiva. <\/strong>Nuestra sorpresa dolorida es proporcional a la larga ignorancia de las cosas que estaban aconteciendo.<\/p>\n<p>A veces tengo dudas sobre si los ciudadanos amamos saber la verdad, como las tengo sobre nuestra capacidad para participar en las decisiones que nos afectan, la corresponsabilidad democr\u00e1tica. Un pa\u00eds como Espa\u00f1a, que tiene pereza intelectual -y \u00e9tica- por el esclarecimiento de los cr\u00edmenes de la dictadura y transita desmemoriado hacia el futuro con tantas deudas pendientes y sin distinguir lo aut\u00e9ntico de lo falso, no est\u00e1 en la mejor disposici\u00f3n para gestionar las certezas de cada d\u00eda. Del miedo a la verdad se aprovechan los poderes para apropi\u00e1rsela y dosificar o negar su informaci\u00f3n. De hecho, los estados y las iglesias nos han convencido de la obligaci\u00f3n de guardar ciertos enigmas p\u00fablicos por conveniencia de nuestra propia seguridad, un pretexto que esconde el objetivo de \u00a0expropiarnos la verdad. \u00bfAcaso la Iglesia cat\u00f3lica no recibe ahora un reproche multiplicado por todo el tiempo que ocult\u00f3 secretamente la certeza sobre la pederastia de algunos cl\u00e9rigos? E<strong>ste es nuestro problema: liberar la verdad del dominio de los poderes econ\u00f3micos, pol\u00edticos y doctrinales, sabiendo que la verdad nos har\u00e1 m\u00e1s felices si sabemos admitir a la vez su crudeza y su grandeza.<\/strong><\/p>\n<p><strong>JOS\u00c9 RAM\u00d3N BL\u00c1ZQUEZ<\/strong>. Consultor de comunicaci\u00f3n<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Decir la verdad se ha convertido en un problema. Lo parad\u00f3jico es que lo sea en una \u00e9poca en que disponemos de inmensos caudales de informaci\u00f3n y multiplicidad de fuentes para conocer la verdad de lo que ocurre, vieja ilusi\u00f3n del ser humano desde que fuera expulsado del para\u00edso de la ingenuidad. 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