{"id":522,"date":"2012-04-14T10:11:35","date_gmt":"2012-04-14T08:11:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/?p=522"},"modified":"2012-04-16T09:43:13","modified_gmt":"2012-04-16T07:43:13","slug":"maldita-austeridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/2012\/04\/14\/maldita-austeridad\/","title":{"rendered":"\u00a1Maldita austeridad!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/04\/Austeridad-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-523\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desmarcados\/files\/2012\/04\/Austeridad-2.jpg\" alt=\"\" width=\"591\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/04\/Austeridad-2.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desmarcados\/files\/2012\/04\/Austeridad-2-300x222.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las palabras son como las especies animales: hay palabras feroces, mansas, voladoras, rastreras, camale\u00f3nicas, venenosas y tambi\u00e9n algunas que se reproducen en exceso, junto a otras en peligro de extinci\u00f3n.<strong> La comunicaci\u00f3n p\u00fablica es un ecosistema y su natural vocaci\u00f3n es mantener el contrapeso entre la cantidad y la calidad de informaci\u00f3n dentro de una sociedad desigualmente comunicada<\/strong>. \u00bfPor qu\u00e9 hay palabras que se repiten hasta el hartazgo, mientras tenemos otras casi desaparecidas? Puede tratarse de modas ef\u00edmeras; pero se percibe un extra\u00f1o inter\u00e9s en la exageraci\u00f3n del valor de algunos conceptos, a la vez que se oculta o merma la importancia de otros opuestos. \u00bfA qu\u00e9 se debe esa obstinaci\u00f3n reiterativa con la austeridad, presentada hoy como la diosa del sacrificio colectivo en cuyo altar estamos redimiendo como penitentes arrepentidos los excesos de \u00e9pocas pasadas y preparando un tiempo nuevo de feliz prosperidad? <strong>Niego el plus m\u00e1gico y resolutivo que nuestras autoridades atribuyen a la austeridad, mantra de la actual crisis. Es un monumental eufemismo.<\/strong><\/p>\n<p>La austeridad se presenta como un ideal de vida desprendida de lo superfluo y contraria a la opulencia. Puede ser una alternativa asc\u00e9tica, pero no un modelo superior, ni siquiera inteligente, porque en el centro de esta falsa virtud subyacen al menos dos patolog\u00edas: una, la est\u00e9tica, a trav\u00e9s de la cual la austeridad es m\u00e1s una exhibici\u00f3n de sencillez espartana que un sincero modo de subsistir con poco. \u00bfC\u00f3mo se determina la medida del despilfarro? \u00bfQui\u00e9n marca la frontera entre lo lujoso y lo austero? El otro mal de la austeridad es su sentido penitencial de la existencia humana por el que nuestro tr\u00e1nsito vital es una purga constante de toda alegr\u00eda, placer y pasi\u00f3n, propios de nuestra naturaleza pero entendidos como bajezas por los austeros. Vivimos para sufrir, sostienen. Su dictadura consiste en apretarnos el cintur\u00f3n y el coraz\u00f3n.<strong> Y as\u00ed resulta que la austeridad es un defecto: anula nuestros anhelos, nos arruina.<\/strong><\/p>\n<p>Rajoy y el ministro Montoro han presentado las cuentas del Estado para el presente ejercicio bajo la calificaci\u00f3n de \u201clos presupuestos m\u00e1s austeros de la democracia\u201d. No hay d\u00eda que el presidente espa\u00f1ol y otros dirigentes del PP dejen de pasear la austeridad -virtud que goza de buena prensa en la hip\u00f3crita Espa\u00f1a- para envolver en este celof\u00e1n la realidad de unos recortes brutales que, bajo el pretexto de eliminar gastos innecesarios, se dispone a reducir dram\u00e1ticamente los derechos ciudadanos y empobrecer a una comunidad que no es responsable de los desmanes y codicias de su clase pol\u00edtica, financiera y empresarial. <strong>Estamos ante una palabra-disfraz con la que se pretende encubrir la implantaci\u00f3n social de la miseria.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Ambici\u00f3n frente austeridad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Veamos. \u00bfUn pobre puede ser austero? No, porque no est\u00e1 en condiciones de menguar una vida abrumada por las carencias. No se puede ser austero en la desdicha, solo en la plenitud. Igualmente, el objetivo del Estado espa\u00f1ol, que tambi\u00e9n es pobre por mucho que creyera ser rico, no debe ser la sobriedad y la frugalidad, sino el crecimiento cualitativo, la eficiencia en la gesti\u00f3n y la ambici\u00f3n formativa, afirm\u00e1ndose en sus fortalezas. No est\u00e1 para empeque\u00f1ecerse, sino para potenciar sus ambiciones y ser mejor y m\u00e1s fuerte en los \u00e1mbitos de la competitividad y la productividad. Tiene que ir a m\u00e1s, no a menos como propone mal\u00e9volamente el mensaje sombr\u00edo de la austeridad.<\/p>\n<p><strong>A lo que nuestras autoridades llaman austeridad hay que denominarlo, sin evasivas, plan de miseria, desigualmente distribuida entre la poblaci\u00f3n<\/strong>, cuyo prop\u00f3sito es zanjar a toda prisa las deudas contra\u00eddas en a\u00f1os anteriores por las administraciones. Habr\u00eda que a\u00f1adir que se trata de un plan obligatorio, forzado por Bruselas y los mercados financieros, no una decisi\u00f3n voluntaria. <strong>Se supone que la austeridad es una opci\u00f3n para los fatigados por los excesos y los desencantados de todo; pero no para los que se rebelan contra el fraude de los gobiernos y quieren seguir viviendo.<\/strong><\/p>\n<p>Espa\u00f1a no deber\u00eda emprender una renuncia al crecimiento, sino acometer una profunda revisi\u00f3n de un sistema cuyas caracter\u00edsticas han sido la ineficiencia y el nulo esp\u00edritu innovador. El despilfarro no es la enfermedad, sino el s\u00edntoma. Se enga\u00f1a Rajoy si cree que todo se arregla eliminando el derroche mediante unas transitorias pol\u00edticas de ahorro. Este es su equ\u00edvoco mensaje. \u00bfY qu\u00e9 habr\u00e1 despu\u00e9s del ahorro? \u00bf<strong>De qu\u00e9 nos valdr\u00e1 este esfuerzo sin cambiar el paradigma? \u00bfSeguir administrando como antes, a remolque del empuje exterior, sin relevar la ineptitud de las c\u00fapulas, manteniendo el desprecio al talento y la investigaci\u00f3n y regresando al ladrillo y la econom\u00eda especulativa?<\/strong> La cuesti\u00f3n de fondo es el concepto mismo de gesti\u00f3n y el bajo prop\u00f3sito de excelencia. El lujo espa\u00f1ol es su pobreza directiva, la chapuza como m\u00e9todo.<\/p>\n<p><strong><em>Miseria para hoy y para ma\u00f1ana<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hay que mirar en el interior de la naturaleza humana para desbaratar las alucinaciones morales que la contradicen. La austeridad es una amputaci\u00f3n radical de la ambici\u00f3n y por lo tanto un\u00a0 freno para el desarrollo. En esencia, la ambici\u00f3n es una energ\u00eda movilizadora y no hace falta que venga la se\u00f1ora austeridad con sus rigores a recordarnos que todo tiene sus l\u00edmites. Claro que los hay. A\u00fan as\u00ed, <strong>\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de nosotros sin cierta frecuencia en la pr\u00e1ctica de lo excesivo?<\/strong> Ser\u00edamos caricaturas de personas y el mundo una tenebrosa secta monacal. Los predicadores de la austeridad aspiran a que la sociedad entera haga voto de pobreza y se implante la disciplina de lo m\u00ednimo indispensable, una nueva versi\u00f3n del viejo comunismo. Conocemos el final de esta historia.<\/p>\n<p><strong>Imaginemos un mundo tiranizado por la austeridad. La producci\u00f3n de numerosos bienes y servicios desaparecer\u00eda.<\/strong> \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda poseer un coche por ser un lujo? \u00bfCu\u00e1ntos tendr\u00edan que renunciar a una casa m\u00e1s grande, a un cuadro de autor, a una cl\u00ednica avanzada, a la merluza fresca, a salir de fiesta, a cenar con amigos, a las vacaciones en la playa, a los regalos de aniversario, a cambiar de reloj, a comprarse un Ipad y al lujo de tener tres hijos en vez de uno\u2026? Todo eso y mucho m\u00e1s se extinguir\u00eda y apenas habr\u00eda trabajo y consumo si los austeros nos impusieran su racaner\u00eda talib\u00e1n. El planeta se empobrecer\u00eda dr\u00e1sticamente y, por supuesto, la democracia estar\u00eda en manos de los Rajoy, Guindos y Montoro con su acreditada poquedad.<\/p>\n<p><strong>Porque la austeridad es un mal negocio y por decoro p\u00fablico, que cese ya la soflama de la severidad que justifica los tijeretazos como \u00fanica salida a la recesi\u00f3n. Aceptar que no existe otro remedio es puro fatalismo.<\/strong> Hay que pagar las deudas, s\u00ed; pero a un ritmo m\u00e1s equilibrado y sin que ello implique la dejaci\u00f3n de nuestras ambiciones de crecer, redefinir el sistema econ\u00f3mico y anhelar un mejor status general. Las ambiciones no se mueren con la crisis, sino con la cobarde autorrenuncia. En la fauna de las palabras la austeridad ser\u00eda de la especie de las raposas, una zorra salvaje a la que los gobiernos remisos han puesto al cuidado del corral. <strong>Pero solo es una maldita palabra.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las palabras son como las especies animales: hay palabras feroces, mansas, voladoras, rastreras, camale\u00f3nicas, venenosas y tambi\u00e9n algunas que se reproducen en exceso, junto a otras en peligro de extinci\u00f3n. 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