{"id":5112,"date":"2021-08-29T10:37:13","date_gmt":"2021-08-29T08:37:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/?p=5112"},"modified":"2021-08-29T17:29:15","modified_gmt":"2021-08-29T15:29:15","slug":"el-escepticismo-como-autodefensa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2021\/08\/29\/el-escepticismo-como-autodefensa\/","title":{"rendered":"El escepticismo como autodefensa"},"content":{"rendered":"\n<p> <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/1bis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"891\" height=\"1138\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/1bis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5113\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/1bis.jpg 891w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/1bis-580x741.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/1bis-768x981.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 891px) 100vw, 891px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo niego todo, incluso la verdad, canta Joaqu\u00edn Sabina en el tema que da t\u00edtulo a su \u00faltimo \u00e1lbum para ironizar sobre lo que se dice de \u00e9l, cierto o falso. Un verso c\u00ednico, es cierto, pero pertinente como r\u00e9plica contra ese automatismo fatal de la gente que se cree cualquier cosa y acepta la informaci\u00f3n sin filtro hasta el punto irracional de confundirla con conocimiento. Se supone que necesitamos creer en algo y en alguien, siempre que eso tenga sentido y no constituya un refugio de ignorancias y renunciar al supremo derecho a la duda. <strong>Entre negar y confiar tiene que mediar un equilibrio que garantice el control propio y disponer de criterio para distinguir los contenidos, aut\u00e9nticos o mentirosos, de la comunicaci\u00f3n, la historia, la econom\u00eda, la cultura y la pol\u00edtica.<\/strong> Esto es un choque a muerte entre la credulidad y\u00a0el escepticismo en el escenario de cada persona y cada sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Si alguien cre\u00eda que tras el fin del dominio de las religiones y el pensamiento m\u00e1gico se hab\u00eda acabado la credulidad estaba muy equivocado. La credulidad (la facilidad con que una persona se cree lo que otros le cuentan) es una de las grandes contradicciones de los pa\u00edses avanzados. Y no hay excusas para la credulidad desde el momento en que uno toma conciencia de su propio ser libre y su dignidad. Sin embargo, <strong>nunca como ahora fue tan evidente la simplicidad e ingenuidad de la gente, incluso entre los instruidos, tan permeables a los medios, las tribunas y las organizaciones, nuevos p\u00falpitos con nuevos y viejos dogmas. <\/strong>La credulidad es la base de todo totalitarismo, que encuentra su oportunidad en la tendencia cobarde de muchas personas a ser tuteladas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La r\u00e9plica a la credulidad y toda fe enajenadora es el escepticismo, la desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo. Creo que <strong>nuestro siglo precisa de la reinvenci\u00f3n del viejo escepticismo de barrera religiosa hacia un poderoso recelo, especialmente activo frente a los se\u00f1uelos de la tecnolog\u00eda, la cultura del entretenimiento y la tiran\u00eda del reba\u00f1o <\/strong>que obliga a desprenderse de la inconformidad natural del individuo y a la aceptaci\u00f3n de la opini\u00f3n conveniente. El escepticismo renace contra los nuevos poderes de influencia y las adormideras del sistema que nos quiere mansos, acr\u00edticos y fieles a valores sin alma, sin dudas ni pasi\u00f3n, desprendidos de toda la riqueza que habita en el esp\u00edritu humano y sin lo que nada somos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1438\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis-940x1438.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5114\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis-940x1438.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis-580x887.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis-768x1175.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis-1004x1536.jpg 1004w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/2bis.jpg 1316w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Cuestionar la informaci\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y como se trata de vivir feliz en convivencia amigable con la duda y la incansable b\u00fasqueda de certezas, como t\u00e1ctica general <strong>recomendar\u00eda blindarse frente a la informaci\u00f3n de los medios audiovisuales (y de la prensa escrita o sonora que abraza el entretenimiento para sobrevivir a su declive) y las redes sociales de participaci\u00f3n y opini\u00f3n. <\/strong>No son fiables por cuanto traicionan la raz\u00f3n de la informaci\u00f3n y su compromiso democr\u00e1tico. Pero si fallan los medios en su credibilidad (lo peor que puede ocurrir), no es menos funesta la temeridad con que las personas se asoman a la informaci\u00f3n sin el cuidado debido para comprender que las noticias emitidas con mucha prisa, parciales en su relato y con demasiado sesgo tendr\u00edan que ser asumidas con precauci\u00f3n intelectual y recia actitud de autodefensa. En un mundo de cr\u00e9dulos la informaci\u00f3n est\u00e1 sobrevalorada. Pues estamos en&nbsp;\u00e9poca de la sobreinformaci\u00f3n o infoxicaci\u00f3n,&nbsp;se hace indispensable una visi\u00f3n esc\u00e9ptica de las cosas, no sea que lleguemos a creernos bien informados, justo de lo que se jacta la penosa tribu de los cr\u00e9dulos.&nbsp;<strong>La pandemia&nbsp;nos ha ense\u00f1ado, tras padecer una informaci\u00f3n atemorizante, a vivir esc\u00e9pticamente creyendo poco, dudando de todo y negando mucho.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un esc\u00e9ptico razonable y escarmentado dir\u00eda que el m\u00e1ximo peligro de la informaci\u00f3n no es la falsificaci\u00f3n y la inexactitud narrativa, sino las noticias que se ocultan, lo que no se dice, siendo parte sustancial de la realidad. <strong>La mayor mentira es el silenciamiento.<\/strong> Junto al enmarcado informativo, \u00bfqu\u00e9 agenda tem\u00e1tica se prioriza, con excesos en lo fr\u00edvolo y defectos en asuntos trasversales donde hay menos diferencias ideol\u00f3gicas? <strong>\u00bfPor qu\u00e9 los medios espa\u00f1oles ocultaron durante d\u00e9cadas las conductas delictivas del rey Juan Carlos?<\/strong> Y en otro orden, quiz\u00e1s anecd\u00f3tico, \u00bfpor qu\u00e9 la prensa seria contin\u00faa manteniendo entre lo veraz el viejo fraude del hor\u00f3scopo? Si no fu\u00e9semos esc\u00e9pticos aceptar\u00edamos, resignados, que, con la excusa del entretenimiento, entre crucigramas y pasatiempos, se da cabida a lo falso.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Los cuentos de la historia<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En el centro de Cangas de On\u00eds, Asturias, hay una estatua erigida a Don Pelayo, en cuyo pedestal se advierte que fue el Primer Rey de Espa\u00f1a. No lejos de all\u00ed queda Covadonga, que conmemora la primera victoria cristiana contra los \u00e1rabes. Ni est\u00e1 claro que el tal Pelayo existiera, ni que fuese rey y asturiano, ni hab\u00eda entonces Espa\u00f1a, ni aquella batalla tuvo lugar. Vamos hasta Compostela a disfrutar del coloreado P\u00f3rtico de la Gloria y en el museo de la Catedral nos relatan la gesta de Santiago\u00a0<em>Matamoros<\/em>\u00a0y la batalla de Clavijo en la que intervino el ap\u00f3stol por gracia divina. Tampoco hubo batalla, ni Santiago ocupa su sepulcro, ni se enfrent\u00f3\u00a0<em>post mortem<\/em>\u00a0a los moros; pero <strong>la capital gallega vive del tinglado religioso montado sobre una descomunal falsificaci\u00f3n a conveniencia de la fe cat\u00f3lica.<\/strong> Todo es leyenda.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>A un esc\u00e9ptico todo esto le carga de razones para constatar que la historia es, en general, una narrativa de patra\u00f1as, ficci\u00f3n. Si ya es dif\u00edcil hoy, con los medios documentales disponibles, conocer qu\u00e9 complot entre varios fue responsable del asesinato del presidente Kennedy en Dallas, imaginen lo inveros\u00edmil de la historia carente de fuentes objetivas. <strong>Cuando el historiador recurre&nbsp;a la interpretaci\u00f3n de los sucesos para rellenar su vac\u00edo, fabulando, hace lo mismo que los medios en la mezcla de informaci\u00f3n con opini\u00f3n, contaminando su autenticidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ante la magnitud de la credulidad popular, se necesita afirmarse esc\u00e9pticamente y reclamar la distinci\u00f3n entre los hechos acreditados y los bulos en los libros y museos de historia. A\u00fan se ense\u00f1an a los ni\u00f1os esas leyendas troleras como hechos ciertos. Si la historia como ciencia social es la averiguaci\u00f3n, conocimiento, explicaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n del pasado humano, <strong>la pretenciosa historia oficial -como la espa\u00f1ola- no existe, sino que son historias diversas, complementarias y a\u00fan contradictorias, adem\u00e1s de todo lo ignorado.<\/strong> Rechazamos la historia como dogma. Ya hemos visto <strong>el relato malversado que de Euskadi construye el Cetro Memorial de las V\u00edctimas del Terrorismo, en Gasteiz.<\/strong> La vacuna contra el enga\u00f1o es el escepticismo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"688\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-940x688.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5115\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-940x688.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-580x425.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-768x562.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-1536x1124.jpg 1536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/3ter-2048x1499.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Democracia insatisfecha<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>La crisis democr\u00e1tica actual tiene que ver mucho con el oscurecimiento de la labor de las instituciones y los dirigentes pol\u00edticos<\/strong> a ojos de la ciudadan\u00eda. La pol\u00edtica se percibe como un lastre para la sociedad, no por rechazo del modelo de libertades individuales y colectivas, sino por el modo en que, demasiadas veces, se proyecta con toda su mezquindad y ambici\u00f3n de poder. Y sin embargo, <strong>dos tercios del electorado sigue acudiendo a las urnas en clara apuesta por un sistema imperfecto pero v\u00e1lido<\/strong> por encima de cualquier alternativa totalitaria o regresiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un escepticismo profundo acerca de nuestros l\u00edderes que podr\u00edan responder con mayor trasparencia y una renovaci\u00f3n de sus m\u00e9todos de gobernanza y relaci\u00f3n con la ciudadan\u00eda. La pandemia ha agudizado las actitudes de desconfianza y a su alrededor han crecido las fuerzas populistas y revolucionarias. <strong>Quiz\u00e1s nos convenga tener alguna piedad con las muchas carencias del sistema antes que ser c\u00f3mplices de los enemigos de las libertades y favorecer su ascenso.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El escepticismo no es una categor\u00eda de duda radical, sino base de honestidad intelectual, una maduraci\u00f3n alcanzada a golpes de desencanto. Tampoco es un fatalismo que deriva en indiferencia a todo. Nadie menos despreocupado que un esc\u00e9ptico. Si negamos la verdad es porque no existe pura y exacta. <strong>Cuanto m\u00e1s esc\u00e9ptico soy, mayor es mi ah\u00ednco en la b\u00fasqueda de razones y certezas humanas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/Firma-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2021\/08\/Firma-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5116\" width=\"182\" height=\"63\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo niego todo, incluso la verdad, canta Joaqu\u00edn Sabina en el tema que da t\u00edtulo a su \u00faltimo \u00e1lbum para ironizar sobre lo que se dice de \u00e9l, cierto o falso. 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